Fuimos Héroes

Juan Camilo Vargas

Fuimos Héroes

@JuanCVargas98 

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Después de celebrar el Día de la Artillería, la divisa negra, el arma que durante años le ha traído glorias a nuestro Ejército Nacional, no puedo menos que sentirme invadido por la nostalgia de aquellas maravillosas épocas en las que nos regocijábamos por los triunfos con los que sentíamos tocar el cielo de las manos de nuestros militares. Hoy, en menos de una década, toda la gloria y la felicidad aparecen como fantasmas de alguna era en un pasado lejano, donde «Los Héroes en Colombia sí existen» no significa más que una frase de campaña para granjearse el apoyo de la ciudadanía.

Acongojado y con tristeza no dejo de contemplar y rememorar tantas frases como sucesos que cambiaron el curso histórico de Colombia por el valor, el arrojo y el coraje de un puñado de hombres cuya mayor virtud fue el arte de la guerra y para los que no existía más gloria que portar el camuflado, defender los valores y principios sobre los que se edificó esta Patria y, de ser necesario, ofrendar su vida para que nosotros pudiéramos preservar la libertad. A pesar de la lejanía en los sucesos que se evocan, del correr de los años y del debilitamiento moral al que han sido sometidos hombres virtuosos por quienes posan de líderes, pero sólo son portagalones, simulacros de oficial, soy un convencido defensor de las Fuerzas Militares y todo lo que representan, además de su lucha histórica por proteger los pilares de nuestra República.

Ante la amenaza progresista que demoniza a nuestros hombres y los muestra como unos ignorantes, cobardes y sumisos, debo responder que quizá existan algunos simulacros de oficiales, especialmente en la cúpula, que encajan de manera perfecta dentro de esa descripción, pero a pesar de eso también debo decir que el verdadero militar colombiano refleja la tenacidad de nuestra estirpe, la habilidad y astucia de quien conoce los movimientos de su enemigo, el valor que sólo le es otorgado a las almas más puras por parte del Creador, la estrategia con la que se dota a los cazadores y el espíritu de aquellos guerreros que en la mitología nórdica son recibidos en el Valhalla por su brillantez y heroísmo. Los militares de nuestro País han sido ejemplo para el mundo en un sinnúmero de ocasiones, pero aún no logran serlo para nosotros. Nuestra ceguera no nos ha permitido valorar a los hombres que nos rodean y sólo hoy, en el caos de nuestra civilización, recordamos sus gestas, aunque no de la mejor manera.

Nuestra ceguera no nos ha permitido valorar a los hombres que nos rodean y sólo hoy, en el caos de nuestra civilización, recordamos sus gestas, aunque no de la mejor manera. Clic para tuitear

Hoy muchos se atribuyen el papel de héroes cuando en realidad no nos queda ninguno que siga en pie de lucha. Los terroristas que dicen «Mamá, si no vuelvo es porque salí a luchar por mi libertad» y se van a lanzarle piedras a la Policía y a crear caos ciudadano son sólo prospectos de guerrilleros con Introducción a las Artes Subversivas como materia obligatoria de su pensum. No tienen ningún derecho ni autoridad para atribuirse el papel de héroes cuando lo único que hacen es luchar una por una revolución que se perdió en 1989 cuando cayó el Muro de Berlín. Si hemos tenido héroes en Colombia, han sido los militares que desde los 16 años le pusieron el pecho con valor a las balas de esos que La Internacional hoy glorifica gritando «¡No Pasarán!». Les respondo a ellos ¡Ya hemos pasado y seguiremos pasando!

Los héroes de Colombia ya descansan en sus casas, rodeados de sus familias, viendo como poco a poco se deshace entre pena y bochorno el Estado que ayudaron a edificar. Los héroes de Colombia son como las legiones V y VI de la República Romana, desterradas en Sicilia después de haberlo entregado todo por su Patria, indiferentes ante los ojos de la sociedad y olvidados por aquellos a los que durante décadas defendieron. Ojalá sigan siendo como ese par de legiones que salieron del olvido para entregarle a la Patria una gloria más, un triunfo más, la victoria que selló la Segunda Guerra Púnica y acabó con la amenaza de Aníbal. Mientras llega el momento, nuestros héroes se resguardan, conocedores, como buenos militares, del futuro que debemos enfrentar y sabiendo que a pesar de las heridas y los años el peso de la Patria descansa sobre sus hombros.

Nuestros héroes se resguardan, conocedores, como buenos militares, del futuro que debemos enfrentar y sabiendo que a pesar de las heridas y los años el peso de la Patria descansa sobre sus hombros. Clic para tuitear

Fe en Dios y Fe en la Causa soldados de Colombia, en ustedes está el País como Cristo en la Eucaristía.

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Acerca de Juan Camilo Vargas 14 Articles
Joven santandereano de nacimiento, Huilense por adopción. Estudiante de Política e Historia en Hillsdale College, ubicado en Michigan, Estados Unidos. Ganador de las becas “Hillsdale Merit Scholarship”, “Weber International Private Enterprise Scholarship” y “Gogel Scholarship, Werner J & Mar”. Caballero Andante, poeta inquieto, enemigo de la corrección política y defensor de la tradición moral y las buenas costumbres. Haciendo Patria