Petro Mendacium Columna de David Ghitis @ghitis

Petro Mendacium

ghitis@hotmail.com

Estamos en un país sin memoria. Lo dijo la viuda de Luis Carlos Galán cuando triunfó Colombia sobre Israel en el repechaje para el mundial del 90 solo dos días después del asesinato de su marido. Ese triunfo llevó a todo el país de la indignación a la celebración y nos olvidamos de Galán. Es esta misma falta de memoria la que tiene a Petro en segundo lugar en las encuestas.

Gustavo Petro tiene en su prontuario el haber sido miembro de un grupo que no tuvo reparos en secuestrar, torturar, violar y asesinar. No tuvo reparos en extorsionar y robar. No tuvo reparos en aliarse con Pablo Escobar para planear fríamente la toma del palacio de justicia y la ejecución de sus magistrados para evitar la extradición. Y así mismo, no tuvo reparos en alabar públicamente a Chávez y no tuvo reparos en decir que Chávez estaba haciendo lo que el M-19 quería hacer. Pero en cambio Petro si tuvo reparos en llamar a Chávez “dictador” cuando le preguntaron que pensaba de él.

Petro, quien no fue capaz de gobernar a Bogotá cuando fue alcalde hoy pretende ser presidente de Colombia. Es como si el gerente de una sucursal demuestra ser un inepto, pero aspira ser presidente de toda la compañía. Esto pasa porque cuando Petro dice que hizo jardines infantiles y colegios no se le planta nadie a decirle que está mintiendo. No, no se le planta nadie con las cifras que ya se han divulgado y que muestra que, de los mil jardines, solo entregó algunos en contenedores y de los 100 colegios, no hizo ninguno… solo remodeló y aplicó pintura a 40. O cuando Petro miente con las cifras de niños muertos por desnutrición en la “Bogotá Humana”, o los estados financieros de la ciudad o muchas otras beldades que el exalcalde esgrime a sabiendas de que con su oratoria el puede sostener sus mentiras.

Nuestros jóvenes, quienes ya no estudian historia, sino que dan por ciertas las mentiras que les cuentan descaradamente algunos parcializados profesores de izquierda, no saben quien es Petro, pero creen que es un gran prócer y se vuelven sus adoradores. Y no es de extrañar, pues Petro se ha especializado en contar los grandes éxitos de su alcaldía, eso sí omitiendo decir que solo existen en su imaginación.

Nuestros jóvenes, quienes ya no estudian historia, sino que dan por ciertas las mentiras que les cuentan descaradamente algunos parcializados profesores de izquierda, no saben quien es Petro, pero creen que es un gran… Clic para tuitear

En las últimas semanas, Petro se ha levantado mas la falda, lo digo en sentido figurado, y ha dejado ver que debajo de ella se esconde el mismo talante que Hugo Chávez compartía con otros ejemplares como Rafael Correa, Daniel Ortega y por supuesto, los hermanos Castro. Talante que llevó a Chávez a decir que si no le vendían un banco pues lo iba a expropiar y que lo llevó por todo lo largo y ancho de Venezuela en una loca y desenfrenada carrera expropiadora en la que él fue el vencedor y Venezuela, la derrotada. Petro ha ido perdiendo la vergüenza y el recato en sus intervenciones tal vez por su alimentado ego que ya ve posible el paso a la segunda vuelta. Eso mismo lo ha llevado a hacer compaña con el antiuribismo como plan de gobierno y con propuestas que sus seguidores creen realizables con el chasquido de los dedos: llenar el país de aguacate, poner paneles solares en cada casa de la costa, que todos los taxis sean eléctricos y con paneles solares, etc. Ya en entrevista con Darío Arizmendi dejo al descubierto su intención de durar en el poder al menos 10 años.

Si creíamos que las elecciones pasadas eran decisivas, no lo fueron tanto como las que se aproximan con un candidato capaz de sacar a sus huestes a las calles de todo el país cuando se dé cuenta que los votos que compró con mariguana y dando dinero a pandilleros, no le van a alcanzar para vencer a Iván Duque. (Doctor Petro: ¿Como se va a llamar el movimiento? ¿El M-27?)