Las revueltas que cambiaron un continente

Mauricio Caicedo Aristizábal.

Las revueltas que cambiaron un continente

@Conservador29

Las revueltas que cambiaron un continente Columna de Mauricio Caicedo Clic para tuitear

Hay revoluciones que su verdadero alcance solo empieza a notarse mucho tiempo después, por ejemplo, las protestas estudiantiles francesas de mayo de 1968; estas protestas eran simplemente unas revueltas desorganizadas que no parecían tener mayor trascendencia. Medio siglo después, Europa es en buena medida lo que esta gente deseaba y claramente no fue para bien. ¿Qué fue lo que ocurrió?

En París, en mayo de 1968 nació la nueva izquierda burguesa occidental en vez del rígido esquema del marxismo-leninismo con sus disciplinadas estructuras soviéticas; en las calles de París apareció una multitud que quería disfrutar sin límites, enormes beneficios sociales.

La revolución ya no buscaba cambiar el modelo económico de producción, ya no proclamaba por la dictadura del proletariado si no que se disolvía en una reivindicación hedonista individualista de libertinaje, eso fue mayo del 68.

En las calles de París apareció una multitud que quería disfrutar sin límites, enormes beneficios sociales. Clic para tuitear

Todo empezó en los últimos años del gobierno de Charles de Gaulle, que había convertido a Francia en una decisiva potencia internacional, pero que desde mediados de la década de los 60`s, tuvo que afrontar una sucesión de crisis económicas y sociales. Fueron años convulsionados en todas partes.

La enorme prosperidad que se había vivido después de la ejecución del Plan Marshall termina en una gigantesca frustración de expectativas, la sociedad de consumo se fracturaba bajo su propio peso; en el plano político y cultural los efectos de la guerra de Vietnam, La revolución Castrista en Cuba y La Revolución Cultural de Mao en China, se combinaron con la moda hippie, la ola anticolonialista, el auge de las reclamaciones de la emancipación sexual y una nueva interpretación de la lucha de clases que cada vez hablaba menos de la lucha del obrero contra el patrón; ahora se hablaba de los jóvenes contra los viejos, de las mujeres contra el patriarcado y de los alumnos contra los profesores.

En abril de 1968 estallaron varias protestas estudiantiles en París, el 10 de mayo el movimiento llega a su punto más álgido cuando las protestas se generalizan, los sindicatos de izquierda y del partido comunista aprovecharon la situación para lanzar una huelga general, sin embargo, todo se salió de las manos; ni los sindicatos pudieron controlar a los obreros, ni las huelgas guardaban relación orgánica con el movimiento estudiantil.

Lo que buscaban era convertir estos estudiantes en una clase intelectual que fuera socavando los valores tradicionales de las siguientes generaciones, pues su consigna era acabar con las tradiciones, con la familia, con la religión y con el amor a la patria; al mejor estilo de Gramsci se buscaba impulsar una revolución sexual como método eficaz para destruir la estructura familiar. Además, pretendían ir infiltrando ideas marxistas en el Estado, haciéndolas pasar como de tendencia liberal.  Pues creían que una vez la sociedad careciera de sus instituciones tradicionales, el caos y la anarquía reinarían, es en este punto donde la revolución comunista tiene el terreno abonado para tomarse el poder.

Lo que buscaban era convertir estos estudiantes en una clase intelectual que fuera socavando los valores tradicionales de las siguientes generaciones Clic para tuitear

Los comunistas más audaces percibieron esto con toda claridad; el cineasta italiano Pier Paolo Pasolini, acusó a los “jóvenes del 68” de estar haciendo la revolución que el sistema quería porque en realidad los estudiantes no estaban levantándose contra el sistema, estaban exigiendo que se les dieran interminables beneficios sociales.

El estado de bienestar tiene la creencia de que el gobierno debe velar por todas las necesidades de los ciudadanos, desde la cuna hasta el sepulcro, tratando de reemplazar funciones básicas de la familia como lo son, criar y educar los hijos, cuidar a los padres mayores y velar por las necesidades de los miembros del hogar.

