Comunicado a la opinión pública

Comunicado a la opinión pública por Tomas Alfonso Zuleta Diaz Clic para tuitear

En nombre de mi familia, de mi organización musical y el mío propio, me dirijo a mis seguidores, amigos y al pueblo colombiano en general, para precisar y aclarar lo siguiente: en reciente presentación musical en la ciudad de Barranquilla, saludé al Honorable Diputado del Departamento del Atlántico, Nicolás Petro Burgos, hijo del precandidato a la Presidencia de la República doctor Gustavo Petro Urrego, al fragor de la alegría que generan esos encuentros sociales y culturales, jocosamente y con el animus de crear entusiasmo en los asistentes manifesté “Nicolás me saludas a tu papá… Nicolás se voltió la arepa”. Esas expresiones muy propias de la costeñidad han generado reacciones políticas más allá del propósito que quise imprimirles, tal vez por una insuficiente comprensión del carácter folklórico y espontaneo de los habitantes de esta región del país o por algún interés de carácter electoral. 

Esas expresiones muy propias de la costeñidad han generado reacciones políticas más allá del propósito que quise imprimirles, tal vez por una insuficiente comprensión del carácter folklórico y espontaneo Clic para tuitear

Todos los colombianos conocen mi amistad y simpatía con el Dr. Álvaro Uribe Vélez a quien le profeso admiración por sus convicciones y ejecutorias como Presidente de la República y además con quien logré construir una amistad transparente sin interés y sin tregua. Estimo sin embargo, pertinente aclarar que he tenido la oportunidad de atender en mi casa en Valledupar en el marco del Festival Vallenato y fuera de este, como lo evidencia los documentos fotográficos que conservo como memorias o remembranzas, a grandes exponentes de la dirección y protagonismo político nacional, sin miramientos a su origen ideológico, entre los que destaco haber compartido unas tertulias o parrandas vallenatas con Álvaro Gómez Hurtado, Misael Pastrana Borrero, Belisario Betancur Cuartas – grandes amigos del viejo Mile -, Alfonso López Michelsen “nuestro pollo vallenato”, Cesar Gaviria Trujillo “gran fanático de nuestra música vernácula”, Andrés Pastrana Arango, Ernesto Samper Pizano, “visitante permanente de nuestro Festival vallenato”, haber atendido y celebrado con Antonio Navarro Wolff y Carlos Pizarro León Gómez y demás miembros del extinto movimiento M-19 su participación en la Asamblea Nacional Constituyente, compartido con Piedad Córdoba y últimamente con líderes de expresiones políticas alternativas como Sergio Fajardo, Federico Gutiérrez, Claudia López Hernández, Daniel Quintero Calle; y especial reconocimiento a Gustavo Petro por su valor, carácter y oposición a los diferentes gobiernos, no siempre compartidas sus posiciones, pero que me merecen el respeto y enaltece la oposición democrática, pese a que en el fragor y tensión de las campañas con el doctor Petro incluso hemos tenido algunos intercambios que son propios de ese clímax emocional que genera ese escenario participativo y deliberativo.

el Dr. Álvaro Uribe Vélez a quien le profeso admiración por sus convicciones y ejecutorias como Presidente de la República y además con quien logré construir una amistad transparente sin interés y sin tregua. Clic para tuitear

Con estas pequeñas trazas propias de un campesino cantor como yo, espero zanjar cualquier especulación y aclarar que mi participación política no compromete ni pretende mayores consecuencias diferentes a celebrar los próximos eventos electorales en paz y en animus de reconciliación. Aprovecho para manifestar mi disposición de acompañar con mi más preciado talento que es “cantar vallenato” a todas las manifestaciones políticas que aspiren competir y que estimen pertinente mi presencia.

 

Atentamente,

 

Tomas Alfonso Zuleta Diaz

¿Qué hay tras el asedio a Hidroituango?

¿Qué hay tras el asedio a Hidroituango? columna de Saúl Hernández Bolívar Clic para tuitear

A diferencia de lo que muchos creen, en Hidroituango ni ha habido corrupción ni se han perdido dineros públicos.

Cuando ocurrió la contingencia de Hidroituango, en abril de 2018, muchos energúmenos de las redes sociales clamaban por el estallido de la presa y el advenimiento de una catástrofe que los paisas nos tendríamos merecida por «paracos, mafiosos y corruptos». Mientras tanto, Juan Manuel Santos, el Presidente de los colombianos, hacía gala de su perversidad al abandonar a Antioquia con el problema diciendo, palabras más, palabras menos, que ‘los antioqueños eran los dueños de Hidroituango y ellos verían qué hacer con eso’. Pues bien, ahora es la Contraloría la que perpetra las hostilidades.

A diferencia de lo que muchos creen, en Hidroituango ni ha habido corrupción ni se han perdido dineros públicos. Sírvase imaginarse el lector, que trabaja como conductor de una camioneta perteneciente a una entidad pública y un día cualquiera, al dirigirse a recoger unos funcionarios, pierde el control del vehículo y se estrella en una curva peligrosa dando como resultado pérdida total. Agréguese que no violó normas de tránsito, no estaba bajo los efectos del alcohol u otras drogas y presentaba condiciones normales de salud.

A diferencia de lo que muchos creen, en Hidroituango ni ha habido corrupción ni se han perdido dineros públicos. Clic para tuitear

¿Será ese accidente fruto de la corrupción? ¿Será posible acusar de corruptos, por culpa de un accidente, al conductor, a sus jefes o a los funcionarios que moviliza? Alguien podría decir que el conductor del vehículo actuó con cierta imprudencia al «acelerar» más de lo razonable para recoger a los funcionarios a tiempo, pero eso no califica como un espolio al erario, como sí lo sería robarse gasolina de la camioneta o usarla para asuntos personales.

Además, es probable que ese siniestro tampoco suponga pérdida de dineros públicos porque, por lo general, esos bienes están asegurados. Solo en un caso muy raro, las aseguradoras se abstendrían de pagar un accidente que, por grave, no deja de ser común. Hace poco, las pestíferas redes sociales acusaban al presidente Duque de comprar un helicóptero para la Presidencia en plena crisis social. Pero resulta que, por esa aeronave, un Leonardo AW-139 de fabricación italiana, no se pagó un peso; su compra fue cubierta por la póliza del seguro del helicóptero presidencial Bell 412 que se estrelló en Albán (Cundinamarca) en 2019, dejando seis tripulantes fallecidos.

En Hidroituango pasa lo mismo. Cualquiera puede investigar en internet y comprobar que los accidentes y problemas constructivos son comunes en este tipo de obras que, por lo riesgosas, constituyen verdaderos desafíos a la ingeniería. Y si el informe de una reputada empresa extranjera (la noruego-chilena Skava) certificó que la contingencia de Hidroituango se debió a una situación fortuita en la que no hubo dolo ni se configuró un acto de corrupción, y la aseguradora Mapfre está pagando la póliza con base en ese argumento, ¿qué hace la Contraloría profiriendo un fallo de responsabilidad fiscal por 4,3 billones de pesos contra 26 personas jurídicas y naturales?

Cualquiera puede investigar en internet y comprobar que los accidentes y problemas constructivos son comunes en este tipo de obras que, por lo riesgosas, constituyen verdaderos desafíos a la ingeniería. Clic para tuitear

La Contraloría General de la República es una de esas entidades oficiales altamente politizadas que no le prestan mayor servicio al país. Un desangre que nos cuesta más de un billón de pesos al año (exactamente 1.075.910.164.124 pesos para 2021), sin que eso signifique un aporte fundamental para la salud de la nación. Por el contrario, la Contraloría no es más que un antro de clientelismo donde medran los políticos tradicionales y de donde se lucran a través de puestos y contratos para sus recomendados. Pero, ¿qué sabe de alta ingeniería, de construir presas, de generación de energía? Nada, sus conceptos no son técnicos sino políticos, carentes de toda idoneidad.

