Claudia López no es mejor que Gaviria Columna de Fabian Mendoza A. @fabianmendoza

Fabian Mendoza A.

Claudia López no es mejor que Gaviria

@fabianmendoza

Solo era cuestión de un poco de tiempo para que la excandidata a la Vicepresidencia (y senadora simultáneamente), mostrara que tiene la misma doble moral que le criticó con vehemencia a Cesar Gaviria.

El viernes pasado, se cocinó una alianza que no sorprende: Claudia López adhirió a la campaña de la “Colombia Humana” de Gustavo Petro. También adhirió el futuro senador por el Partido Verde, Antanas Mockus y un par de días antes, lo había hecho la ex secuestrada y rescatada en la legendaria Operación Jaque, Ingrid Betancourt. Estas 2 últimas adhesiones tampoco sorprenden, pero al mismo tiempo no son tan desvergonzadas, dado el tono que manejaron durante la campaña que ciertamente fue mucho más moderado. Incluso, Betancourt – quien aterrizó en la contienda las últimas semanas-, el día de la adhesión a la campaña de Petro, no reparó en adjetivos y referencias positivas hacia Iván Duque y Álvaro Uribe, lo cual no fue bien recibido por Angela Robledo, quien la acompañaba junto con Petro, y mostraba un notorio desespero, al mejor estilo de: “¿por qué no te callas?”.

No sorprende lo de Claudia López, porque solo deja ver lo que ya se sabía: que la postura de centro que ostentó, tanto ella, como su pareja, Angélica Lozano, nunca dejó de ser algo más que una tosca apariencia.

Todos vimos las reacciones de López y Lozano, luego de que el expresidente Gaviria anunciara su decisión de apoyar la candidatura del candidato del Centro Democrático. No lo bajaron de “sepulturero del partido liberal”.

“Así luce la foto del entierro de tercera del otrora @PartidoLiberal, cortesía de Cesar Gaviria y los demás anodinos que lo rodean”, tuiteó el 30 de mayo pasado cuando se conoció la adhesión oficial de ese partido a Duque.

Claudia López, ostenta un talento para ofender que no se había visto en la política nacional. Pero lo que más ofende no son sus groserías, sino que de verdad se crea el culmen de la moral.

Claudia López, ostenta un talento para ofender que no se había visto en la política nacional. Pero lo que más ofende no son sus groserías, sino que de verdad se crea el culmen de la moral. Clic para tuitear

Todos vimos días después de la consulta interpardista del 11 de marzo, en un video publicado por la Revista Semana, como López hacía las más duras críticas a Gustavo Petro, mencionando todo lo que el país ya sabe, de su pasado de apoyo cómplice hacia la dictadura venezolana, desde épocas de Hugo Chávez, hasta su catastrófico paso por la Alcaldía de Bogotá. “Yo le dije a Petro, nadie en este país va a olvidar que trajiste a Hugo Chávez por primera vez. Que hasta el año pasado defendías a Maduro. Hoy como todos los políticos tratas de posar, de que no, mentiras, no eres tan cercano. Que la verdad es que nunca has dicho que Chávez es el líder más extraordinario.”

En entrevista en la W, a Vicky Dávila le dijo respecto del pensamiento de Petro: “Nosotros tenemos una visión muy distinta, para nosotros, creemos que lo que está pasando en Venezuela es una tragedia, que hay una ruptura democrática, casi una dictadura, que se violan los derechos humanos de sus propios ciudadanos. Y esas son diferencias fundamentales”. Parece que el destino del pueblo venezolano y el respiro que se le daría a su dictadura, con una victoria de Petro, ya no es un tema de importancia, y tampoco importa que ese pueblo hermano se pudra otros 4 años (como mínimo…) en esa desdicha.

Por eso es una completa desfachatez que después de despacharse contra Cesar Gaviria por su apoyo a Duque, criticándolo a lo sumo por incoherente, salga días después, a respaldar públicamente la candidatura de la “Colombia Humana”.

Sin embargo, lo que se ve siempre en las declaraciones de López es una reserva dialéctica frente a Petro. Con él, su lenguaje degradado por los insultos tiene un tamiz. La razón es muy sencilla: en el fondo Claudia nunca ha sido de centro.

Sin embargo, lo que se ve siempre en las declaraciones de López es una reserva dialéctica frente a Petro. Con él, su lenguaje degradado por los insultos tiene un tamiz. Clic para tuitear

Las convicciones políticas de Claudia López parecen estar conducidas por un resentimiento endémico, arraigado desde hace mucho tiempo, a juzgar por las palabras de su propia madre en entrevista a El Espectador, hace algo más de un año en donde comentaba:

“… Luego conoció a Peñalosa, fue su maestro en el Externado, y tuvieron muchos inconvenientes. Enrique me contó que ella se la pasaba diciéndole que era un ricachón, un neoliberal. Solo cuando trabajó con él haciendo unas encuestas en Bogotá, lo conoció y vio que era un buen ser humano, muy serio, comprometido con la ciudad.”

Parece que para Claudia todos merecieran una oportunidad. Todos menos Iván Duque, pero no porque Duque sea una mala persona y mucho menos un mal candidato.

En agosto de 2017, cuando apenas se iniciaba el proceso de selección del candidato del Centro Democrático, Claudia López en entrevista al programa La Tele Letal, a la pregunta de Santiago Moure, sobre cuál de los candidatos del Centro Democrático le gustaba más, le comentó en un simulado secreto, al oído de Moure -pero que el micrófono permitió escuchar perfectamente- que prefería a Iván Duque, porque “le parecía el mejor”.

Así parece que hace política Claudia López. Cada día le trae una incoherencia distinta – preferiblemente mezclada con un insulto-, así como cuando en la campaña de reelección de Juan Manuel Santos le parecía “imposible votar por Santos”, por “con la manera como se roban a manos llenas la plata de los colombianos, para financiar las campañas de los políticos, para que apoyen la elección del presidente Santos”. Posteriormente ya aparecía en comerciales anunciando su apoyo a Santos, y más adelante, el que aparecía era Santos en televisión nacional, anunciando su nuevo Ministro de Justicia y el Derecho, Jorge Eduardo Londoño, miembro del partido Verde.

Entonces, ¿la repartija de puestos que le conviene al país es de la que ella hace parte? Esa repartija -que ya sucedió- es honorable y benéfica para el país, y ¿la que le imputa que hará Gaviria -que no ha sucedido- en un gobierno de Duque, será corrupta?

Hace 4 años Antanas Mockus, Claudia López, Ingrid Betancourt y Petro se unieron, a pesar de la corrupción oprobiosa de la mermelada, para apoyar la reelección de Santos por un propósito aparentemente noble, como lo era un acuerdo de paz.

Hoy, cuando sabemos los lamentables resultados que deja Santos a su paso por la presidencia, cuando sabemos como el acuerdo de paz ha sido burlado por los criminales, de todas las formas posibles, cuando vemos cómo la ilusión de paz de un país, fue la excusa perfecta para conjurar un nuevo fortín de burocracia y corrupción, se vuelven a juntar Ingrid Betancourt, Antanas Mockus y Claudia López, para apoyar, en esta ocasión a Gustavo Petro, porque, ¿él representa “el cambio”?.

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