Duque en su justa medida Columna de Jaime Arturo Restrepo R @_El_Patriota

Jaime Arturo Restrepo R

Duque en su justa medida

@_El_Patriota

En el año 2010, en pleno fragor de la campaña presidencial, con alborozo y con fervor escuchábamos las palabras del candidato de Uribe, doctor Juan Manuel Santos, repitiendo los postulados y los logros del gobierno Uribe, y al unísono, como caballos cocheros, predicábamos: “Santos es el que es, yo voto por el que diga Uribe”.

En su discurso triunfalista, al ganar la primera vuelta en la campaña a la presidencia, Santos anonadaba a la fanaticada uribista con su falsa adulación: “quiero dar las gracias al Presidente Uribe, el mejor Presidente que ha tenido Colombia”, y a pies juntillas prometía “un gobierno de todos y para todos”.

En la militancia uribista no hubo ningún resquicio de duda de que Santos “es el que es”, y en consecuencia ganó en segunda vuelta, el domingo 20 de Junio de 2010, la contienda electoral a la presidencia de Colombia, con el discurso de la seguridad democrática, con un significativo 69.13%, no obstante advertir que previamente el presidente Uribe conocía el talante traidor de Santos, cuando el entonces comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, le advirtió de las reuniones del entonces ministro de defensa Juan Manuel Santos, con miembros de la organización narco terrorista ELN, a espaldas de Uribe y del alto comisionado de paz.

Luis Carlos Restrepo, como comisionado de paz, advirtió al presidente Uribe: “tenga cuidado con el caballero inglés, que guarda la daga bajo la capa”, y después, en calidad de presidente del Partido de la U, Restrepo prefirió renunciar en Diciembre de 2009, antes de tener que otorgarle a Santos el aval como candidato a la presidencia de Colombia.

Ya con Santos padecimos ocho largos años las consecuencias del “es el que es” y del “yo voto por el que diga Uribe”. Colombia se encuentra de nuevo ad portas de convertirse en un Estado fallido, con una economía en decadencia, una deuda externa impagable y un territorio cooptado por el imperio de la corrupción, la criminalidad, el narcotráfico y los bandidos. En el año 2010 fuimos traicionados 9.028.943 colombianos, quienes votamos para llevar a la Casa de Nariño al peor presidente que ha tenido en la historia nuestra patria. No nos podemos dar el lujo de volver a equivocarnos.

¿Será que después de este gran error y horror llamado Juan Manuel Santos, los uribistas no tenemos derecho a la duda y a la desconfianza, para exigir garantías firmadas en piedra y con sangre, para que no se repita… Clic para tuitear

Más allá de la destacada inteligencia del candidato a la presidencia Iván Duque, de los ánimos exacerbados en campaña, de la demagogia que obnubila la mente y el corazón, y del comité de aplausos, es fundamental la lectura ponderada entre líneas de sus publicaciones pasadas y los hechos, para analizar con cabeza fría los indicios que servirán para un análisis prospectivo de sus acciones políticas:

Sea lo primero evidenciar que en el mes de Julio del año 2017, se llevó un documento al municipio de Angelópolis, Antioquia, que sería radicado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para respaldar al expresidente Uribe en el problema público que tuvo con Daniel Samper, documento que fue firmado por los miembros de la bancada del partido Centro Democrático, que estaban allí, e incluso fue rubricado por el exprocurador Alejandro Ordóñez, excepto por el Senador y entonces precandidato a la presidencia Iván Duque, quien se negó a firmarlo en apoyo a su jefe y líder natural del Centro Democrático.

El discurso centrista y medianero del candidato Iván Duque, en la práctica se traduce en una cartilla neoliberal desteñida y peligrosa, de aquel que pretende quedar bien con todos y que hace remembrar el apoteósico discurso que esgrimió Laureano Gómez el 7 de Diciembre de 1938:“El moderado se perfila siempre como centinela del orden. Quiere parecer más humano. Cedió ayer para que no hubiera conflicto; cede hoy por idéntica causa y por la misma cederá mañana. El comunista lo lleva del ronzal hacia el abismo y él le sigue feliz, convencido de que va por las buenas, sin incidentes, en ameno coloquio con su palafrenero. El comunista comprende que el moderado no podrá hacer en la orilla del vórtice lo que no supo al principio de la pendiente. El comunista apresura el paso y su alegría sí es motivada, porque sabe que el cautivo no se le escapará. El moderado en cualquiera de sus matices, está siempre más cercano de su vecino de la izquierda que de su vecino de la derecha.” 

No me quisiera imaginar a los hermanos Castro desde Cuba exaltando las políticas del presidente Donald Trump, ni al líder comunista español Pablo Iglesias Turrión ovacionando al expresidente Uribe. Luego entonces, qué hace Iván Duque exaltando desde su cuenta de Twitter (8 de Junio de 2011, 20 de Abril de 2013 y 4 de Febrero de 2014) las políticas de Lula da Silva, comandante en jefe de la maquinaria socialista latinoamericana, conocida como el Foro de Sao Paulo?