De hecho, es cuando menos curioso que en el informe sobre Hidroituango no se mencione por parte alguna que hubo hechos de corrupción, pero que aun así se profiera un fallo que va a ocasionar daños más graves que los pretende corregir o castigar, entre los cuales se pueden mencionar los siguientes: la quiebra de 9 empresas de ingeniería de las más importantes del país, con nefastas secuelas para todo el gremio; el cambio de constructores de la obra, que tardaría por lo menos un año en reiniciarse (léase dos o tres) con los consecuentes perjuicios económicos por el nuevo retraso de la entrada en operación de la central y el riesgo que supone un prolongado funcionamiento del vertedero, el cual no estaba diseñado para eso; el cambio de posición de la aseguradora Mapfre, que dejaría de pagar por los daños ocurridos y el lucro cesante, y hasta reclamaría los 350 millones de dólares que ya ha pagado; y el debilitamiento de la posición de EPM para enfrentar las demandas por 10 billones de pesos que le han sido instauradas por los supuestos daños causados aguas abajo donde el río destruyó un puente peatonal y unas cuantas casas humildes, sin pérdida de vidas humanas. Todo eso sin preguntarnos de dónde va a sacar el país la energía que espera de Hidroituango en el corto plazo, que no se remplaza con unos cuantos paneles solares y unos molinos de viento.

En verdad, esto parece un plan para desestabilizar a Antioquia dándole un golpe demoledor que causaría tantos estragos para el país, que podría decirse que, en materia de lucha contra la corrupción, constituye una victoria verdaderamente pírrica; otra de esas y quedamos en la ruina y sin la energía que el país necesita.

No permitiré que privaticen el Fondo Nacional del Ahorro

No permitiré que privaticen el Fondo Nacional del Ahorro. Columna de Nicolás Pérez Clic para tuitear

 

Esta semana empezó la discusión en la Plenaria del Senado del proyecto de ley que reforma el mercado de capitales. Una iniciativa que radicó el ex Ministro Alberto Carrasquilla a mediados del semestre pasado y que incluye aspectos positivos, temas que generan preocupación y artículos que bajo ningún motivo podemos aprobar. Entre ellos, la privatización del Fondo Nacional del Ahorro. 

Comencemos por las cosas buenas. En el proyecto se buscan generar medidas para lograr una mejor focalización de los subsidios que entrega el Gobierno. Una problemática bien conocida, dado que de acuerdo a un estudio del Departamento Nacional de Planeación -DNP- de 2016 el 40% de los auxilios se dirige al 40% de la población de mayores ingresos. Además, a corte de 2016 el 38% de los receptores de Colombia Mayor estaban por encima de la línea de pobreza y para 2018 el 47% de los beneficiarios de Familias en Acción no se encontraban en condición de pobreza monetaria.

Una iniciativa que radicó el ex Ministro Alberto Carrasquilla a mediados del semestre pasado y que incluye aspectos positivos, temas que generan preocupación y artículos que bajo ningún motivo podemos aprobar. Clic para tuitear

 De igual manera, se crean líneas de crédito agropecuario con subsidio a las tasas de interés. Una medida que puede activar de manera determinante este sector, sobre todo para los pequeños productores. Asimismo, se democratiza el acceso a la bolsa al permitir que cualquier persona sea accionista de ella y se fortalecen las facultades de la Superintendencia Financiera para supervisar el cumplimiento de los lineamientos del gobierno corporativo de las empresas. 

Ahora, miremos algunas preocupaciones. En aras de fortalecer el flujo de recursos del mercado de capitales y facilitar la capitalización de más empresas, el proyecto les permite a las Sociedades por Acciones Simplificadas -SAS- emitir valores y negociar acciones en la bolsa. Históricamente esto siempre ha estado prohibido, dado que las SAS no cuentan con la misma robustez institucional de otro tipo de empresas como las Sociedades Anónimas. 

Por ejemplo, las SAS pueden tener objeto indeterminado, un único dueño, no necesita escritura pública para su constitución, el tiempo que se tiene para pagar el capital suscrito es de dos años, etc. Es decir, es una estructura societaria que facilita como ninguna otra la creación de empresa y el emprendimiento, lo cual es sumamente bueno. Sin embargo, esos mismos beneficios han hecho que también se presenten repetidos casos de fraude. 

Por eso, la eventual habilitación a las SAS para que negocien sus acciones en la bolsa debe estar sujeta a una estricta regulación que garantice la solidez de la compañía y proteja los recursos de los inversionistas. 

Dicho esto, pasemos a dos temas oscuros del proyecto. El primero, es que se pretende transformar la naturaleza jurídica del Fondo Nacional del Ahorro para que pase de una empresa industrial y comercial del Estado a una sociedad de economía mixta, algo que se intentó hacer en el Plan Nacional de Desarrollo y que los coordinadores ponentes rechazamos tajantemente. En español, esto significa que se privatizaría el FNA, dado que se permitiría el ingreso de capital privado. 

El Fondo, cabe señalar, es una entidad que en materia de ingresos recauda y administra cesantías y frente al gasto otorga créditos con condiciones que muchas veces son más competitivas que las ofrecidas por buena parte de los bancos tradicionales. Así ha funcionado durante 50 años, históricamente ha registrado buenos resultados, es una de las pocas entidades financieras de primer piso que tiene el Estado colombiano y ciertamente no hay necesidad de alterar su composición accionaria para que lleguen privados con voz y voto a tomar decisiones. 

El Fondo, cabe señalar, es una entidad que en materia de ingresos recauda y administra cesantías y frente al gasto otorga créditos con condiciones que muchas veces son más competitivas Clic para tuitear

El segundo, es que se quiere eliminar la facultad que actualmente tiene el Gobierno para fijar la rentabilidad mínima de los fondos de pensiones. Esto significa que este tipo de actores no estarían obligados a que sus inversiones generen utilidades para sus afiliados, con lo cual podrían utilizar los recursos para financiar proyectos mucho más riesgosos, que pueden derivar en pérdidas, sin que tengan consecuencia alguna. 

En otras palabras, se pondría en jaque el ahorro pensional de millones de colombianos. Algo que bajo ninguna circunstancia podemos permitir. 

Por esa razón, radiqué un bloque de proposiciones que eliminan los artículos que pretenden privatizar el FNA y que mantienen viva la competencia del Gobierno para fijar la rentabilidad mínima de los fondos. Aunque el proyecto tiene aspectos positivos que apoyaré, estas son líneas rojas que no se pueden cruzar y que defenderé en la discusión de la iniciativa.

En otras palabras, se pondría en jaque el ahorro pensional de millones de colombianos. Algo que bajo ninguna circunstancia podemos permitir. Clic para tuitear

 

El Poderoso Cartel de la Droga Destruido en el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez

El Poderoso Cartel De La Droga Destruido En El Gobierno De Álvaro Uribe Vélez. Columna de coronel Luis Alfonso Plazas Vega Clic para tuitear

A pesar de la dura situación por la que atraviesa el país en estos momentos, es bueno recordar que las personas mayores tuvimos que enfrentar organizaciones iguales o peores a las que hoy amenazan al país. 

Hace unos años contamos con gobiernos más expertos y menos improvisados que el actual, y con una determinación para enfrentar el crimen que hoy añoramos. Tristemente, también tuvimos gobiernos cómplices que llegaron al poder con los dineros del narcotráfico, pero fueron puestos en evidencia y hoy arrastran esa vergüenza en sus vidas. 

