San Palestina, El último regalo de Judas

J. Sebastián Gutiérrez Herrán

San Palestina, El último regalo de Judas

@SebastianGutih1

San Palestina, El último regalo de Judas. Columna de J. Sebastián Gutiérrez Herrán. Clic para tuitear

Este 7 de Agosto fuimos entonces testigos del acto protocolario de posesión del Nuevo presidente Iván Duque Márquez; Hasta acá todo muy normal, un pomposo evento donde las distinguidas gentes de la ciudad Capital (incluyendo los nefastos e incendiarios perfiles opositores, quienes se jactan de hablar pero con sus acciones dicen otra cosa…) y muchos otros invitados regionales e internacionales. Los ojos puestos totalmente sobre tan magnánimo evento; no seré yo entonces quien ponga el dedo en la llaga a favor o en contra de ello ya hemos venido observando el resto de semana tanto la más aguda critica, como las más galantes y afectuosas simpatía.

Es entonces donde debo traer a colación un elemento diplomático y geopolítico suscitado en el marco de la parafernalia y la distracción mediática muy propia de este tipo de eventos. Resulta que el último gran regalo del máximo mitómano que he conocido en el ámbito de la política, del Hombre que “canonisa” según él, los nuevos valores culturales y estatales que se deben forjar, un hombre tan nefasto como ambiguo, su nombre ya es parte de una historia pasada que debemos enterrar. Este personaje de Botox en el rostro y decisiones ambiguas y poco sustanciales, nos deja en un fuerte problema diplomático con los Estados Unidos y el Estado de Israel, decretando una acción diplomática muy propia de su talante de tahúr y mañoso, reconociendo el Pueblo palestino como un “estado” garante de todo lo que conlleva el reconocimiento del mismo.

Esto no es más que una acción irresponsable en su totalidad por las cordiales relaciones diplomáticas y geopolíticas que siempre han mantenido el Estado Colombiano junto con sus homólogos norteamericanos e Israelís. Clic para tuitear

Esto no es más que una acción irresponsable en su totalidad por las cordiales relaciones diplomáticas y geopolíticas que siempre han mantenido el Estado Colombiano junto con sus homólogos norteamericanos e Israelís. Nos deja entonces “santificado” un mal llamado estado, cercano al terrorismo como lo es el pueblo Palestino. La ambigüedad de la acción compagina con el momento de tensión entre el Estado de Israel y el Pueblo palestino, poniendo también no solo en juego las relaciones geopolíticas sino que también los mercados y la triangulación económica con los mencionados Estados (Estados Unidos e Israel).

No podía entonces en la Historia del Judeo-cristianismo occidental pasar por alto el beso de la más alta traición e infamia. Pareciera la reproducción de un drama shakesperiano al mejor estilo del contexto del mundo de la biblia; todo un drama cargado de escenas pusilánimes a las que nos tuvo acostumbrados el “Santo” del terrorismo. A Dios gracias porque cesó la horrible noche!

Esperemos entonces como el nuevo mandatario en quien de manera muy personal encomiendo todas las responsabilidades de la Patria para afrontar uno de los que será su primer problema Diplomático y Geopolítico.

Articulos Relacionados