La piedra de Santos

Publicidad arriba

La gran preocupación de los equipos negociadores de los acuerdos de paz entre las Farc y el Gobierno es y ha sido, como blindar los acuerdos ante posibles cambios en futuros gobiernos.

La primera estrategia fue hacer una refrendación popular para llevarlos a norma constitucional y utilizar un Estado que sirviera de depositario para que, en absurda maniobra, quedase como tratado internacional.

Santos se embarca en el plebiscito para incluir los acuerdos dentro de la constitución, no sin antes, de manera tramposa y con la complicidad de la Corte Constitucional, disminuye el porcentaje  del umbral de votos requerido para modificar la constitución. Pero además en uso inadecuado y violando las normas electorales, destinó presupuesto, maquinaria oficial, hizo publicidad desmedida, alineó partidos políticos y puso contra las cuerdas a los mandatarios regionales para que le sacaran adelante la refrendación del “proceso de paz”.

El Centro Democrático, único partido de oposición en Colombia y que venía de una estruendosa derrota en las elecciones regionales, le apostó en su momento a la abstención. Fueron muchas las voces dentro del partido que sentían el complejo de la derrota y veían imposible ganarle el plebiscito a Santos, pero apareció la piedra en el zapato y quien con sus acertados consejos y actos le ha sacado la piedra en más de una ocasión al presidente de la república: Iván Duque.

El senador Duque, actual precandidato presidencial, convenció al presidente Uribe que el único camino viable para derrotar a Santos y frenarlo en su intento por entregarle el país a las Farc, es salir a votar NO. Ustedes conocen el resto de la historia y de cómo el tiempo le dio la razón a Iván Duque. Una vez derrotado el gobierno en el plebiscito y después de haber hecho show mediático en Cartagena con la firma de unos acuerdos derogados, Suiza, depositaria del supuesto tratado de paz, desiste de su tenencia y le da la razón al pueblo colombiano.

Pero Santos no paró ahí, no acató el mandato del pueblo y se fue al Congreso a que le aprobaran un supuesto acuerdo modificado, y entre mermelada y presiones indebidas, fue aprobado el “nuevo” acuerdo con las Farc. La Corte Constitucional lo declara exequible, pero faltaba lo más complejo de todo el proceso, que era implementarlo. Hábilmente, se inventan la figura del Fast Track, donde a pupitrazo limpio y sin debate alguno, los textos de Gobierno y Farc pasaban por el Congreso en tiempo record, violando la institucionalidad, la independencia de poderes y el mandato constitucional sobre la aprobación de leyes y reformas a la misma.

Vuelve el Senador Duque a sacarle la piedra al presidente Santos. Diseñó, preparó y defendió una demanda contra el Fast Track, a la que la Corte le dio la razón declarando la inexequibilidad de la vía rápida para la aprobación de la implementación de los acuerdos, y dejando al señor presidente con la única salida de implementarlos por decreto presidencial.

Un decreto presidencial, puede ser tumbado por la corte o reemplazado por una ley del Congreso o derogado por el nuevo presidente de la República. Iván Duque enfila baterías para volver a derrotar a Santos y una vez lo elijamos presidente va derogar, reformar y hacer ceñir los acuerdos a la constitución nacional, vigilando muy de cerca los compromisos del grupo desmovilizado en la entrega de niños reclutados, armas, caletas, rutas de coca y sobre todo, en sus deudas con la justicia, lanzando además una advertencia sobre la reincidencia del delito.

Este hombre, Iván Duque, es la piedra en el zapato de Santos, pero también de la clase politiquera, que ve en su decidida búsqueda por la legalidad una amenaza a sus boyantes negocios de corrupción. Este hombre, sin alcurnias oligarcas, libre de vicio y de y con una familia absolutamente funcional, es el orgullo de los habitantes de Gómez Plata en Antioquia, la tierra que vio nacer a su honorable padre, Iván Duque Escobar.

Quien quiera acercar la figura de Iván Duque a la de un pusilánime presidente, le debo recordar ¡que la ignorancia se cura, pero la estupidez es para toda la vida!

@iascalea

Facebook Comments

Enlaces patrocinados

Acerca de Heriberto Urbina 16 Articles
Administrador de Empresas Públicas y Privadas; Egresado de la Universidad Sergio Arboleda; Empresario agro industrial y Ex Candidato a la Alcaldía de Chiriguaná - Cesar.

1 Comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*