Ahora, cuando Gustavo Petro, miembro del grupo terrorista M-19 y senador, pretende a través de un paro criminal convocado por él mismo, destituir al presidente Iván Duque, como lo ha venido advirtiendo y amenazando, vale la pena recordar que todos estos agentes del mal terminan o en la cárcel o dados de baja por la Fuerza Pública. 

Tristemente, también tuvimos gobiernos cómplices que llegaron al poder con los dineros del narcotráfico, pero fueron puestos en evidencia y hoy arrastran esa vergüenza en sus vidas. Clic para tuitear

Hoy estamos recordando la vergonzosa historia y el prontuario de los hermanos Rodríguez Orejuela, quienes purgan condenas muy largas en una cárcel del Distrito Sur de la ciudad de Nueva York.

Estos dos hermanos narcotraficantes, presos en una cárcel americana del Distrito de New York, marcaron una dolorosa y violenta época de Colombia. Al escribir estas líneas, purgan condenas de por lo menos treinta años de prisión por los delitos de conspiración para exportar estupefacientes a los Estados Unidos, homicidio, secuestro, corrupción, lavado de dinero y activos y enriquecimiento ilícito. Ellos fueron los líderes del llamado por la DEA, “el Cartel de Cali”.

Sus padres fueron Carlos Rodríguez y Ana Rita Orjuela, quienes tuvieron seis hijos.  Él era pintor y ella ama de casa. Él era alcohólico y jugador. 

Gilberto nació en MariquitaTolima, el 30 de enero de 1939, es el hermano mayor. Miguel Ángel Rodríguez Orejuela  nació también en Mariquita, el 15 de agosto de 1943

La educación que dieron a sus hijos debió ser muy escasa y carente de principios, pues eso fue lo que demostraron en sus lamentables vidas.

Se establecieron en Cali a comienzos de los años 50, Gilberto vendía flores desde los 10 años y a los 15 comenzó a hacer domicilios para una droguería. 

En Cali le decían “el ajedrecista”, por la forma como calculaba todos sus movimientos y propósitos, antes de realizarlos. A la edad de 20 años Gilberto era el administrador del negocio, a los 25 renunció para montar su propia droguería.

En Cali le decían “el ajedrecista”, por la forma como calculaba todos sus movimientos y propósitos, antes de realizarlos. Clic para tuitear

Se inicia en el narcotráfico

Tan solo se inició en el narcotráfico a partir de los años 70. En su trabajo Gilberto ideó la forma de negociar con drogas, amparado en la fachada de visitador médico. Rápidamente se llenó de dinero. 

Gilberto fue arrestado por falsificación de documentos, pero el juez dejó vencer los términos, debido a las amenazas de muerte que recibió, y Gilberto quedó libre. En esta forma aprendió que en Colombia la cuestión con los jueces es de “la bolsa o la vida”, aunque Gilberto siempre prefería el soborno al asesinato. Sin embargo, la cantidad de asesinatos cometidos por el Cartel de Cali es espeluznante. La forma de hacerlos fue atroz. Aun así, los sobornos fueron los que los hicieron multimillonarios. 

A finales de los años 60 con su hermano Miguel, con Chepe Santacruz, y con Luis Fernando Tamayo García, organizaron una banda llamada “Los Chemas” liderada por el último de los nombrados, para asaltar vehículos de distribuidoras que iban a hacer entrega de pedidos, y luego expandieron sus operaciones a la extorsión y secuestro de personas.

Secuestraron a dos suizos radicados en el Valle, un estudiante y un diplomático. Por el rescate obtuvieron 12 millones de pesos (un millón de dólares en esa época)

Secuestraron a dos suizos radicados en el Valle, un estudiante y un diplomático. Por el rescate obtuvieron 12 millones de pesos (un millón de dólares en esa época) Clic para tuitear

Más adelante comenzaron a importar pasta de coca desde Perú, para transformarla en cocaína y luego exportarla a Estados Unidos y Europa. Operaban con nombres falsos. Crearon una red con personas de diferentes orígenes y estratos de la sociedad, desde los detallistas del alcaloide, especialistas en lavado de dinero, y autoridades civiles o militares y policías que cooperaban con sus propósitos.

 

El gran negocio de Drogas La Rebaja

La creación de la cadena de droguerías La Rebaja, en compañía de su hermano Miguel, le permitió continuar su enriquecimiento ilícito encubierto por las farmacias. Este negocio se consolidó cuando los dueños de los Supermercados Jota Gómez que vendían todo tipo de artículos y contaban con una farmacia en cada punto de venta, fallecieron. Los almacenes Jota Gómez tenían sucursales en Cali, el Valle del Cauca, el Eje cafetero, Bogotá y San Andrés. 

Inicialmente los Rodríguez Orejuela adquirieron los inmuebles a los herederos, mediante una negociación entre personas naturales. Posteriormente la empresa Drogas La Rebaja adquirió los almacenes, es decir una negociación empresarial.

Luego se hizo una venta ficticia de Drogas La Rebaja en 1996, que fue un engaño empresarial. Crearon la firma Coopservir, con el propósito de adquirirla, inflando en forma desmesurada las acciones de las droguerías después de la venta. Allí quedó incluida toda la familia de los Rodríguez Orejuela, pero incluyeron más de 200 trabajadores. La operación les dejó un total de 30 millones de dólares de utilidades a los hijos de los Rodríguez Orejuela. Pero Coopservir quedó protegida por la propiedad de los empleados.

La operación les dejó un total de 30 millones de dólares de utilidades a los hijos de los Rodríguez Orejuela. Pero Coopservir quedó protegida por la propiedad de los empleados. Clic para tuitear

Dueños del América de Cali

A finales del decenio de los 70 y principios de los 80, el equipo de futbol colombiano América de Cali estaba resuelto a conquistar uno de los torneos de clubes de fútbol más prestigiosos del mundo: La Copa Libertadores de América. Por esa razón permitieron la venta de la mayoría de sus acciones a los “nuevos empresarios de Cali”, los hermanos Rodríguez Orejuela. 

Contrataron a jugadores de primera línea de la época como Ricardo Gareca y Julio Falcioni, argentinos, Roberto Cabañas, paraguayo y Julio César Uribe, peruano. El costo de adquisición y sus salarios eran enormes, pero con el negocio de la droga lo subsidiaban ampliamente. Contrataron como Director Técnico al laureado y polémico Gabriel Ochoa Uribe. El América llegó a ganarse tres títulos en Colombia, pero pese a los millones invertidos, nunca pudo ganar la Copa Libertadores de América.

El América de Cali estaba en la mira de la Dirección de Estupefacientes cuando el Congreso forzó la renuncia del Director Nacional de Estupefacientes en un debate del cual fue protagonista el senador cartagenero Javier Cáceres. 

Ese Senador fue condenado un par de años después a nueve años de prisión por varios delitos entre ellos paramilitarismo. El coronel Plazas Vega fue absuelto de las acusaciones hechas por Cáceres, que no era cosa diferente a las denuncias que los abogados de los narcotraficantes le habían interpuesto, por supuesto abuso de autoridad, y por falsos errores en el ejercicio de su cargo. Los medios nacionales le dieron mucha importancia, prensa y pantalla a las acusaciones, y ninguna a la absolución. Los narcos lograron su principal objetivo: retirar al coronel de ese cargo, porque no los dejaba “trabajar”.

 

Varias mujeres e hijos 

Los Rodríguez Orejuela fueron muy amigos de tener varias mujeres. Cada uno de ellos tuvo por lo menos cuatro compañeras permanentes y varios hijos.

