Mitos y realidades del “déficit” presupuestal de las Universidades Publicas en Colombia II

J. Sebastián Gutiérrez Herrán

Mitos y realidades del “déficit” presupuestal de las Universidades Publicas en Colombia II

@SebastianGutih1 

Mitos y realidades del “déficit” presupuestal de las Universidades Publicas en Colombia II. Columna de J. Sebastián Gutiérrez Herrán Clic para tuitear

Como se ha expuesto anteriormente algunas inquietudes en la primera entrega de esta columna. Para este nuevo apartado se tendrá en cuenta otra serie de elementos que llevados a un nivel argumentativo se podrá expresar claramente una serie de realidades que superan el mito en torno al “déficit” presupuestal de las Universidades Públicas en Colombia.

Desde que empezó a ejecutarse la ley 30 de 1992 ha tenido detractores tajantes en los claustros universitarios públicos, como por el contrario también ha tenido defensores desde estos mismos espacios, pero por allí no va la retórica de esta columna, es lo normal que eso siempre suceda frente a toda ley. Lo claro acá es la observación de procesos objetivos, cercanos a la realidad para poder mirar que tan ciertos son los argumentos de los representantes universitarios o sí más bien hay elementos que rayan directamente con los procesos políticos de los últimos años en nuestro país.

Desde que empezó a ejecutarse la ley 30 de 1992 ha tenido detractores tajantes en los claustros universitarios públicos, como por el contrario también ha tenido defensores desde estos mismos espacios Clic para tuitear

Ya es del conocimiento de gran parte del país que las Universidades públicas están paradas y en aras de manifestarse a través de movilizaciones en las principales ciudades de nuestro país. También en consejos municipales y asambleas departamentales, y es pertinente decirlo se les ha abierto espacio para compartir sus inquietudes y manifestar su pliego de peticiones, cosa que por tanto se puede decir que la institucionalidad del estado les ha escuchado. No puede ser esta una problemática unidireccional donde se juegue al monologo de hacer lo que cierto sector quiere, la democracia por antonomasia y su naturaleza en si no es eso; No podemos quedarnos estancados y mover el país a la lógica de un solo sector como el estudiantil por caprichos de viejos dirigentes políticos enquistados en esas esferas y sectores sociales.

Bien lo manifesté en una primera entrega de esta columna y es bien sabido ya por todos que el debate no está en “van  privatizar la Universidad” o “el estado está dejando de financiar las universidades públicas” eso es bajar categoría y poner en instancias casi que paupérrimas un debate que es mucho más profundo y que contiene una sustancia eminentemente política, son visiones de país lo que está chocando aquí y en la institucionalidad en cabeza del gobierno del Presidente Iván Duque Márquez no puede verse sometida, ni la democracia en si (las mayorías) a caprichosos sofismas que lo único que buscan es tratar de desestabilizar un momento coyuntural de nuestro Estado-Nación.

La real Crisis de las Universidades Publicas de Colombia

Las instituciones Universitarias de nuestro país de naturaleza publica han tenido la suficiente autonomía en diversos ámbitos, social, cultural y hasta de negocio para ampliar su plataforma de servicios educativos, muchas veces esta posibilidad es la que bajo malos manejos administrativos internos dentro de cada institución han llevado al endeudamiento de dichos establecimientos, cambiando así el discurso de plantear que es el  “Estado y el Ministerio de Educación”  que han dejado de financiar las Universidades públicas de nuestro país. Esto ya dimensiona las cosas de otra forma, pone en otro plano la discusión.

-Un ejercicio simple que podría uno llevar acabo como ciudadano informado de esta situación es preguntar a un estudiante que promedia de 5to o 6to semestre de cualquier programa universitario ¿si sabe cuánto es el presupuesto para la educación, o más simple aun donde se aprueban esos presupuestos?

-Esta semana hice el ejercicio simple de preguntar a un estudiante si sabía cuándo había sido la última vez que se había aprobado una resolución de trámite de presupuesto a las Universidades públicas, de ante mano me sorprendí con la respuesta que dialogaba más en un ambiguo discurso que nada tenía que ver con mi pregunta como tal. Es la Universidad a mí modo de ver un lugar de conocimientos, donde debe imperar la razón y no la emoción, a dicho estudiante le conteste que la última aprobación presupuestal (resolución 12032) fue estipulada el 27 de julio del presente año, y que era de libre acceso y más en el marco de la información de nuestros tiempos ingresar a la página oficial del ministerio de educación y observar lo que le sustentaba.

La realidad no se puede transversalizar, ni modificar por caprichosos e intereses de particulares, hay que pensar que los directamente afectados acá no son propiamente profesores o administrativos, sino estudiantes y padres de familia que mal que bien costean económicamente los sueños de sus hijos brindándoles con mucho esfuerzo la posibilidad de realizar una carrera universitaria. Hay que pensar en el presente y en la objetividad de los asuntos.

Nadie tampoco habla de otros problemas que aquejan a las Universidades públicas, casos particulares el consumo de drogas y microtrafico dentro de estas instituciones, al parecer la “autonomía universitaria” es un paralelo que algunas veces trastoca no solo lo bueno que puede haber dentro de las instituciones sino que también potencializa los malos hábitos como el consumo de drogas, el expendio de drogas y otros elementos detrás de ese mundo nefasto que son las drogas.

Alguien alguna vez también se ha preguntado por los grupos armados y terroristas que allí se despliegan de manera operativa bajo la fachada de acciones políticas; caso del ELN, las FARC en instituciones como  la Universidad Nacional o la Universidad de Antioquia. La infinidad de problemáticas dentro de estas instituciones suelen ser amplias, de denso contenido, pero por el momento ello ha sido invisibilizado y al parecer para la comunidad universitaria el Único problema claro es el Estado, o el Ministerio de Educación.

La infinidad de problemáticas dentro de estas instituciones suelen ser amplias, de denso contenido, pero por el momento ello ha sido invisibilizado Clic para tuitear

La pregunta final sería, ¿si las elecciones presidenciales hubieran sido a favor de Gustavo Petro, las cifras y argumentos de la comunidad educativa y de la universidad pública en general serian otras?  – o por qué se decidió dentro de la comunidad Universitaria parar después de las elecciones del 17 de junio del presente año, al parecer no cabe la menor duda que el trasfondo de toda esta situación es generar malestar político.

Mitos y realidades del “déficit” presupuestal de las Universidades Publicas en Colombia I.

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