Balance de una Semana

Juan Camilo Vargas

Balance de una Semana

@JuanCVargas98

Balance de una Semana Columna de Juan Camilo Vargas Clic para tuitear

Ha pasado ya una semana desde que el nuevo Presidente, Iván Duque Márquez, asumió su responsabilidad como dirigente de los designios históricos para los que está destinada nuestra Patria. Al culminar estos primeros siete días de su mandato es válido rescatar lo bueno y lo excelente de su gestión, que sin duda alguna ha sido la de un estadista ejecutor y no la de un politiquero lleno de promesas vacías.

No podemos ocultar nuestra alegría y júbilo al saber que los «Talleres Democráticos», un moderno formato de los Concejos Comunales de antaño, regresaron a los municipios de Colombia y que las personas tendrán la oportunidad de ser escuchadas, gobernando así para el País, con el País y conociendo a fondo la Nación y su verdadera problemática. El Presidente Duque sabe lo que significa ser el representante del pueblo y reboza en su ser la esencia de un demócrata ávido por llevar desarrollo y prosperidad a toda la Patria.

El Presidente Duque sabe lo que significa ser el representante del pueblo y reboza en su ser la esencia de un demócrata ávido por llevar desarrollo y prosperidad a toda la Patria Clic para tuitear

Otro de sus grandes logros es haber elegido un gabinete que no sólo componen políticos, sino que pudo combinar talentos y tecnócratas para que desde cada sector aporten lo mejor de sí mismos y cumplan con eficiencia las tareas que cada uno debe desempeñar. La politiquería, la mermelada y las cuotas se eliminaron y quedarán en el pasado oscuro del Gobierno Santos, quien, a propósito, deberá responder por sus actos y volver al País para defenderse de las acusaciones bien fundamentadas que se le hacen.

Una agenda que no cesa, un continuo viajar, unas ganas inquebrantables con un espíritu que no se contenta con la mediocridad y las cosas a medias, son sus rasgos más rescatables en lo que va corrido de este mandato. Él sabe que el tiempo se marcha como el agua entre las manos y no quiere pasar a la historia como otro más que estuvo cuatro años en una encerrona de cuatro paredes en Bogotá, saliendo sólo a exclusivos clubes y dándole la espalda a un necesitado pueblo colombiano. Su estampa será cambiar el pensamiento y la mentalidad del ciudadano promedio, demostrando que está allí por las capacidades que tiene para gestionar este ajetreado Estado, que la política no debe estar sucia y llena de artimañas para triunfar, y que la buena voluntad, si se mezcla con fe, disciplina y constancia es más eficaz que cualquier promesa vacía de candidato en campaña.

El Presidente Duque lleva un peso histórico sobre sus hombros, dejando descansar en ellos la providencia de esta Patria, siendo llamado a dirimir de manera acertada para asegurar que la izquierda del socialismo trasnochado se quede sin fundamentos para atacar a la política decente y democrática. Estos cuatro años son insignificantes al lado del eterno futuro para el que está hecha Colombia, pero son los cuatro años que marcarán el rumbo de nuestro País. Si en el 2002 nos enfrentamos ante una crisis que casi pone en jaque a nuestro Estado y fue la llegada de Álvaro Uribe la que logró sacar a flote nuestra Patria, hoy es Iván Duque quien liderará la carga contra las temibles fuerzas de la izquierda radical que planean llevar a Colombia por los lúgubres e infames caminos del socialismo.

El cambio en la cúpula militar debe ir acompañado del llamado a calificar servicios de un gran número de oficiales serviles y que empañan el honor militar, este será un paso clave y contundente para demostrar la fortaleza del Gobierno y recuperar la confianza perdida en estas instituciones.

Una semana llena de triunfos y victorias, de promesas cumplidas y de diálogo popular, eso nos deja el Presidente Duque. Tan sólo una semblanza de lo que será este Gobierno de la economía naranja y tecnocracia. Clic para tuitear

Una semana llena de triunfos y victorias, de promesas cumplidas y de diálogo popular, eso nos deja el Presidente Duque. Tan sólo una semblanza de lo que será este Gobierno de la economía naranja y tecnocracia, de la eficiencia y la ejecución. Confiamos en la capacidad del líder de esta Patria para seguir conduciendo a Colombia hacia un mejor futuro.

Articulos Relacionados