Gilberto tuvo con Mariela Mondragón cuatro hijos: Fernando Rodríguez Mondragón (autor de un libro donde descarnadamente relata los delitos de su padre), María Alexandra Rodríguez Mondragón, defensora de sus padres (a las 48 horas de posesionado Mario Iguarán en reemplazo del coronel Plazas Vega, la atendió amablemente en su despacho), Humberto Rodríguez Mondragón y Jaime Rodríguez Mondragón. Con Nelly Herrera tuvo a Jorge Rodríguez Herrera y a Andrés Gilberto Rodríguez Herrera. Con Gladys Miriam Ramírez Libreros no tuvo hijos, adoptó una niña que ella tenía, y unos años más tarde adoptó otro hijo llamado José Alejandro Rodríguez Ramírez. Con Aura Rocío Restrepo, tampoco tuvo hijos, pero adoptaron una niña, en 1994. Aura Rocío se separó de Gilberto y se casó con otra persona con quien tuvo dos hijos y de nuevo se separó. Escribió un libro titulado: “Ya no quiero callar”.

La única que lo ha visitado a la cárcel en Estados Unidos es Gladys Miriam. 

Los Rodríguez Orejuela fueron muy amigos de tener varias mujeres. Cada uno de ellos tuvo por lo menos cuatro compañeras permanentes y varios hijos. Clic para tuitear

 

Multimillonarios viviendo en Madrid

A raíz del asesinato del ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla en 1984, el gobierno inició una dura persecución contra los narcos.

Por eso, Gilberto Rodríguez Orejuela en compañía de Jorge Luis Ochoa Vásquez y José Nelson Matta Ballesteros viajó a España en junio de 1984. 

Jorge Luis Ochoa cambió su nombre por el de Moisés Miranda, y se compró un lujoso apartamento de 800 metros cuadrados en Pozuelo de Alarcón. Con frecuencia se reunían en un piso de Madrid con el matrimonio Rodríguez Orejuela, que se hospedaba en un hotel de lujo. 

Rodríguez Orejuela usaba con un pasaporte venezolano falso, a nombre de Gilberto González Linares. En noviembre de 1984, ya había comprado dos pisos, y varios vehículos Mercedes Benz último modelo. 

El precio de la cocaína en Estados Unidos había bajado mientras en Europa era hasta cuatro veces mayor. Gilberto se informó sobre rutas para la droga, hacia España, hablando con los contrabandistas de tabaco de Galicia, y establecieron mecanismos para enviar droga usando barcos de pesca y de carga. Cuando la carga estuviera en tierra, los colombianos se encargarían de la distribución de la cocaína. El 70% sería para estos últimos, mientras que los gallegos aceptaban el 30% restante. 

Abrió redes de distribución en Londres, Ámsterdam y Berlín. En Liverpool, contrabandistas facilitaban la entrada de la droga. Los decomisos de cocaína en Europa pasaron de 900 kilos en 1985 a más de 20 toneladas para el año 1990. El cartel de Cali invadió a Europa. 

Finalmente, la Policía española coordinó con la DEA para trabajar en conjunto. Luego de 3 meses monitoreando las actividades de Jorge Luis Ochoa y Gilberto Rodríguez, decidieron arrestarlos el 15 de noviembre de 1984.

La policía madrileña les intervino varias cuentas bancarias por valor de más de setenta millones de pesetas (medio millón de Euros), y a Rodríguez Orejuela le encontraron un libro de contabilidad que establecía las ventas de cuatro toneladas de cocaína durante el año 1983. 

Según el libro de Ana Lilia Pérez, “los narcotraficantes colombianos tenían una red de 134 empresas con fachadas financieras en Colombia” además de otras en buena parte de Centroamérica, Estados Unidos y las Islas Vírgenes Británicas.

Gobernaba los Estados Unidos, el Presidente Ronald Reagan, quien solicitó al gobierno español la extradición de Jorge Luis Ochoa y Gilberto Rodríguez. El gobierno de los Estados Unidos consideraba fundamental esa extradición en la lucha contra el narcotráfico, y tenía pruebas concretas que podían demostrar la comisión de varios delitos en su territorio, entre ellos un despacho de cocaína a través de Nicaragua. 

El Presidente del Gobierno Español Felipe González del PSOE, tardó dos años en resolver la situación de los dos capos, tiempo que estos aprovecharon para establecer relaciones personales con criminales de las cárceles españolas. Estuvieron un corto tiempo en la prisión del Puerto de Santa María, para luego ser trasladados a la cárcel de Carabanchel, donde se hallaban otros capos de las mafias del contrabando.

Pedidos en extradición por Estados Unidos y Colombia

Entonces su hermano Miguel pidió al gobierno de Colombia de Belisario Betancur, que lo pidieran en extradición, ya que el país de origen tiene prelación en esta materia, pero no podían hacerlo porque no tenía ningún proceso abierto en ese momento, todos los había hecho cerrar. 

De inmediato, el 15 de enero de ese año Fabio Pastrana Hoyos, juez de Aduanas de Cartagena, reactivó un viejo proceso del 21 de julio de 1981 por contrabando de 128 reses de lidia y expidió orden de captura contra Gilberto Rodríguez Orejuela y Jorge Luis Ochoa Vásquez. El juez los hizo responsables de los delitos de falsedad y estafa en la importación de reses de lidia. El siguiente mes de febrero los declaró reos ausentes. Y el 23 de febrero Colombia solicitó formalmente la extradición por contrabando. En esa forma, los narcos quedaron protegidos contra la extradición a Estados Unidos. 

El 9 de abril siguiente Italia también los pidió por tráfico de drogas en Europa. Se volvió un problema político. Las acusaciones más graves y concretas eran las de Estados Unidos, pero judicialmente prevalecía la petición del país de origen.  Así que la Audiencia Nacional de España los envió a Colombia a sabiendas de que esto en la práctica significaba su libertad, lo cual sucedió al poco tiempo.

El 27 de junio de 1986 los capos Gilberto y Jorge Luis regresaron a su país, permaneciendo en la cárcel Villahermosa de Cali. El 24 de julio el juez de aduanas Pastrana, ordenó el traslado de Ochoa a la cárcel La Ternera de Cartagena. A mediados de agosto un fallo del mismo juez de aduanas lo condenó a 24 meses de prisión con el beneficio de excarcelación mediante el pago de 2 millones de pesos, Ochoa quedó en libertad con presentaciones periódicas al juzgado. Jamás volvió a presentarse. Quince meses después, Ochoa fue nuevamente capturado. Agentes de la Policía Vial lo sorprendieron en un retén cerca de Palmira (Valle), en un lujoso Porsche blanco. El narcotraficante fue trasladado a la Penitenciaría de La Picota, donde debía acabar de cumplir la pena de 22 meses de prisión que le fue impuesta por contrabando de toros de casta. Mientras Estados Unidos insistía en la solicitud de extradición, el entonces juez 71 de Instrucción Criminal, Andrés Enrique Montañez, lo puso en libertad el 30 de diciembre de 1987, atendiendo un recurso del defensor que alegaba que la pena ya había sido cumplida. De nuevo la actuación de un juez que favorece a un narco. Por su parte, Gilberto siguió en Cali y recuperó la libertad en octubre de 1987. Así funciona la justicia en Colombia.

La Procuraduría actuó disciplinariamente contra el juez Montañez y contra el Director General de Prisiones Guillermo Eduardo Ferro Torres. La actuación no tuvo la menor importancia.

El hijo de Gilberto, Fernando Rodríguez Mondragón, escribió en su libro: 

 “salir de España nos costó 30 millones de dólares y Felipe González se quedó con cinco (…). Los emisarios de Felipe González insistieron en que las elecciones estaban cerca y necesitaban el dinero y por eso autorizaron la entrega”. 

