La resaca que nos dejó la paz

David Ghitis

La resaca que nos dejó la paz

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Paz, ¡qué palabra tan embriagante! El presidente Santos logró con la palabra PAZ hacer que mucha gente se alineara en sus filas y a quienes no le creímos lo que nos contaba, nos llamó “enemigos de la paz”, y claro, como a él le otorgaron el premio Nobel de la paz, pues nadie mejor que él para saber quienes son enemigos de la paz y quienes son sus grandes amigos.

Paz, ¡qué palabra tan embriagante! La borrachera por la paz hizo que familias se dividieran y amistades se rompieran. Borrachera causada en algunos por el preciado deseo de vivir en paz mientras que otros seguíamos con el escepticismo cimentado en la falta de confianza hacia las FARC y hacia Santos.

Paz, ¡qué palabra tan embriagante! A los que estaban más embriagados por la cantidad de paz y a quienes no nos habíamos tomado ni un trago, nos contaron muchos cuentos sobre como sería el país en paz. “Con paz haremos más”, nos decían. Que las FARC pagarían por sus crímenes antes de poder hacer política, que las víctimas serían el centro de la negociación y serían reparadas, que las FARC ayudarían a acabar con el narcotráfico entregando las rutas y promoviendo la sustitución de cultivos. Que no se perdonarían los crímenes de lesa humanidad cometidos por las FARC. Nos dijeron muchas cosas. Muchas cosas embriagantes.

Paz, ¡qué palabra tan embriagante! A los que estaban más embriagados por la cantidad de paz y a quienes no nos habíamos tomado ni un trago, nos contaron muchos cuentos sobre como sería el país en paz. Clic para tuitear

Hoy, a menos de tres semanas del cambio de gobierno, muchos están viendo lo que ya antes vimos los desconfiados que no creímos en las bellezas que nos contaban. ¡Es que de eso tan bueno no dan tanto!

Se aumentaron las muertes de líderes sociales de distintas causas. El número de hombres alzados en armas en las disidencias de las FARC va en aumento y se reporta que son muchos los desmovilizados de las FARC que han regresado al monte debido a los incumplimientos del gobierno. Santrich está preso con fines de extradición por traficar después de la firma de los acuerdos. Todo esto girando alrededor del enorme aumento en la cantidad de hectáreas con cultivos ilícitos. Y es que 209,000 hectáreas sembradas en coca producen muchas toneladas de cocaína las cuales producen muchos millones de dólares que se utilizan para alimentar la guerra. Y no hemos hablado aun de la JEP.

Y es que 209,000 hectáreas sembradas en coca producen muchas toneladas de cocaína las cuales producen muchos millones de dólares que se utilizan para alimentar la guerra. Clic para tuitear

El tratado firmado entre Santos y las FARC hoy parece más el plan de jubilación de los viejos comandantes de las FARC con la transferencia de mando a los nuevos comandantes.

Paz, ¡qué palabra tan embriagante!…

¡¡¡pero que resaca tan tremenda la que nos está dejando!!!

 

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David Ghitis

Originario de Cali en 1964. Estudié en el Colegio Hebreo de Cali. Presté servicio militar y gracias a eso conocí cosas de la Colombia que a los jóvenes “de buena familia” rara vez les toca conocer. En 1998, por la situación en la que estaba el país y como muchos colombianos, salimos a buscar mejores oportunidades en otras latitudes. Un tiempo en Israel, otro en USA y otro más en República Dominicana me dieron una visión con varios matices de cómo las distintas circunstancias esculpen las personalidades. Regresé a Colombia convencido de que no hay mejor país y con el ánimo de aportar mi grano de arena para que sea cada vez mejor.

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Originario de Cali en 1964. Estudié en el Colegio Hebreo de Cali. Presté servicio militar y gracias a eso conocí cosas de la Colombia que a los jóvenes “de buena familia” rara vez les toca conocer. En 1998, por la situación en la que estaba el país y como muchos colombianos, salimos a buscar mejores oportunidades en otras latitudes. Un tiempo en Israel, otro en USA y otro más en República Dominicana me dieron una visión con varios matices de cómo las distintas circunstancias esculpen las personalidades. Regresé a Colombia convencido de que no hay mejor país y con el ánimo de aportar mi grano de arena para que sea cada vez mejor.