SOBRE LA INSOLVENCIA DEL CONTROLANTE PERSONA NATURAL

Andrés Rosales Ucrós

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@ARosalesU

 

Recientemente, la Superintendencia de Sociedades conceptuó  que la persona natural matriz o controlante de un grupo empresarial por esta sola condición  se convierte en comerciante por ser aquella la que traza las políticas y estrategias de negocio a las que están sometidas el conjunto de empresas de las que se predica la unidad de propósito común.

Así las cosas ser controlante de un grupo empresarial se sumaría a las causales innominadas de la condición de comerciante en Colombia.

No obstante lo anterior, una cuidadosa lectura de la Ley 1116 y del Código General del Proceso arroja conclusiones bien diferentes a las planteadas por la Superintendencia.

Según la Ley 1116 de 2006 estarán sometidas al régimen de insolvencia allí regulado  las personas naturales solo si son comerciantes.

Según la Ley 1116 de 2006 estarán sometidas al régimen de insolvencia allí regulado las personas naturales solo si son comerciantes. Clic para tuitear

Por su parte, el Código General del Proceso al regular en su artículo 532 y siguientes  la insolvencia de la persona natural no comerciante dispuso:

“Los procedimientos contemplados en el presente título sólo serán aplicables a las personas naturales no comerciantes”.

“Las reglas aquí dispuestas no se aplicarán a las personas naturales no comerciantes que tengan la condición de controlantes de sociedades mercantiles o que formen parte de un grupo de empresas, cuya insolvencia se sujetará al régimen previsto en la Ley 1116 de 2006”.

Es decir, según la Ley el   controlante de un grupo empresarial no se hace comerciante por el solo hecho de ejercer control  respecto de sus subordinadas. Si así no fuera, no se habría  introducido la excepción en el artículo 532  consistente en que tratándose de persona natural no comerciante controlante de un grupo empresarial la competencia de su insolvencia es de  la Superintendencia de Sociedades.

Nótense dos cosas: (i) que el artículo 532 no condiciona la insolvencia ante la Superintendencia de Sociedades del controlante a la insolvencia de alguno de sus subordinados, (ii) según la tesis de la Supersociedades la insolvencia ante ella  del controlante persona natural se condiciona no solo al control, sino  a la existencia de un grupo empresarial.

Cobra capital importancia el cambio de competencia y de régimen por varias razones pues el procedimiento de insolvencia de la persona natural no comerciante sufre diversas modificaciones respecto del régimen aplicado al comerciante, que en muchos sentidos resulta más benévolo que el primero.

En efecto, una primera gran diferencia es el voto del deudor como acreedor interno que en el caso de la insolvencia del no comerciante solo cuenta en términos cualitativos, que no cuantitativos, pues contrariamente a lo que sucede con el comerciante  el patrimonio no otorga votos y solo se requiere la aceptación del deudor para la aprobación del acuerdo de pagos.

Otra diferencia tiene que ver con los costos.  Gratuito ante Supersociedades, en el caso del no comerciante no siempre lo será pues los centros de conciliación y notarios podrán cobrar por este servicio.

Para acceder al régimen le porcentaje de deudas con vencimiento de más de 90 días dede ser del 10% en un caso, el del comerciante, y del 50% en el caso del no comerciante.

En cuanto a la  duración. Mucho más breve el procedimiento para el no comerciante y adicionalmente mucho más factible en este caso que se cumplan los plazos perentorios establecidos en le ley.

En cuanto al término del acuerdo. 5 años el  del no comerciante salvo decisión del 60% de los créditos, diez años el del comerciante en caso de mayoría decisorio de acreedores internos o vinculados.

Una última y curiosa diferencia. La convalidación del acuerdo privado del no comerciante está condicionado a la “perdida de empleo, la disolución y liquidación de la sociedad conyugal u otras situaciones similares”. La validación judicial del acuerdo extrajudicial del comerciante no requiere ninguno  de los supuestos de admisibilidad a la insolvencia contemplados en la Ley 1116 de 2006.

La convalidación del acuerdo privado del no comerciante está condicionado a la “perdida de empleo, la disolución y liquidación de la sociedad conyugal u otras situaciones similares” Clic para tuitear

Concluiré con esta breve cosideración: la competencia de la Superintendencia de Sociedades respecto de la insolvencia del controlante no comerciante no debe circunscribirse solo al control en el contexto de un grupo empresarial y sí debe condicionarse a que alguno de sus controlados comerciantes tramite un proceso  de insolvencia, pues sin duda la justificación de la mencionada excepción obedece a que en la gran mayoría de los casos la insolvencia del controlante se origina en ser  codeudor o garante de su subordinado,  y a que el conocimiento de la insolvencia de ambos por parte del mismo juez se justifica por economía, celeridad y eficiencia.

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