La Procuraduría actuó disciplinariamente contra el juez Montañez y contra el Director General de Prisiones Guillermo Eduardo Ferro Torres. La actuación no tuvo la menor importancia. Clic para tuitear

A su vez otro escritor, Nacho Carretero, manifiesta en su libro que la entrega del dinero se llevó a cabo en el jet privado de Pablo Escobar, y que también se destinaron diez millones de dólares a la Audiencia Nacional.

Miguel Rodríguez Orejuela

Miguel Ángel Rodríguez Orejuela nació también en MariquitaTolima, y estudió Derecho en la Universidad Santiago de Cali.

A lo largo de su vida delictiva se le conoció con el nombre de «El Señor». En su prontuario estaba consignado el haber organizado una sociedad de tráfico de estupefacientes al lado de su hermano Gilberto, Hélmer Herrera y José Santacruz Londoño, a la cual la DEA bautizó con el nombre de Cartel de Cali. 

Pablo Escobar le declara la Guerra al Cartel de Cali

Pablo Escobar tenía una red similar a la de Cali, pero en Antioquia, en especial la ciudad de Medellín.

Respetaba y colaboraba con el cartel de Cali, hasta que el Gobierno colombiano presentó al Congreso un proyecto de Ley que permitía enviar a los narcos para ser juzgados en los Estados Unidos. Pablo Escobar decidió enfrentarse a los funcionarios colombianos que pretendían este fin.  Pidió apoyo a los de Cali, pero estos se negaron. Entonces el Cartel de Medellín declaró al Cartel de Cali, especialmente a Helmer  “Pacho Herrera” como objetivo militar. 

La guerra entre los dos carteles ocuparía una extensa crónica, pero en resumen el Cartel de Cali logró la creación de un grupo criminal que denominaron “Los Pepes” o “Perseguidos por Pablo Escobar”, en la cual incluyeron familiares de personas asesinadas por Escobar mientras disfrutaba de su poder en la llamada “Cárcel de la Catedral”, donde entreveraba fiestas y orgías con juicios sumarios contra sus enemigos a los cuales hacía llevar a ese lugar y en donde los “condenaba”, los “ajusticiaba”, y los enterraba.  Según algunos medios, en ese grupo se incluyeron algunos funcionarios de los organismos de seguridad del Estado. 

La guerra entre los dos carteles ocuparía una extensa crónica, pero en resumen el Cartel de Cali logró la creación de un grupo criminal que denominaron “Los Pepes” o “Perseguidos por Pablo Escobar” Clic para tuitear

Mientras los del Cartel de Medellín destruían las instalaciones de “Drogas la Rebaja”, o asesinaban a fanáticos del América de Cali, los “Pepes” destruían los edificios “Mónaco” o “Dallas” de Pablo Escobar en Medellín. Y la vendetta contra personas de uno y otro cartel generaron un impresionante baño de sangre.

Dentro de los ataques mutuos, el cartel de Medellín puso una bomba que casi acaba con la vida de William Rodríguez Abadía, lo salvó el blindaje de su carro. 

Esto le sirvió a los Rodríguez para solicitar autorización para crear una empresa de vigilancia, dedicada a protegerlos. El atentado había violado el DIH y un nuevo atentado, habida de por medio una petición de protección al Estado, sería considerado una violación de sus DDHH. 

Con estos leoninos argumentos, la empresa les fue autorizada, lo mismo que carros blindados y a continuación armas de fuego con salvoconducto. Eso no sucede sino en Colombia, y aquí los argumentos realmente son pretextos. El fondo del asunto es: corrupción generalizada. 

La guerra entre los carteles concluyó con la muerte de Pablo Escobar en Medellín en 1993.

Los Rodríguez Orejuela y el Proceso 8.000

En el año 1994, los Rodríguez Orejuela dieron lugar al llamado Proceso 8.000,  que nació cuando la Fiscalía de los Estados Unidos puso en evidencia la existencia de una red de corrupción política que llegó a tener tal poder, que fue la que decidió la elección del Presidente de Colombia en 1994, Ernesto Samper Pizano, el cual fue acusado de recibir por lo menos doce millones de dólares del Cartel de Cali para su campaña, siendo intermediarios del ilícito el abogado Ignacio Londoño Zabala y el narco Víctor Patiño Fómeque. 

Los jefes de campaña de Samper, Santiago Medina y Fernando Botero, encargados de recibir el dinero de los hermanos Rodríguez Orejuela a través del intermediario Londoño Zabala, fueron declarados culpables de enriquecimiento ilícito y encarcelados.

Años después, Londoño Zabala fue asesinado el 20 de julio de 2015 en las horas de la noche en Cartago. Resultaron heridos su esposa María Isabel Henao y el secretario de Planeación de Cartago, Mario Arenas.

 

Capturado Gilberto Rodríguez Orejuela

Gilberto y sus socios del cartel de Cali, se convirtieron en los enemigos número uno del Estado colombiano, luego de la muerte de Pablo Escobar. 

La tarea de localización de Gilberto Rodríguez, fue un éxito de la Policía Nacional de Colombia, en coordinación con la DEA. Gracias a información ciudadana, localizaron a una persona muy cercana llamada Alfredo Madrid Mayor alias “El Flaco”.

En mayo de 1995, un agente de la DEA, mediante oferta de recompensa a un informante, localizó a Madrid Mayor. La policía le hizo el seguimiento y el 9 de junio, 17 policías bajo el mando coronel Carlos Barragán allanaron la lujosa casa de Aura Rocío Restrepo, amante de Gilberto a quien localizaron luego de media hora de revisión, escondido en la parte posterior a la biblioteca en un hueco de escasos dos metros de alto por uno y medio de ancho. El capo no opuso resistencia.

La semana anterior, Gilberto Rodríguez Orejuela había tenido una reunión con jefes de las FARC para coordinar hablar una eventual negociación con los gobiernos de Estados Unidos y Colombia. 

Gilberto y sus socios del cartel de Cali, se convirtieron en los enemigos número uno del Estado colombiano, luego de la muerte de Pablo Escobar. Clic para tuitear

Captura de Miguel Rodríguez O. 

Miguel Rodríguez, fue delatado ante los jueces americanos, por Jorge Salcedo hijo de un General retirado y miembro del Cartel de Cali como Jefe de seguridad. Había reemplazado en esa vergonzosa tarea a un Mayor retirado del Ejército: Luis Mario Delvasto Cerón.

El 6 de agosto de 1995, el bloque de búsqueda allanó el apartamento 402 del edificio Colinas de Santa Rita al oeste de Cali, pero el capo logró fugarse.

Afortunadamente la ciudadanía colaboró y una llamada a la policía dio cuenta del momento en que Miguel Rodríguez se había bajado de un taxi, que iba escoltado por otros dos vehículos y había entrado al edificio “Hacienda Buenos Aires” al oeste de Cali. 

De nuevo el bloque de búsqueda intervino en el edificio sin resultados. Sin embargo, al llegar la noche, vieron algo extraño allí mismo: un apartamento alumbrado con velas. Las autoridades allanaron el lugar, arrestaron a dos empleadas del servicio y un escolta de Miguel Rodríguez y encontraron al Narcotraficante en ropa interior intentando entrar a una caleta tras de un armario, acompañado de Amparo Arbeláez. Fueron capturados. 

 

Cambio de cárcel

Mientras estuvo preso en Colombia, Miguel Rodríguez purgó su pena en las cárceles Modelo de Bogotá, Palogordo en San Juan de Girón, y finalmente fue destinado a la cárcel de Palmira.

A la cárcel de Palmira llegaron los dos hermanos Rodríguez Orejuela. En ella los trataban como reyes, al punto de llevarles la comida diaria a la carta, adquirida en los más finos restaurantes de la ciudad. 

