2022

César Augusto Betancourt Restrepo

2022

@C88Caesar

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El populismo ha ganado poder en el electorado colombiano, y hay que cerrarle el paso para evitar que fracture la institucionalidad y la democracia que tanto esfuerzo le ha costado al país.  

Hay una verdad irrefutable: la izquierda ha ganado poder electoral y si no nos ponemos las pilas, podría estar llegando a las más altas esferas del poder para replicar modelos económicos y políticos fracasados.

Esto lo pudimos ver con la histórica votación que obtuvo Gustavo Petro en la segunda vuelta contra Iván Duque, y aunque en estos momentos le ganó la institucionalidad a la incertidumbre, la Colombia Humana y la Coalición Colombia ya tienen los ojos puestos en el 2019 y en el 2022, cuando se celebren las elecciones regionales y las nacionales, nuevamente.

¿Pero cuál fue el “éxito” que le puso 8 millones de votos a la izquierda en el país? La respuesta, muy a mi parecer, tiene su asidero en el voto joven y en la capitalización de la terrible gestión de Juan Manuel Santos.

¿Qué hizo Petro para conquistar este voto joven? Centró sus temas de campaña en propuestas que calaban esta población como la educación gratuita para todos los sectores, propuestas que giraban en torno al medio ambiente y el animalismo, acompañado de un discurso antisistema y el falso dilema guerra-paz, el cual le hace hervir la sangre a la adolescencia.

Gustavo Petro y la Colombia Humana, por medio de muy buenos interlocutores, lograron captar la atención de los jóvenes del país, los cuales pensábamos que no iban a votar, como ha sido la tradición, sin embargo los resultados asombraron a más de un analista político.

La pregunta entonces es ¿Qué podemos hacer para conquistar este público que parece tan adverso al Centro Democrático y a la Centro-Derecha?

La pregunta entonces es ¿Qué podemos hacer para conquistar este público que parece tan adverso al Centro Democrático y a la Centro-Derecha? Clic para tuitear

Estrategia 1:

Lo primero que debemos hacer es interpretar la realidad de la juventud en Colombia, saber qué piensan, qué sienten, qué les genera empatía y antipatía, cuáles son sus intereses y qué los moviliza. Sabiendo esto, podemos empezar a generar una estrategia para construir un programa político que los enamore.

Estrategia 2: 

Gran parte de la captación del voto joven se hizo a expensas y costillas del Ex Presidente y Senador, Álvaro Uribe, desfigurando la imagen del líder político y a raíz de esto, generar una panorama de paralelos (Ej: guerra vs paz).

Para contrarrestar este efecto debemos hacer dos cosas: 1) desuribizar la agenda pública, ya que la izquierda llegaba con la estrategia del “enemigo único”, a atacar a Uribe por absolutamente todo, lo humano y lo divino, lo absurdo y lo ridículo.

Para acompañar esta fase, debemos también derrumbar todos los mitos que giran entorno a Álvaro Uribe, para que la población entienda cuáles fueron realmente los alcances y logros de los dos gobiernos del Ex Presidente, y cuál ha sido la cruzada democrática que ha acompañado en los últimos años.

Sé que puede sonar contradictorio desuribizar el debate y a la vez reivindicar la imagen del líder político, no obstante, la estrategia no se trata de poner a Uribe en el centro del debate, sino desmentir la cruz que le han querido poner al Centro Democrático y a la Derecha colombiana. ¡Se trata de recuperar la memoria histórica del país!

Estrategia 3: 

Necesitamos interlocutores jóvenes, audaces, frescos, con un gran poder de convencimiento y con una estructura moral y académica fuerte para poder, desde cualquier escenario, conquistar a los diferentes públicos.

Esto es vital en estos momentos, pues no podemos pensar en conquistar juventudes con interlocutores que no se sepan conectar las mismas. Esto implica que estos mismos interlocutores jóvenes empiecen a llegar a los escenarios de poder.

Estrategia 4: 

No debemos esperar a que llegue la hora de las elecciones para poner esto en práctica, debemos actuar desde ya. Tenemos que poner en práctica el término “Campaña Permanente” y actuar todos los días como si estuviéramos ganando votos.

Esto implica recorrer el país, recoger los descontentos ciudadanos, actuar frente a los mismos y mantener un constante diálogo popular.

Estrategia 5:

Recuperar la dignidad y la condición de héroes de nuestras Fuerzas Armadas, ya que el discurso de la izquierda los ha bautizado de criminales a la par de los terroristas, o incluso, por debajo de estos.

De esta forma garantizamos no solo la institucionalidad, sino que redefinimos el arquetipo de héroes en nuestra sociedad, el cual es vital para fracturar el discurso socialista.

De esta forma garantizamos no solo la institucionalidad, sino que redefinimos el arquetipo de héroes en nuestra sociedad, el cual es vital para fracturar el discurso socialista. Clic para tuitear

Estrategia 6: 

Por último, y como parte integral de toda esta estrategia para cerrarle el paso a la izquierda, el Gobierno de Iván Duque debe demostrar con hechos palpables que las propuestas del Centro Democrático y del modelo Repúblicano son factibles, reales, y que de verdad le traen un progreso sostenido al país.

El populismo se alimenta de mitos, de enemigos inexistentes, de tergiversar la historia, de prometer lo irreal y del descontento social, y lo hace para llegar al poder y aferrarse a él sin importar la institucionalidad o los muertos que pueda costar.

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