opinión

El profesor Santos II

En lo que sí coincidimos la gran mayoría de colombianos, es en que Santos tiene mucho que enseñar con respecto al lado más oscuro y siniestro del alma humana. Por eso propuse un ejercicio didáctico en redes, preguntando lo siguiente: “¿Qué “cátedras” se les ocurre podría dictar @JuanManSantos, en la recién fundada Universidad del Crimen? Oigo ideas, amigos […]

opinión

¡Alto, no dispare!

La delincuencia y la violencia en las calles de las ciudades intermedias y capitales en Colombia está disparada como nunca antes, así el gobierno pasado, del cual todavía respiramos su tufo, hubiese pretendido manejar las cifras de las encuestas para ocultar lo innegable, como lo quiso hacer con muchas cosas sin éxito, pues no se puede tapar el sol con una mano. […]

opinión

Nasciturus Mortuus

No solo a mi criterio, sino al criterio de una comunidad científica internacional responsable y humanitaria, estamos convencidos que cualquier “Interrupcion Voluntaria del Embarazo” (IVE) es totalmente inaceptable, porque el aborto es asesinar a una persona o a un ciudadano Colombiano que está en proceso de formación sin tener los recursos para interponer una tutela o levantar su voz para decir que quiere vivir.
[…]

Miller Soto Columnista
opinión

Un Ferrari en Pajonal

Cuando uno va a comprar un vehículo, debe tener en cuenta las características propias del terreno en el que lo usará, pues no es lo mismo conducir un Ferrari en Dinamarca que conducirlo en Cundinamarca. Antes de hacer la inversión es necesario tener claridad tanto de la posibilidad de usarlo sin que se deteriore, como de su funcionalidad en un determinado contexto. […]

opinión

El Ánimo de la Justicia III

¿Cómo explicarles a los estudiantes de derecho en este País, al que le ha faltado todo menos abogados, que lo que aprendan sobre las cortes y su manera de actuar se aleja completamente de la realidad? ¿Cómo decirles que los fallos no dependen de sus pruebas, de sus capacidades profesionales, incluso de la inocencia de sus clientes, sino de la voluntad de quien maneja los hilos detrás de ellos? ¡Es simplemente ridículo! […]