Pero esa vida de lujos llegó a su fin el 13 de septiembre de 2002 cuando el gobierno de Álvaro Uribe Vélez lo hizo trasladar a la cárcel de Cómbita, Boyacá, una cárcel de máxima seguridad construida con la asesoría del gobierno de los Estados Unidos.

Pero esa vida de lujos llegó a su fin el 13 de septiembre de 2002 cuando el gobierno de Álvaro Uribe Vélez lo hizo trasladar a la cárcel de Cómbita, Boyacá Clic para tuitear

En Cómbita, por primera vez tanto Gilberto como Miguel eran tratados como un recluso más. Se desempeñaba como Director de Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario INPEC, el general en retiro del Ejército Ricardo Cifuentes Ordoñez, y por primera vez en muchos años las cárceles del país tuvieron una muy seria y responsable administración, respetando eso si los Derechos Humanos de los reclusos. 

Cuando Gilberto Rodríguez fue a peluquearse, pidió al barbero que le pasara la cuchilla número 3, pero el barbero utilizó la numero 1 que deja un corte bastante rasurado, pues esa era la orden. Lo único que Gilberto pudo hacer fue, mala cara. Por otra parte, para pasar a la ducha tenían que hacer fila como todos los presos.

Sin embargo, Gilberto sabía que eso no podía durar mucho. Él sabía cómo manejar la corrupción judicial, y en efecto, a los dos meses el 7 de noviembre de 2002, con un recurso extraordinario de habeas corpus los hermanos Rodríguez Orejuela recibieron orden de libertad. 

El Juez Suárez Vacca de Tunja les autorizó la Libertad bajo Fianza de 15 millones de pesos a cada uno. Algo increíble. El Estado les estaba cobrando 70 mil millones a Gilberto y 20 mil millones a Miguel como pena accesoria a la de prisión, ordenada por un juez.  

El Gobierno Nacional interpuso a través del Ministro de Justicia Fernando Londoño, los recursos de Ley para evitar ese exabrupto, y consiguió que Miguel permaneciera en prisión, pero fue imposible retener a Gilberto, contra quien no aparecía en todo el país ni una sola investigación por narcotráfico.

Los Rodríguez Orejuela compraban los expedientes en fiscalías y juzgados, y lo más aterrador: ¡se los vendían! En un acto que nadie entiende al Ministro del Interior y Justicia Fernando Londoño Hoyos le abrieron proceso por la controversia con el Juez que le dio la libertad bajo esa irrisoria fianza a los más terribles narcotraficantes de Colombia. 

Los Rodríguez Orejuela compraban los expedientes en fiscalías y juzgados, y lo más aterrador: ¡se los vendían! Clic para tuitear

Gilberto Rodríguez fue liberado. La televisión colombiana registró el momento en que salía de la prisión de Cómbita, acompañado de su abogado de apellido Arbeláez, quien le seguía cual lacayo, cargándole las maletas, en el recorrido de la puerta del penal hasta la autopista que lleva de Tunja a Paipa, en donde le esperaban cinco camionetas blindadas, cada una con por lo menos cinco escoltas armados hasta los dientes. Todo estaba legalizado. 

 

Gilberto Rodríguez en libertad

El jefe del Cartel de Cali estaba realizado con su triunfo judicial. Volvió al lujo y las demostraciones de poder. En Bogotá cerró el enorme restaurante japonés de la calle 93 con 13 y lo llenó por su cuenta de sus amigos. Durante la feria de Cali de enero de 2003 reservó un tendido completo para él y sus amistades y compinches durante todos los encierros. Y no se diga de los estadios de futbol donde jugaba su equipo América de Cali, cuya gerente era su hermana Rafaela Rodríguez Orejuela. El estadio completo se vestía de rojo, el color del equipo.  Asistía a todo costo con multitudes de seguidores a conciertos como el de Carlos Vives. 

El jefe del Cartel de Cali estaba realizado con su triunfo judicial. Volvió al lujo y las demostraciones de poder. Clic para tuitear

Pero el Director Nacional de Estupefacientes le encontró un proceso que ya habían olvidado, y todavía no habían comprado el expediente. Lo encontró en la llamada “Casa Rosada”, el edificio de los juzgados de Cali. El Director llamó al Ministro del Interior y Justicia y le pidió un avión urgente. El avión de la Policía llegó esa misma tarde con el general Director Antinarcóticos de la Policía, a bordo. El expediente fue despachado en él, hasta Bogotá, donde le fue entregado al Director Nacional de Fiscalías, quien se comprometió a dar prioridad al tema. Se trataba del despacho de 150 kilos de cocaína, vía Costa Rica hasta los Estados Unidos, en 1990. Era el mes de diciembre de 2002. En ese momento la vigilancia a cubierto, a Gilberto Rodríguez, estaba a cargo de la Policía Metropolitana de Cali. 

En marzo de 2003, el Director de la DNE visitó al Director Nacional de Fiscalías en el bunker de la Institución, para preguntar sobre el progreso de la investigación. ¡El expediente se había perdido!

Alguien le informó a la DNE que, si bien el expediente no se encontraba, era porque estaba embolatado, pero aún no había salido del bunker. Así que, el Ministro del Interior y Justicia coordinó una reunión del Fiscal General Luis Camilo Osorio con el Director de la DNE, en la cual: por una parte, se autorizó a dos abogados de la DNE para buscar el expediente en todas las dependencias donde había archivos del bunker, por la otra fue relevado de su cargo el Director de Fiscalías y le fue asignado otro abogado al caso. ¡El expediente apareció!

De nuevo el Director de la DNE se trasladó a Cali y en reunión reservada con el Director de la Policía de la ciudad, le comunicó que si en el momento de dictar la orden de detención a Gilberto, este no aparecía, sería retirado del cargo y del servicio activo. “Usted no puede hacerme esa advertencia” le dijo el Coronel de la Policía al Director de la DNE, quien a su vez le contestó “La advertencia no es mía, es del Gobierno, se la estoy comunicando”. En diez días Gilberto Rodríguez estaba siendo capturado de nuevo, en Cali. Fue llevado nuevamente a la cárcel de Combita.

 

¡El final del Cartel de Cali!  Incautada la poderosa empresa de lavado de dólares “Drogas la Rebaja”. 

Desde sus comienzos, la cadena de droguerías “Drogas La Rebaja”, fue creada por los hermanos Rodríguez Orejuela como el más grande lavadero de dólares de Colombia. Naturalmente sus monumentales ganancias no obedecían a el libre ejercicio comercial, sino a una contabilidad inflada con los dineros provenientes de los despachos de droga del Cartel de Cali.

La Fiscalía general de la Nación, durante los primeros años del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, recibió la tarea de darle prioridad a investigar los procedimientos de blanqueo de la empresa. Dos Fiscales escogidos por su valor civil, su honorabilidad y su eficiencia, adelantaron las pesquisas, y el 17 de septiembre de 2004, miles de policías de toda la nación fueron alistados por la DIJIN, y durante dos días la Dirección Nacional de Estupefacientes, prácticamente cerró sus oficinas en Bogotá, porque sus casi doscientos funcionarios fueron asignados a la incautación más grande que se ha producido en Colombia. 

La Fiscalía general de la Nación, durante los primeros años del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, recibió la tarea de darle prioridad a investigar los procedimientos de blanqueo de la empresa. Clic para tuitear

Se incautaron: la Casa principal de Drogas la rebaja en Cali, las sedes de las regionales de Barranquilla, Bucaramanga y Bogotá. Dos fábricas, una de fármacos llamada Farmacom y una de cosméticos llamada Cosmepop, y 453 puntos de venta, es decir droguerías en todo el país. 

