El votante silencioso puede darle la victoria a Duque en 1a vuelta. Columna de Fabian Mendoza A. @fabianmendoza

Fabian Mendoza A.

El votante silencioso puede darle la victoria a Duque en 1a vuelta

 

@fabianmendoza

Hay un votante que no miden las encuestas ni las redes sociales. Es el votante silencioso que ganó en el plebiscito y que puede darle la victoria a Iván Duque en primera vuelta. Pero las redes sociales sí pueden dar algunas pistas de cómo se moverá ese ciudadano.

Las encuestas electorales hoy en día pasan por uno de los más exigentes exámenes que jamás hayan tenido, por cuenta de las elecciones presidenciales que pasarán por una primera (y potencial única) vuelta este 27 de mayo. La razón de esta prueba particular son las circunstancias en las que están entregando sus resultados, con metodología al parecer caducas, en medio de un apogeo de las redes sociales y el ambiente, muchas veces fabricado, en el que se convive dentro de ellas.

Algunos ya han iniciado el debate para que en futuros comicios se cuente de una vez por todas con una nueva regulación en materia de controles y metodologías, que puedan incluir la posibilidad de considerar de alguna manera, las redes sociales o por lo menos, establecer mecanismos de medición que puedan hacer uso de la tecnología actual, para arrojar resultados más acordes con un mundo y una ciudadanía cada vez más influenciada y dependiente de la era digital.

Pero esto aún tiene bastantes bemoles que matizar. Recientemente, la Revista Dinero tuvo que salir a desmentir una encuesta que se venía desarrollando vía Internet, en la que el candidato Gustavo Petro ganaba ampliamente. La encuesta se viralizó tanto que de acuerdo con lo que mostraba, supuestamente la misma había sido respondida por más de 200.000 personas, lo cual para muchos era ya signo de indiscutible validez y confiabilidad. Sin embargo, era imposible determinar que cada votación fuera hecha por una persona diferente. Cosas similares suceden con las decenas de votaciones que se ven en Twitter. Usando la funcionalidad del sondeo que ofrece la red social, vemos todos los días cómo usuarios del común, y las mismas cuentas de medios de comunicación serios, hacen la consulta con una pregunta similar a: “¿Por cuál de estos candidatos votará usted para la presidencia?”, pregunta que, dependiendo del tipo de ideología de los usuarios expuestos a la publicación, puede dar ciertos resultados favorables para uno u otro candidato.

Sin embargo, esas encuestas al funcionar simplemente con el algoritmo de Twitter, no tienen la rigurosidad del muestreo presente en las encuestas tradicionales por lo que la posibilidad de ser manipulables es clara. De hecho, fue por decir lo menos sorprendente, ver como la encuesta publicada por el Canal Capital luego de su #DebateEnCapital en cuestión de minutos (no más de 30) pasaba de tener un comportamiento viral “normal” a ser respondida por decenas de miles de personas. Este comportamiento es el que se evidencia cuando entra el factor de los bots en la ecuación.

Esa discusión tendrá su atractivo, pero lo que quisiera explorar es lo que está pasando precisamente en el mundo digital y como esto se conecta con lo que ha pasado y puede pasar el domingo.

Las encuestas de forma unánime, algunas con más desatino que otras, fallaron en determinar la intención de voto en el plebiscito.

Las encuestas de forma unánime, algunas con más desatino que otras, fallaron en determinar la intención de voto en el plebiscito. Clic para tuitear

La explicación casi unánime que dieron las encuestadoras sobre sus resultados tan desfasados comparados con la realidad en las urnas, fue el mal llamado “voto vergonzante”, que prefiero denominar voto silencioso. Este fue el argumento para lo acontecido con el plebiscito. El voto de alguien que por vergüenza a ser tildado de “enemigo de la paz” decidió callar su intención de voto y simplemente expresarla en las urnas, sin importar si iba a perder o no. Esta actitud fue imposible de detectar por las encuestas.

Sin embargo, es algo que, mirando al lugar correcto, tal vez si pueda percibirse.

Soy estudioso y apasionado usuario de las redes sociales y el marketing digital ya que es mi herramienta de trabajo.

Durante el plebiscito, aproximadamente una semana antes, empecé a monitorear no solo mediante la percepción de usuario, sino de forma técnica con diversas herramientas disponibles en la red, lo que estaba pasando. Pude percibir como la tendencia en redes empezaba a equilibrarse y como las personas que votaban por el NO empezaban a expresar sus pensamientos sobre el acuerdo. Dejaban el miedo a ser estigmatizados. La tendencia era cada vez más favorable al NO. El sábado, antes de la votación el fenómeno literalmente explotó. Eso me mostró que estaba a punto de pasar algo que nadie había pronosticado. Ese día en la noche llamé a mis padres y simplemente les dije: No sé si va a ganar el NO, pero lo que sé es que va a dar la pelea y el resultado creo que será muy apretado. Ellos son testigos de esto. Lo que pasó al otro día ya es historia.

Empiezo a monitorear nuevamente lo que pasa y cómo desde las redes se puede percibir el “mood” que está tomando fuerza.

Social Mention es una herramienta disponible en la web que permite analizar el contenido generado por los usuarios de las redes sociales disgregándolo en 4 diferentes variables: Fuerza, Sentimiento, Pasión y Alcance.

Estas variables permiten detectar aspectos puntuales de las características de los usuarios y el tipo de contenido que producen en sus redes y a su vez determinar otros aspectos intangibles pero muy concretos.

