Seguridad, Defensa y Protección Ciudadana

Luis Felipe Arango P

@luchoap 

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Hace muchos años, cuando yo vivía en Bogotá, por un buen tiempo residí en el barrio La Macarena, vecino de La Perseverancia. Época inolvidable y feliz donde conocí grandes amigos, tuve gratas experiencias y aprendí a conocer aspectos de mi ciudad que hasta entonces habían sido totalmente desconocidos.

La Macarena es un mundo maravilloso donde habita gente muy especial y en el cual  han florecido múltiples proyectos que han aportado a Bogotá y a Colombia entera, en las artes, la política y la cultura. Tristemente esta zona enfrenta grandes desafíos de seguridad. Las mujeres son muy vulnerables allá.

En estos años me atracaron 3 veces. Sentí el filo del cuchillo en el cuello en un par de ocasiones. El otro fue con revólver. Dos veces me robaron el radio del carro rompiendo el vidrio sin pudor.

El derecho a la legítima defensa está consagrado en la Constitución y las leyes de Colombia. Las  autoridades tienen la obligación constitucional de proteger a los ciudadanos en sus vidas honra y bienes. Yo no tuve la capacidad de ejercer mi derecho de defensa ni El Estado respondió por la falla en la protección de mis intereses jurídicamente tutelados.

La legítima defensa está consagrada en el código penal y es una institución clave del derecho penal a nivel mundial. El artículo 32 del código penal colombiano, en el numeral 6, consagra el derecho a la legítima defensa cuando existe una amenaza inminente y cierta contra los intereses del ciudadano. El artículo 2 de la Constitución Nacional de Colombia establece que las autoridades están instituidas para proteger a los ciudadanos en sus vidas honra y bienes.

¿Que pasó entonces cuando me atracaron en La Macarena?

Sencillamente que El Estado colombiano no tiene la capacidad de cumplir sus obligaciones básicas. Esto nos lleva nuevamente al asunto, tan debatido últimamente, del control en el  porte legal de armas.

Si El Estado es incapaz de proteger los bienes y derechos de los ciudadanos por lo menos debería de facilitarles el derecho a ejercer a la legítima defensa. Es claro que  la restricción absoluta al porte de armas tiene grandes visos de inconstitucionalidad.

No es un tema fácil ni la solución se va a dar en el corto plazo. El problema es altamente complejo, y de difícil solución.

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No pretendo dar una solución definitiva, pero voy a enumerar algunas medidas que deberían considerarse en este debate.

  1. La tecnología, con aplicaciones móviles, cámaras, iluminación y sistemas de alerta deben jugar un papel definitivo en la solución.
  1. El aumento del pie de fuerza es urgente, además de aumentarlo, hay que dotarlo, educarlo y entrenarlo adecuadamente.
  1. Trabajar la cultura ciudadana y la solidaridad. Los ciudadanos deben apoyar y denunciar.
  1. ¿Que tal si el Estado indemnizará a aquellos que han sido afectados en sus vidas, honra y bienes? Por supuesto eso no va a suceder, pero jurídicamente sería lo correcto. Como alternativa viable sí se le puede otorgar un beneficio tributario a quienes demuestran que han sido victimas de la inseguridad.
  1. Finalmente la implementación juiciosa el decreto presidencial sobre porte de armas. El Ministerio de Defensa debe adelantar un proceso de verificación serio y detallado para la entrega de salvoconductos. Los usuarios autorizados a portar armas deben cumplir estrictos requisitos de revisión de antecedentes y conducta, que garanticen su uso idoneo.

Las armas son un tema complejo y el manejo de éstas debe ser limitado a personas que hayan sido entrenadas para su uso. El salvoconducto debe ir acompañado de la verificación de capacidades teóricas y practicas como cuando se entrega la licencia de conducción.

Contrario a lo que muchos creen, la tenencia legal de armas no implica que vaya a haber tiroteos en todas partes. El problema en Estados Unidos es que hay un escaso control efectivo sobre a quién se le entregan las armas de fuego. En Colombia tenemos el ordenamiento jurídico y constitucional permite implementar controles efectivos mas estrictos.

Las armas tienen capacidad intimidatoria y automáticamente disminuirán la criminalidad.

Todo indica que las medidas represivas, a cargo de la nación, tienen poco futuro en el corto plazo. Hace pocos días algún funcionario mencionó que si hoy se iniciará,  Colombia se demoraría 20 años en ponerse al día en el tema carcelario. Razón por la cual los delincuentes entran y salen de la cárcel como Pedro por su casa.

Es lamentable que las condiciones de seguridad se hayan deteriorado hasta el punto en que se haga deseable que los ciudadanos porten armas pero es la realidad y hay que asumirla.

Es lamentable que las condiciones de seguridad se hayan deteriorado hasta el punto en que se haga deseable que los ciudadanos porten armas pero es la realidad y hay que asumirla. Clic para tuitear

Eso no quiere decir que El Estado no deba empezar a invertir de inmediato en mejorar su capacidad para disminuir la criminalidad y sancionar a los responsables. Estoy seguro que el nuevo gobierno, con los cambios en la cúpula militar y en las autoridades de defensa empezará a trabajar en mejorar estas condiciones de inmediato, acompañado de una reforma estructural en la legislación de seguridad ciudadana.

¡Feliz Año!

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