La noticia llenó los titulares de prensa escrita, radio y televisión de Colombia durante dos semanas, porque además era prácticamente el final del Cartel del poderoso cartel de Cali. Una organización criminal sobre la que algunos afirman que, con sus dineros, puso dos Presidentes de Colombia. 

Curiosamente hoy en internet esa noticia no aparece. Eso nos indica hasta dónde llega el poder del narcotráfico. 

Extradición

A inicios de 2005, el gobierno colombiano de Álvaro Uribe Vélez, autorizó la extradición a los EEUU, de los dos hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela. 

En los Estados Unidos, se les juzgó por Conspiración para Exportación de droga a ese país y por Lavado de Activos. Fueron hallados culpables, condenados a 30 años de prisión, y con la obligación de entregar sus bienes adquiridos de manera ilícita. 

Gilberto Rodríguez estuvo preso en Butner, (Carolina del Norte), en una prisión de mediana seguridad llamada Federal Correctional Institution. Miguel estuvo en la Institución Correccional Federal de Edgefield (Carolina del Sur). Posteriormente ambos fueron trasladados a una penitenciaría en New York. 

Otros delitos cometidos como homicidio, hurto, daño en bien ajeno, asalto agresión, magnicidio, desaparición forzada, tortura, extorsión y secuestro, fueron juzgados en Colombia. 

Luego de haber amasado una fortuna de más de doce mil millones de dólares, los hermanos Rodríguez Orejuela purgan largas penas en cárceles americanas. Además de ellos paga condena en ese país, William Rodríguez Abadía, hijo de Miguel. 

Luego de haber amasado una fortuna de más de doce mil millones de dólares, los hermanos Rodríguez Orejuela purgan largas penas en cárceles americanas. Clic para tuitear

El año pasado la familia Rodríguez Orejuela estaba a la expectativa de las decisiones de los Estados Unidos sobre el bloqueo financiero que enfrenta por estar incluida en la lista Clinton. A la familia se le ha extinguido el dominio sobre bienes como las Droguerías La Rebaja, fábricas de medicamentos como Farmacom y de cosméticos como Cosmepop, la Corporación Deportiva América de Cali, inmobiliarias y bienes inmuebles. 

 

Capturados tres hijos de Gilberto Rodríguez Orejuela

Los Hijos de Gilberto Rodríguez Orejuela fueron acusados de Lavado de Dinero. En el año 2006, los hermanos Rodríguez Orejuela firmaron un acuerdo con las autoridades norteamericanas, en el cual se comprometieron a entregar todos sus bienes adquiridos con el dinero del narcotráfico.  A cambio de esto, las autoridades se comprometieron a suspender las investigaciones que realizaban contra miembros de su familia. Pero las autoridades lograron descubrir que los Rodríguez Orejuela no habían entregado todos sus bienes, habían escondido negocios a nombre de sus hijos y otros familiares.

El 25 de febrero de 2009, la Policía Nacional capturó a Jaime Humberto Rodríguez Mondragón, y dos de sus hermanas, en una operación contra más de 38 personas, por los delitos de lavado de activos y testaferrato. La investigación surgió porque omitieron en su declaración de renta, más de cien bienes, producto de los negocios del narcotráfico del cartel de Cali.

Jaime H. Rodríguez Mondragón estuvo preso por siete años y el 22 de febrero de 2016 se le otorgó libertad condicional. Su hermana María Rodríguez Mondragón junto a su esposo, fueron condenados el 13 de abril de 2015 a cuatro años de prisión por el delito de extorsión agravada.

 

Mi respuesta pública a las nefastas declaraciones del alcalde de Bogota, Claudia López

Señora o señor, en realidad no se como llamarle para que no se sienta ofendida(o).

Le voy a dar una clase de historia gratuita, finales de los años 70/80, más de 2 millones de colombianos se vieron en la forzada necesidad de emigrar a Venezuela; utilizo el calificativo “forzado” ya que lo considero más elocuente que “desplazado”; dicha necesidad  se debió al conflicto armando en Colombia entre los narcos genocidas guerrilleros de la FARC/ELN contra el ejército colombiano y los ciudadanos decentes, también le aclaro que en ese entonces la población venezolana era de aproximadamente 5/6 millones habitantes, el índice delictivo era casi nulo; cuando se robaban un reproductor (stereo) de un vehículo era noticia de portada de primera plana de todos los periódicos, imagínese usted… pero jamás escuché o leí una declaración de político venezolano alguno echándole la culpa a un colombiano.

Lamentablemente pareciera que su incapacidad para gobernar una de las ciudades más hermosas del mundo “Santa Fe de Bogotá”, es muy evidente, así que le recomiendo que no busque entre los venezolanos excusas de sus políticas desastrosas en materia de seguridad y sumando, si usted tiene una pizca de dignidad además de renunciar a su cargo, debería disculparse públicamente con todos los venezolanos que por necesidad o no, residen y trabajan en Colombia; no todos los venezolanos que allí habitan son delincuentes, generalizar lo negativo para auto justificarse a través del odio subliminal es un síntoma sine qua non en la psiquis de una persona perturbada emocionalmente.

Su incapacidad para gobernar una de las ciudades más hermosas del mundo “Santa Fe de Bogotá”, es muy evidente, así que le recomiendo que no busque entre los venezolanos excusas de sus políticas desastrosas Clic para tuitear

Le aclaro que no soy psiquiatra, sino abogado, pero me gusta a través de la lectura investigar mucho. Manifiesto que la clase de historia ha sido gratuita de mi parte, pero por la consulta que resultó, puede hacerme un módico pago vía ZELLE, le pasaré por privado los datos de mi cuenta bancaria, un cordial saludo.

La impunidad, el pan de cada día.

 

 

La impunidad, el pan de cada día. Columna de Jorge Colmenares Clic para tuitear

columnista Jorge colmenares

Han sido meses de profunda convulsión social en el país. La pandemia atacó las bases de nuestro sistema económico y social. Se perdieron miles y miles de empleos. Pasarán décadas enteras, hasta que recuperemos lo perdido. Todo lo avanzado en 8 años de gobierno del Presidente Uribe en materia de lucha contra la pobreza y la desigualdad, la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social, se vinieron prácticamente al traste, con la errática gestión de quienes le sucedieron. Nos quedamos con las ganas de ver las profundas transformaciones que se propusieron por el Presidente Uribe tanto en materia de lucha contra la corrupción, como en la reforma y modernización del actual deshonroso sistema de justicia en el país.

Recuerdan el caso de doña Carmen Cecilia Contreras, una humilde vendedora de Bogotá; y quien denunció por robo a un vecino de su sector, el delincuente, fue capturado por la Policía, pero recobró la libertad a los pocos días, regresó a su barrio y en venganza, la asesinó a sangre fría e hirió gravemente a su hija. Historias como ésta se repiten y repiten en un país donde la impunidad es el pan de cada día.

Por cientos de casos como el de doña Carmen, Colombia ocupó en el año 2020, el penoso quinto lugar en América Latina y el octavo, en el ámbito internacional, en el Índice Global de Impunidad, que mide, no sólo el castigo, sino el grado de reparación de las víctimas. Por ejemplo, en el caso particular de Bogotá, de cada 10 delincuentes detenidos por la Policía, 8 son liberados por los jueces. La impunidad  y la delincuencia,  sí que saben trabajar articuladamente. A diario conocemos noticias de delincuentes capturados, quienes tras un esfuerzo institucional,  son dejados en libertad, luego de pasar detenidos  tan sólo algunas horas. 

