Un llamado a la Juventud

Juan Camilo Vargas

Un llamado a la Juventud

@JuanCVargas98 

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Continuamente he rescatado el valor de los jóvenes en el papel que deben desempeñar para la construcción de esta Patria. No pueden ser simplemente espectadores del presente que atraviesa Colombia ni permanecer inmutables y dóciles ante los obstáculos que se erigen en el camino hacia nuestro exitoso y triunfal futuro. Tampoco hablo aquí de jóvenes afiliados a un partido u otro, ni casados con esperpénticas ideologías mal infundadas que sólo contribuyen al divorcio propiciado entre el deber con la Patria y el egoísmo de unas creencias erróneas; hago alusión a la juventud nacional en su plenitud, ávida y deseosa de cumplir su parte en esta responsabilidad histórica.

Los jóvenes de esta Patria no pueden permanecer en sus aulas de clase con los brazos cruzados, esperando a que su turno llegue para perpetuar las malas prácticas que infundan unos catedráticos apátridas y enemigos de la unidad nacional. Nuestros jóvenes tienen como finalidad escribir las páginas de historia magna para la que Colombia fue establecida con ese destino universal. Desde la época española, cuando ya la Nueva Granada se alzaba como pionera en la geografía del nuevo mundo, hasta en los movimientos independentistas, estableciéndose a la vanguardia de la libertad en los virreinatos y capitanías, para terminar siempre como el epicentro de los grandes desarrollos continentales, incluso en sus peores momentos.

No podemos permitir que ante la decadencia nacional sucumban nuestros vigorosos y juveniles espíritus, moldeados para el combate y dotados de todo cuanto nos permita engrandecer a la Patria. Clic para tuitear

No podemos permitir que ante la decadencia nacional sucumban nuestros vigorosos y juveniles espíritus, moldeados para el combate y dotados de todo cuanto nos permita engrandecer a la Patria a pesar de las dificultades. Si no hay nadie en las calles que proteste por las verdaderas injusticias y los pisotones a la institucionalidad, seamos nosotros entonces quienes se adueñen de ellas para rescatar los valores de la Patria, la moral, la justicia y las buenas costumbres. Ante el basilisco que nuevamente se yergue hegemónicamente sobre esta Patria, queriendo flanquear nuestros corazones valientes, no podemos contemplar cómo se desmorona esta Colombia que tanta sangre ha tomado para su edificación.

Somos un conjunto de valores, somos una generación que creció a la merced de un País que por poco es declarado Estado fallido, que más adelante se constituyó como una potencial economía futura a nivel internacional, somos lo que han sido todos nuestros antecesores; una coyuntura que siempre encuentra la excusa perfecta para hallar puntos de discordia en vez de encontrar el acuerdo sobre lo fundamental que nos permita unirnos en torno a la Patria. Está en nuestras manos concebir esta República como un pugilato de inteligencias viriles que, desde cualquier lugar en la geografía nacional, o desde cualquier noble oficio ciudadano, puedan fortalecer esa ondeada tricolor que representa los espíritus nacionales.

Hoy le digo a los jóvenes de esta República, a todas esas almas valerosas que se baten a diario por dejar en alto el ideal colombiano y rescatar nuestra amada identidad, que esta lucha sin cuarteles es nuestra. Ante la decadencia y la relatividad, en el imperio de una razón voluble y estéril, nuestro sitio está en las virtudes, la moral y el rescate de los principios que ya claudican. Ante la imborrable historia y las futuras generaciones seremos señalados como aquellos que triunfaron en el rescate de la Patria o que cedieron hasta perderla y dejarla en manos del basilisco para que finalmente el espíritu nacional se apague por siempre.

Hoy le digo a los jóvenes de esta República, a todas esas almas valerosas que se baten a diario por dejar en alto el ideal colombiano y rescatar nuestra amada identidad, que esta lucha sin cuarteles es nuestra. Clic para tuitear

 

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