A salir de la cueva

JOHN MILTON JR

@jbagbam74

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Justo cuando logramos el mayor estado de bienestar de la historia, cuando se creían superados los grandes conflictos mundiales y el mundo avanzaba hacia una nueva era de paz sostenible, llegó un virus para recordarnos lo frágiles que todavía somos como especie y como sociedad.

Sin embargo no es la primera ni será la última prueba que nos pone la Madre Naturaleza y que seguramente lograremos superar, pagando un costo alto, pero asegurando nuestra supervivencia.

Los hombres de las cavernas pudieron quedarse encerrados y morir de inanición, pero decidieron armarse de valor y enfrentar a las enormes bestias que los amenazaban. El hambre y el instinto pudieron más que el miedo y se convirtieron en cazadores.

El mar es un monstruo que siempre representa riesgos enormes, pero desde hace cientos de años el hombre decidió dominarlo con embarcaciones cada vez más resistentes, para conquistar nuevos horizontes y garantizar el suministro de bienes.

Sin embargo no es la primera ni será la última prueba que nos pone la Madre Naturaleza y que seguramente lograremos superar, pagando un costo alto, pero asegurando nuestra supervivencia. Clic para tuitear

El cielo parecía reservado solo para los pájaros, hasta que el hombre resolvió que también podía volar, pudo más su afán de dominar el aire que el temor a caer de la altura. 

Ahora un virus amenaza con parar toda la actividad de la Tierra y dejarnos prisioneros de nuestras casas. La disyuntiva parece película de terror: morir de hambre o de neumonía. Llegó el momento de recuperar ese instinto animal de supervivencia. Nos tocará salir de la caverna y enfrentar al enemigo. Afortunadamente contamos con algo que ninguna generación ha tenido: la mayor tecnología de todos los tiempos, redes logísticas inmejorables y comunicación mundial en línea. Es claro que tendremos que adoptar medidas nuevas, distanciarnos de los demás, adaptar nuestra indumentaria y extremar el aseo personal, pero la solución de quedarnos encerrados nos lleva a la extinción. Hace 30 años nadie usaba bloqueador solar y hoy es prácticamente artículo de primera necesidad por la radiación. Seguramente sucederá lo mismo con las mascarillas.

La Segunda Guerra duró seis años, dejó 60 millones de muertos, la infraestructura de Europa destrozada, estallaron dos bombas atómicas en Japón y la especie humana no se acabó, de hecho después de las atrocidades vino la época de mayor evolución y bienestar de todos los tiempos. Se deben repensar muchas teorías, llegó la hora de acumular menos y compartir más, sin llegar al extremo de acabar con el modelo capitalista, que es el mayor generador de desarrollo conocido.

Hablar de prorrogar la cuarentena de manera indefinida como irresponsablemente lo hizo la alcaldesa candidata es un despropósito. Es fácil pensar en un encierro largo cuando la pareja del Palacio de Liévano recibe ingresos del Estado por más de 50 millones de pesos al mes. Opinar con el estómago lleno y sin hijos famélicos es irresponsable y poco empático con los que viven del día a día y están angustiados ante la falta de trabajo.  Cuántos despidos produjo la entrevista de Claudia López en CMI? Cuántos independientes e informales amanecieron deprimidos? Los líderes progre sueñan con una economía paralizada, donde ellos sean los dueños del ingreso para repartir y garanticen la sumisión de un pueblo hambriento al que le toca vender su dignidad por una bolsa de mercado.

De esta salimos juntos, pagaremos un precio, lloraremos muchos muertos, los primeros meses serán de un ajuste brutal, pero lo bonito de la humanidad es que siempre ha logrado adaptarse a la adversidad y vencerla. Quedarnos encerrados es rendirnos a un virus peor, el socialismo que acabó con Venezuela y está arrasando a España.

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Julián Buitrago
Acerca de Julián Buitrago 25 Articles
Administrador de Negocios, economista.