Daré la definición de cada variable, para luego analizar los resultados arrojados en nuestro ejercicio particular.

FUERZA: La fuerza es la probabilidad de que su marca (en nuestro caso candidato) sea tema de conversación en las redes sociales. Se utiliza un cálculo muy simple: la frase (en nuestro caso el nombre del candidato) mencionado en las últimas 24 horas dividido por el total de menciones posibles.

SENTIMIENTO: Sentimiento es la proporción de menciones que generalmente son POSITIVAS en paralelo a aquellas que generalmente son NEGATIVAS.

PASIÓN: La pasión es una medida de la probabilidad de que las personas que hablan de su candidato lo hagan repetidamente. Por ejemplo, si tiene un pequeño grupo de defensores muy apasionados pero que son los mismos que hablan sobre su candidato todo el tiempo, tendrá una puntuación de Pasión más alta. Por el contrario, si cada mención es escrita mayoritariamente por usuarios o autores diferentes, tendrá una puntuación más baja. En esta medida entonces, lo ideal es contar un valor bajo.

ALCANCE: Alcance es una medida del rango de influencia. Es el número de autores únicos que hacen referencia a su candidato dividido por el número total de menciones.

De acuerdo con los datos que se pueden ver en la tabla, los resultados fueron los siguientes:

FUERZA: Duque cuenta con el 39% de probabilidad de que se mencione en las redes sociales. Este porcentaje lo comparte con Gustavo Petro. Sergio Fajardo arrojó un 0%, Vargas Lleras un 3% y De la Calle 1%.

SENTIMIENTO: Como la definición de la variable lo indica, Duque tiene una proporción de menciones positivas vs negativas de 12 a 1. La proporción en la variable sentimiento de Petro es de 1 a 1, Fajardo 1 a 0 Vargas Lleras 4 a 0 y De la Calle 2 a 1.

PASIÓN: esta medida es interesante, ya que determina básicamente si las personas que hablan del candidato son siempre las mismas o si son variadas. En esta variable Duque tiene un 15%, Petro un 11%, Fajardo 14%, Vargas Lleras 41% y De la Calle 36%.

ALCANCE: Esta medida como su nombre lo indica determina la cobertura del mensaje que emiten los usuarios que hablan del candidato. Un porcentaje alto determina una influencia mayor es decir que el mensaje les llegará a más personas. En esta medición Duque tiene un alcance del 40%, Petro 42%, Fajardo 12%, Vargas Lleras 10% y De la Calle 14%.

Así las cosas se ven unas cifras más favorables para los Candidatos Duque y Petro, con marcada ventaja respecto a los demás candidatos, lo cual no es muy diferente a lo que están reflejando las encuestas.

Así las cosas se ven unas cifras más favorables para los Candidatos Duque y Petro, con marcada ventaja respecto a los demás candidatos, lo cual no es muy diferente a lo que están reflejando las encuestas. Clic para tuitear

Sin embargo, existe un factor o variable en el que Duque se desmarca de manera dramática y es en la variable SENTIMIENTO, con un fuerte énfasis en el sentimiento POSITIVO. Ese es un insumo valioso ya que implica una visión o percepción de la conversación en torno al candidato agradable, buena vibra y eso es un factor de peso para incitar una decisión de compra cuando se habla de una marca, pero en nuestro caso una decisión en las urnas a favor.

 

El votante silencioso ya está ahí, monitoreando lo que pasa, poco a poco perdiendo el miedo a la estigmatización, interactuando en redes y sintiéndose identificado con la conversación alegre y con propuestas. En el plebiscito, un solo acontecimiento a escasos días de la votación, con el que el gobierno ya celebraba antes de ganar, al parecer fue el gran detonante que selló la indignación y la victoria del NO. Hoy, el votante silencioso ve todos los días acontecimientos cada vez más inverosímiles que, individualmente y por separado serían justificación suficiente para decidirse por el candidato que promete poner la casa en orden, regresando la credibilidad en las instituciones, por medio de las modificaciones que a gritos pide un acuerdo que se vendió como una gran negociación, la mejor posible.

Las elecciones son a otro precio ya que la decisión es claramente más compleja que un SÍ o un NO. Las alternativas son relativamente diversas y cada una tiene su fanaticada. Pero digo relativamente diversas, porque estas elecciones marcaron una diferencia fundamental en la que todos, excepto Iván Duque parecen coincidir, en que lo mejor es defender algo que a todas luces está siendo manejado de la peor forma, en lugar de hacer los ajustes que sin ninguna duda necesita.

Las amenazas permanentes de Santrich e Iván Márquez se parecen en algo a la fiesta de la Paz en Cartagena: ambas acciones pretenden coaccionar al ciudadano haciéndole creer que solo hay un camino correcto, y en el primer caso, por un escaso margen se demostró que esa manipulación NO fue aceptada por los colombianos.

En esta segunda ocasión cuando pretenden manipularnos nuevamente, a la indignación, según lo que se habla en redes sociales, se le une la esperanza. Una conversación positiva en torno al candidato del Centro Democrático, que sobresale en ese aspecto, por encima de las otras alternativas.

Estos análisis son un reflejo del momento en el que se hacen, en este caso, el día 20 de mayo, toman información de las redes sociales de las 24 horas previas y al igual que las encuestas, son solo una foto, definitivamente con menores elementos de certeza que las encuestas, pero son comportamientos y tendencias que ya se vieron, junto con sus resultados. Pero ya veremos que termina pasando el próximo 27 mayo.

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