Las imperfectas democracias latinoamericanas permanecen en peligro constante de un gran depredador económico internacional, que enarbolando las banderas del globalismo y del universalismo político, pretende conculcar nuestra soberanía y las bases de nuestro Estado Nación, con la égida de la sociedad abierta para la dominación absoluta y sin talanqueras de doctrinas ideológicas. Su principal mecenas y precursor es el magnate George Soros, quien desde su Open Society Foundation promueve con su gran billetera, para el control de la economía mundial: La legalización de las drogas, el aborto, la ideología de género, la transformación cultural, la deconstrucción histórica, el debilitamiento y cambio de doctrina de nuestros ejércitos y la manipulación electoral en nuestros países, mediante el sistema de registro y conteo electrónico de votos.  Solo para vuestro análisis pongo a consideración la revisión de las publicaciones de Twitter (30 de Diciembre de 2010, 20 de Febrero de 2011, 26 de Enero de 2013) y la publicación de un artículo en Portafolio del hoy candidato Iván Duque Márquez reconociendo y exaltando las políticas de su mecenas Soros (Las lecciones de Soros: No cabe duda, como lo propone Soros, que debemos avanzar hacia una óptima sociedad abierta” http://www.portafolio.co/opinion/ivan-duque-marquez/lecciones-soros-117928 )

Durante el desgobierno Santos, el Senador Duque estuvo sentado a manteles con varios Ministros del gabinete Santos y fue el consentido de periodistas enmermelados y antiuribistas como Daniel Samper, Blado y la Revista Semana dirigida por el sobrino de Santos, también de los afectos de cuadros políticos de izquierda como Claudia López y amigo de miembros del Partido Comunista Colombiano como José Arizala fallecido el 2 de enero del 2014, a quien recordó por su espíritu “democrático” en un trino del 5 de enero del 2014, lo que genera para muchos malestar y desconfianza. Personalmente no me quedó claro a que hacía referencia el candidato Duque, cuando propuso quitarle la tierra a los gamonales y dársela a los pequeños agricultores. Cuáles son los gamonales a que hizo referencia?

“¡Ni trizas ni risas!” Es el eslogan del candidato Duque para referirse a los acuerdos entre la organización terrorista FARC y el desgobierno Santos, desconociendo de manera flagrante el resultado del plebiscito del 2 de octubre del año 2016, en donde los Colombianos votamos NO a las 297 páginas de los acuerdos, que después con la concupiscencia de la “oposición” Santos transformó en 310 páginas. Cuando en el plebiscito se preguntó “¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?“, la mayoría votamos NO y ganó el NO contra la integridad del acuerdo espurio.

La superación del discurso anacrónico entre derechas e izquierdas que predica Soros, es la bandera para la gobernanza de Duque, desconociendo bases esenciales de carácter filosófico, que no son tangenciales como el derecho a la vida de los no nacidos y la defensa de la familia natural. No menos importantes son otros principios y valores de la derecha, como el principio republicano de la división de los poderes públicos, la autoridad, el orden y la justicia, la soberanía y la prelación del orden social sobre las libertades individuales que alteran y ponen en peligro el statu quo del interés general. No quiere decir que con esto pretendamos un Estado confesional, como algunos malintencionados lo predican.

La verdad sea dicha que el señor Duque nunca ha ejercido la gerencia o administración de ninguna institución pública. Antes de ser Senador fungió como asesor del director ejecutivo por Colombia ante la junta del Banco Interamericano de Desarrollo y luego cuando el presidente Santos se negó a otorgarle el Ministerio de la Cultura, volvió a Washington como director de exposiciones culturales de la biblioteca del BID. Antes de trabajar en Washington se desempeñó en el Ministerio de Hacienda como contratista del PNUD haciendo seguimiento a los cupos indicativos de los congresistas. Fue el enlace en la primera campaña de Santos a la presidencia con el estratega de campaña JJ Rendón y en su pasado de filiación política liberal serpista de origen samperista, fue un furibundo y declarado antiuribista.

De Duque tengo un buen concepto en materia de cero corrupción y creo que aún con las dudas ya sustentadas, defenderá en principio nuestro sistema económico capitalista, ojalá sin favorecer los intereses del globalismo sorista, y salvaguardará la propiedad privada, lo que  no el candidato que representa al Castrochavismo.

En calzas prietas nos ha puesto el destino democrático en Colombia cuando nos coloca en la sin salida de elegir entre un cáncer terminal con metástasis y una sífilis en tercera etapa. Obviamente Santos no era Uribe, ni Duque tampoco lo es, pero puede que con rienda, bozal y tapa ojos podamos tener el gobernante que Colombia necesita.

Qué quede claro, Duque no es de derecha, es una especie de animal anfibio que nada en todas las aguas y sus acciones sumergen en terreno movedizo posibilidades de lealtad con Uribe y el electorado. Qué quede claro, mi voto será contra Petro.

DIOS, FAMILIA y PATRIA.

Posdata:

En el ejercicio de la libertad de expresión recibiré con gusto de los fanáticos todo tipo de epítetos: facho, extremista, radical, resentido y todos los etcéteras.

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