El espejo vecino

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Grave error en el que reincide el ser humano, al hacer caso omiso de los avisos y lamentarse a viva voz, luego de que sucede lo advertido; fe de esto podrá dar aquel que, al no estar de acuerdo con las maneras del ex-mandatario Rafael Caldera, o simplemente por exceso de inocencia, omitió las declaraciones del ex-presidente venezolano Carlos Andrés Pérez cuando advertía la catástrofe venidera paralela a la elección de Hugo Chávez en 1999. Y es que el espejo del país vecino nos marca una pauta de un discurso basado en la igualdad social y el reparto equitativo, cuyos resultados han sido más que catastróficos, con un reparto entre muy pocos. Basta con ver que, en el quinto país productor de petróleo en el mundo, no haya dinero para comer, ocurran fraudes electorales con censos de 106%, se esté deteriorando velozmente el estado de derecho, se oprima de manera descarada a toda oposición y la industria este absolutamente masacrada. ¡Quien lo hubiera dicho hace 20 años!

 

Si bien la situación en el territorio venezolano es mucho más grave y latente que la de Colombia, principalmente porque viene desde finales de los 90, es un problema comparable de fondo y de forma. Y es que, en estos 7 años y medio del gobierno Santos, se ha hecho, y de manera abrupta, lo inconstitucionalmente posible y económicamente imposible para hacer todo lo que le ha venido en gana, tomando como ejemplo claro el proceso plebiscitario de 2016. Según la ley 134 de 1994, en el inciso final del articulo 78, un proceso plebiscitario no podrá modificar la constitución política, pero en Colombia si sucedió. Así mismo, el articulo 80, dice que el proceso se debe decidir por la mayoría del censo electoral, pero en este caso el umbral fue vulgarmente pisoteado al ser reducido a un 13%. No contentos con las dos triquiñuelas anteriores, desconocieron la voluntad de las mayorías refrendándolo en el congreso y haciendo caso omiso de los 280 mil millones de pesos que costo el proceso. ¡Ni siquiera el mismísimo Augusto Pinochet lo hizo en 1988 con un país económicamente sano! De esta misma manera, nos encontramos con que las 16 circunscripciones especiales de “paz” quieren ser sancionadas a la fuerza, a través de cualquier leguleyada y vulnerando nuevamente nuestro estado de derecho pues una conciliación no admite más de dos votaciones. Sin embargo, aun realizando una tercera extemporánea, que también perdieron, el ejecutivo alega haberla ganado aduciendo mayorías inexistentes para presionar al congreso y las cortes.

 

 

Dicho lo anterior, habrá quienes piensen que en nuestro país todo va bien, quienes estén realmente preocupados y algunos que ni siquiera se percaten, pues de esto se trata la democracia, de libre pensamiento. Pero la realidad es que este gobierno, con la aprobación más baja en la historia de nuestra nación, derrochador y tramposo hasta mas no poder, ha creado un descontento general en muchos ciudadanos que encuentran en las coaliciones izquierdistas una luz al final del túnel. Y si a esto le sumamos el posible apoyo de un grupo con un brazo disidente aun armado, con dinero incalculable, sin trazabilidad y paso libre para actuar con justicia a su medida, no es descabellado pensar en un proyecto socialista a largo plazo. Si sucederá, nadie puede afirmarlo, pero insisto en el craso error de tildar de alarmista o loco a quien hoy lo advierte.

 Jose Amin

Twitter: @jamine89

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Acerca de Jose Miguel Amin Escaf 1 Article
Jose Miguel Amin Escaf Administrador de Empresas, actualmente cursando especialización en Gobierno y Gestión Pública en Universidad Javeriana.

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