A diario conocemos noticias de delincuentes capturados, quienes tras un esfuerzo institucional, son dejados en libertad, luego de pasar detenidos tan sólo algunas horas. Clic para tuitear

Desde la firma del espurio acuerdo de paz de Santos y las Farc, la impunidad llegó, por lo visto para quedarse, en el aparato de justicia del país. Criminales de guerra con cientos de muertos, secuestros y desplazamientos en sus hombros, posan hoy como adalides de la moral. La impunidad que se impuso con los acuerdos de la Habana, destruyó desde sus cimientos la institucionalidad del estado colombiano. La justicia debería, a través del ejemplo, generar acciones que desincentiven al delincuente a cometer el delito; sin embargo, con semejante exabrupto cometido a favor de las Farc y en contra de la mayoría de los colombianos, hoy los delincuentes se sienten protegidos; pueden obrar con total tranquilidad, a sabiendas que nuestro aparato de justicia e investigación criminal, rara vez opera.

Acosado por la prensa, el Fiscal General de la Nación, envió, el pasado 2 de septiembre, un duro mensaje a los alcaldes, exigiéndoles que hagan su trabajo y, según su criterio, asuman el rol de jefes de policía y garanticen la seguridad de los ciudadanos. Por su parte, éstos le contestaron, a través de Asocapitales, que el verdadero problema está en la impunidad que reina en el sistema.

Las calles de las principales ciudades del país fueron tomadas por bandas organizadas que delinquen a plena luz del día. Bogotá, más parecida a la Ciudad Gótica de las caricaturas, está siendo azotada en todas sus localidades por grupos delincuenciales organizados. Dotados de sofisticado armamento, diariamente irrumpen en los establecimientos de comercio y despojan de todos sus elementos materiales a quienes allí se encuentran. Los atracos violentos, las balaceras, el hurto a los ciudadanos, los homicidios, siguen y siguen en aumento. La policía actúa, captura a los delincuentes, muchos de ellos con largos prontuarios y varias entradas a la cárcel, pero al final, el resultado es el mismo: un juez de garantías ordena su libertad inmediata. Así, imposible.

Bogotá, más parecida a la Ciudad Gótica de las caricaturas, está siendo azotada en todas sus localidades por grupos delincuenciales organizados. Clic para tuitear

La inseguridad y la impunidad se ha convertido en el principal problema de la ciudad, a tal punto que la Alcaldesa Claudia López, muy seguramente guiada por la desesperación de ver  cómo su  imagen positiva se dirige rauda hacia el abismo y contradiciendo, como ya es costumbre, su discurso de campaña, tuvo que pedir el apoyo del gobierno nacional, que inmediatamente destinó 2.000 hombres de la Policía Militar del Ejército, para apoyar a la Policía en labores de patrullaje y control en puntos estratégicos de la ciudad. 

Estamos en una espiral de desatinos. El problema no se resuelve solamente con más fuerza pública en las calles, debemos solucionarlo de manera estructural: modernizar el sistema de justicia del país, ampliar los cupos en las cárceles, mejorar el sistema de investigación, fortalecer los sistemas de prevención y sobre todo, reducir las posibilidades de que los delincuentes regresen a las calles sin haber pagado íntegramente sus delitos y haber reparado a sus víctimas. }

Estamos a meses de una nueva contienda electoral, en pocos tiempo elegiremos nuevo Congreso y nuevo Presidente, propongo a los estrategas políticos que acompañarán a los candidatos, hacer un cartel y pegarlo en sus oficinas, al mejor estilo de Carville, asesor del entonces candidato Bill Clinton , recordándoles, que hoy la realidad de los colombianos es otra, que hoy, el problema que más nos atormenta, se alimenta de la incompetencia del estado, que hoy, nuestra preocupación, es la impunidad, idiotas.

Niños líderes.

 

Niños líderes. Columna de Horacio Gallón Clic para tuitear

La niñez es la etapa de la vida donde el ser humano comienza a desarrollar su identidad, sus rasgos psicológicos, sus capacidades cognitivas y físicas.  Así mismo se inician los procesos de relacionamiento social y afectivo; es importante brindarles a los niños una infancia en la cual puedan desarrollarse de manera libre y sana.  En Colombia el artículo 44 de la constitución política establece que los derechos fundamentales de los niños y niñas son, la vida, la integridad física, la salud, la educación, la recreación, la libre expresión, el cuidado y el amor, es decir que nos compete a los demás ciudadanos garantizarles a estos seres que son el eje central de nuestra sociedad que todos  se cumplan;  pero en el país nos ha quedado grande cumplir con esta responsabilidad.

  Según cifras publicadas en el año 2018 por la organización Save The Children, Colombia para ese año ocupaba el penoso tercer lugar en materia de homicidio infantil entre 157 países, según el ICBF al menos 7 niños y niñas son violentados diariamente en el país, y Según UNICEF durante el año 2020,  209 niños murieron por causas asociadas a la desnutrición y antes de la crisis ocasionada por el COVID-19, uno de cada diez niños no recibía educación, durante la pandemia según el ministerio de educación alrededor de 102.000 niños desertaron de las instituciones educativas, siendo más aguda esta problemática en las zonas rurales del país debido a la falta de elementos idóneos para el desarrollo de las actividades educativas, dentro de estos uno fundamental que es la conectividad a internet, la escasez de recursos económicos también fuerza a los niños a la deserción escolar, lo que los lleva a ingresar al mercado laboral informal en el cual son explotados o en casos mas graves son engañados por estructuras criminales para que ingresen a engrosas sus filas. 

Según cifras publicadas en el año 2018 por la organización Save The Children, Colombia para ese año ocupaba el penoso tercer lugar en materia de homicidio infantil entre 157 países. Clic para tuitear

Vemos que las instituciones del país emiten decisiones que buscan todo lo contrario a la protección de la niños y niñas generando desazón, ejemplo de ello, es el pronunciamiento de la corte constitucional al aprobar la unión marital de hecho o unión libre para menores de 18 años en un país donde según cifras oficiales alrededor de 1.500 niños y niñas son obligados a practicar actividades de prostitución y anualmente cerca  de 82 niñas y jóvenes  mueren por causas asociadas a la gestación, una decisión de este calibre no puede causar otro sentimiento. 

Hoy como sociedad debemos cerrar filas frente al cuidado y la defensa de nuestros niños, hay que enmendar la deuda histórica en materia de protección de los derechos que tiene esta población, desde la etapa de la gestión a los niños se les debe asegurar el acceso a servicios de educación, salud y alimentación óptimos, así como a espacios culturales, deportivos y sociales que les permita desarrollar su crecimiento y el desarrollo de capacidades, físicas, cognitivas y sociales.  

Desde las instituciones se debe evitar a toda costa que los menores caigan en manos de la delincuencia, así como la ocurrencia de cualquier tipo de abuso y maltrato en contra de ellos, y en caso de que ocurra alguna de estas situaciones se debe castigar con la pena más alta tanto a quien los incite a cometer ilícitos como a quien se atreva a abusar de ellos o a maltratarlos. Como ciudadano, pero también como padre de familia exhorto a las instituciones y a los ciudadanos para que generemos entornos protectores e idóneos para nuestros niños y niñas permitiéndoles que crezcan en condiciones integrales para su bienestar, no podemos permitir que de nuestros niños sigan abusando o maltratándolos, no se nos puede volver a morir un niño a causa de desnutrición. También aprobar leyes y destinar recursos suficientes para garantizar los derechos al 100% de la población infantil.

Desde las instituciones se debe evitar a toda costa que los menores caigan en manos de la delincuencia, así como la ocurrencia de cualquier tipo de abuso y maltrato en contra de ellos Clic para tuitear

Proteger nuestros niños es proteger nuestro futuro. 

¡Vamos A Recuperar Y Fortalecer El Liderazgo De Antioquia!