Ayn Rand seudónimo de Alisa Zeinovievna Rosenbaum autora de la novela “La rebelión del atlas” publicada en 1957, profetizó que en el mundo no se impondría una dictadura comunista totalitaria si no un Estado de bienestar donde la burocracia pública sería tan enorme y macro encefálica que consumiría gran parte de los recursos de la producción de la sociedad.

Ante el colapso de la estructura familiar, por cuenta de una revolución cultural que detestaba los valores bíblicos, esta fue reemplazada por el Estado en sus funciones esenciales. Ningún Estado jamás tendrá recursos suficientes para reemplazar el rol de la familia como base estructural de la civilización occidental judeocristiana.

El comunismo en la cortina de hierro defendía la familia tradicional para mantener su sistema de producción, una frase famosa de los estudiantes en esas revueltas era “Nosotros decretamos el Estado de felicidad permanente” que obviamente es imposible de cumplir, sino que además es una pretensión utópica e insensata.

Otra frase famosa fue “Mis deseos son la realidad”, esto nos muestra que se llevó a un nihilismo extremo, que es el rechazo de todos los principios religiosos y morales, a menudo en la creencia de que la vida no tiene sentido.

El Estado de bienestar para poder mantener el poder necesita a un segmento de la población dependiente de él, para lograr esto tendría que acudir a sobre regular la actividad económica y productiva de la población, creando una cantidad excesiva de impuestos que en la práctica deja a los propietarios en calidad de administradores de su empresa, pues el gobierno se lleva la mayoría de la utilidad.

De Gaulle terminó cayendo a causa de aquellas convulsiones, pero no hubo revolución, por lo menos no en ese momento.  Finalmente, esos jóvenes estudiantes de mayo del 68 se convirtieron todos en neo burgueses de la clase dirigente del establecimiento político.

Medio siglo después las ideas de mayo del 68 serían completamente asumidas por el orden establecido, para el sistema capitalista la reivindicación de la libertad individual plena terminó siendo mucho más rentable que el viejo mundo occidental con sus tradiciones morales y familiares que eran inconvenientes para el consumo desatado de bienes.

Mayo del 68 cambió el mapa social y cultural de Europa; pues fue una revolución de largo alcance ya que es ahora cuando el espíritu fundamental de esa época ha terminado implantándose.

Mayo del 68 cambió el mapa social y cultural de Europa; pues fue una revolución de largo alcance ya que es ahora cuando el espíritu fundamental de esa época ha terminado implantándose. Clic para tuitear

El viejo continente ofrece una cantidad de beneficios sociales tan grandes, que el exceso de tributación y la sobre regulación son la norma; sus economías son de muy lento crecimiento y sus déficits fiscales se hacen crónicos, sus majestuosas iglesias obran más de bellos museos que de sitios de culto y alabanza, pues los feligreses escasean. La Europa del post cristianismo, trajo el debilitamiento de la estructura familiar y con esto, la tasa de natalidad declina de manera precipitada; su sistema de pensiones esta lleno de personas mayores y debajo de ellos cada vez son menos los jóvenes que contribuyen a él. Inmigrantes pobres del tercer mundo llegan por millones a sus costas en busca de ventajas económicas y huyendo de la pobreza y la guerra de sus tierras. Los Estados de bienestar europeos cuentan cada vez menos con contribuyentes y creadores de riqueza y cada vez más con usuarios de sus beneficios sociales, por esta razón esta estructura es un verdadero castillo de naipes.

Aunque la revolución que los comunistas deseaban en Europa Occidental nunca llegó, las ideas del 68 como veneno de efecto tardío están matando poco a poco a la que otrora fuese cuna de la civilización de occidente.

En nuestra Patria, las calles se ven inundadas por manifestaciones estudiantiles, estos al igual que los de mayo del 68, quieren ilimitados servicios sociales, todo gratuito, libertinaje total y destruir las instituciones tradicionales de nuestra sociedad; puede que no lleguemos a ser un país comunista en el sentido clásico de la palabra, pero de continuar esta tendencia la asfixia tributaria y el cerco normativo, terminarán por expulsar de nuestro país a los comerciantes, industriales, agricultores, transportadores y todos los que sean verdaderos creadores de riqueza, pues de nada sirve trabajar y tener propiedad privada si el Estado se lleva todo el usufructo.

Articulos Relacionados