La historia también es víctima de la izquierda Columna de Luisa Gómez Grisales @Lupeins

Luisa Gómez Grisales

La historia también es víctima de la izquierda

@Lupeins

La historia ha sido otra víctima en Colombia. Quizás una de las más golpeadas durante décadas. Lo evidencia el discurso de algunos jóvenes adoctrinados por la izquierda, que repiten lo que sus líderes dicen, sin corroborar la veracidad de los hechos.

Absurdos como lo que mal llaman la “retoma del Palacio de Justicia”, que fue en realidad la recuperación de la institucionalidad.

El rescate de inocentes que pudieron haber muerto por tiros de gracia del M19, o por el incendio ocasionado por los guerrilleros para quemar los archivos que Pablo Escobar les ordenó.

Inconsistencias como justificar la lucha armada de grupos criminales como esa guerrilla, las Farc y el Eln, con la excusa de la pobreza y la desigualdad. Bien dice el expresidente español José María Aznar que, “la causa del terrorismo no es la pobreza, porque los pobres no son por definición terroristas en potencia.” Sin embargo, eso es lo que le han vendido a los jóvenes y la vía para difundir esa mentira son los salones de clase, que hacen parte de la combinación de todas las formas de lucha.

La historia ha sido acribillada, cuando hacen del asesino Ché Guevara un héroe. Cuando insisten en que un criminal de lesa humanidad como alias ‘Timochenko’, parezca un hombre de pueblo que “tuvo que masacrar” por ideales políticos. Matan la verdad cada vez que el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, monta carruseles de falsas víctimas y falsos testigos, para incriminar militares y policías. Así hicieron con la masacare de Mapiripán, donde hicieron pasar por pobres campesinos asesinados, a guerrilleros que habían muerto años antes de lo ocurrido.

Matan la verdad cada vez que el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, monta carruseles de falsas víctimas y falsos testigos, para incriminar militares y policías. Clic para tuitear

La izquierda sabe que tergiversar la historia es un buen negocio. Incluso uno muy lucrativo. Hacen montajes contra coroneles y generales, para recibir una indemnización más alta, que reparten con las supuestas víctimas para seguir financiando su lucha política y actividad criminal.

Nadie más patético que Gustavo Petro posando de víctima en plaza pública. Ese sujeto y sus cómplices, le hacen creer a la juventud que él ha sido una eterna víctima del Estado colombiano, cuando es al revés. No hay causa social ni mucho menos noble, para adherirse a un grupo terrorista que se tomó una embajada, el Palacio de Justicia y cometió tantos crímenes. Alguien indultado o reinsertado a la sociedad como él, no es digno de admiración, sino de vigilancia.

Nadie más patético que Gustavo Petro posando de víctima en plaza pública. Ese sujeto y sus cómplices, le hacen creer a la juventud que él ha sido una eterna víctima del Estado colombiano, cuando es al revés Clic para tuitear

En cualquier país desarrollado, con unas bases legales y morales sólidas, personas como Petro, ‘Timochenko’, ‘Iván Márquez’ y ‘Tanja’, serían algo así como un parásito social. Gente que vive de hacer el mal, que no está capacitada para nada constructivo, porque el crimen ha destruido por completo su capacidad de conciencia.

Los masacradores de nuestra historia han sido muchos y los últimos 8 años tuvieron un líder perverso, que fue Juan Manuel Santos. Nos corresponde repararla y darle garantías de no repetición. Es necesario desarmar los frentes de la izquierda, que incuba el comunismo en aulas y plazas con la palabra, apostándole todo a ese tonito de voz pseudointelectual, de quien cumple el adoctrinamiento en los adolescentes. Muchachos que llegan a la universidad con complejo de adultos y ávidos de rebeldía, que en realidad están en una edad vulnerable, donde forman sus ideas y convicciones para encajar en grupos que los configuren socialmente. Necesitamos verdadera cátedra de historia. Mejor dicho, una cátedra de historia verdadera. Si ellos combinan todas las formas de lucha, nosotros combinemos todos los medios para contar la verdad.

Articulos Relacionados