Aclarando incertidumbre & generando voces de aliento

MD. Santiago Ospina Fonnegra

Santiago Ospina

Al ser conscientes de las cosas buenas y las no tan buenas que se avecinan y tener claridad al respecto, en cuanto a lo que hasta ahora se sabe de este coronavirus – SARSCoV2/CoViD19 –, vamos también facilitando el entendimiento y la digestión de un tema reciente, más ya no tan nuevo para la humanidad.

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Santiago Ospina

La vacuna

A la fecha, van punteando tres vacunas: la de China, la de Inglaterra y la de Estados Unidos (USA).   Esta última va “viento en popa”, desarrollándose en el Instituto Nacional de Salud del país nórdico de la américa anglosajona (NIH, por sus siglas en inglés), pues ya ha estado circulando en las redes sociales los resultados de la I fase de estudio de la misma.   Además, ya en rueda de prensa se habló de lo satisfactorio de la fase II.   En resumen, estas dos fases implican, aislar el virus y hacer pruebas para observar sus características, su proceso infeccioso, su contagio, entre otras.   La Fase III que comienza en esta mitad de año, empieza a reclutar individuos sanos para estudiar el comportamiento en su sistema inmune “las defensas del cuerpo”; haciendo la salvedad de que la inmunidad (duración de la protección), que esta otorgue, va de la mano con el paso de los años, mas no se podría asegurar al corto plazo.   Por ejemplo, la vacuna contra la influenza es de aplicación anual; mientras que la que se aplica contra la fiebre amarilla da inmunidad vitalicia.   En temporalidad considero vamos bien, pues una vacuna puede tardarse en desarrollarse de 12 a 18 meses, e incluso tomarse 24.

Transmisibilidad del virus (contagio)

Conozco varias personas cercanas contagiadas y agradezco no haber esperado a tenerlas tan cerca para creer en la existencia del virus.   Afortunadamente, hacen parte del 80% (80 de cada 100 infectadas), que presentan síntomas leves; sin embargo: “si se siente más maluquito que la gripa común y corriente”, me aseguraron.

Desde este marzo/abril había tenido muy claro que el virus tenía una transmisibilidad de 20-21 días, en promedio.   Sin embargo, ya se ha visto en nuevos estudios que este período de contagio va de la mano de la sintomatología presentada.   Siendo así, puede ir desde 13-14 días en los pacientes asintomáticos o con sintomatología leve hasta 30 días en aquellos pacientes con sintomatología severa que terminan en la Unidad de Cuidados Intensivos – UCI –, razón por la cual también se ha presentado disminución en los días de incapacidad y un reintegro laboral que podría sonar, en principio, algo acelerado.

Hay algunas personas que permanecen con “la prueba positiva” más allá del día 30, incluso en España hubo un caso de 42 días, hasta donde supe.   Cabe resaltar que dichas personas, en teoría, tienen presencia del virus circulando en su sangre pues estas pruebas pueden detectar “la más mínima molécula” del mismo, pero cuando se les han hecho cultivos para aislar el virus nuevamente, “no se obtiene ningún hallazgo, ningún crecimiento” in vitro.  Pudiéndose determinar así que la persona no es contagiosa y que simplemente está terminando de “excretar/evacuar/eliminar”, el residuo de la enfermedad.   Es esta la razón del porqué algunos “famosos de la farándula nacional e internacional”, han salido en sus redes sociales manifestando tener el virus “más de la cuenta”.

 

Ojo, que esto sea un aliciente más no debemos olvidar que hay países que van mejorando, pero siguen teniendo “rebrotes” cuando bajan la guardia.

El famoso pico

La no tan buena decisión del primer día sin IVA (tanto por quienes la tomaron como por quienes la efectuaron, pues es una responsabilidad de carácter bidireccional), hace que este “mini pico” que terminó estadísticamente el 10 del mes en curso, se sume justo al pico de la evolución natural de la enfermedad infectocontagiosa por este coronavirus (pudiendo sumarse a las cifras estadísticas hasta el viernes 17).   En principio, el pico se esperaba para el 28 de abril +/- 10 días, empero, se fue corriendo hasta estas fechas venideras con la extensión de la cuarentena; tiempo que dio tregua para aumentar contratación de talento humano, recursos en dotación de elementos de protección individual, respiradores, entre otros; adecuar infraestructuras y casi que duplicar, groso modo, la cantidad de UCIs en algunas regiones del país.

Afortunadamente, ya el presidente se está dando cuenta del país donde vive, de que no son tantos “los panaderos que se ganan dos millones de pesos” y los diferentes tipos de “inteligencias” que tenemos sus compatriotas.   Siendo así, un segundo día sin IVA efectuado de forma virtual y un tercero cancelado, pues ahora no es momento de arriesgar la vida por un 19% de “descuento” que previamente aumentaban algunos almacenes de cadena.

Así llegamos al famoso pico, a la parte más delicada, donde se puede morir la mayor cantidad de gente, donde hay que estar aún más alerta, donde con más ganas debemos seguir haciendo lo que ya hemos venido aprendiendo durante estos meses atrás, donde debe primar el autocuidado para evitar contagiarnos de forma masiva y que, literalmente, “en los hospitales: no haya cama pa’ tanta gente”.

El esquema cuatro/tres (días), que se implementó en “la tacita de plata”, al igual que otras estrategias 10/4 en países como Israel y Austria, son útiles sí y sólo sí, hay un buen comportamiento y una buena adherencia a los protocolos de bioseguridad inmersos en esta emergencia sanitaria.   Más aún cuando es algo que “llegó para quedarse” y que, aunque con el tiempo se vaya disminuyendo un poco la intensidad de los mismos cuidados, tomará no meses sino años en lograr algo cercano a lo que solíamos llamar: “la normalidad”.   Por eso, una cosa es actuar desde la ignorancia y el desconocimiento, y otra muy diferente es poner en riesgo nuestra salud, y la de nuestros seres cercanos, basados en simples y llanos caprichos.

¿Y la ivermectina?

Este medicamento que “se puso de moda”, más que entrar a discutir si sirve o no, sólo quisiera decir que lo utilizamos para algo denominado escabiosis (“carranchín”, sarna) y es una infección cutánea (en la piel).   También sirve para otros tipos de parásitos y hace parte de lo que conocemos como “purgantes”.   Si creen que les puede servir para el coronavirus, pues les cuento que la dosis es “una gota por kilo” y hay que repetir la misma dosificación a los ocho días.   En mi caso, que peso 73 kilos, me tomaría 73 gotas hoy y repetiría otras 73 en una semana.   Se administra por vía oral, la dosis tóxica es bastante alta, se consigue “de sabores” y no genera resistencia alguna; así que no hay riesgo si se siguen las indicaciones suministradas en este párrafo.   No obstante, si algo le hace al coronavirus, ¡bienvenido sea!; sino, igual queda “purga’o”.

Más, por favor, no le den tanta trascendencia a cada medicamento que sale a la voz pública pues simplemente hace parte de un tratamiento coadyuvante, o sea que ayuda y no sobra, mas no es la solución absoluta.   Recuerden que estamos aprendiendo, que debe pasar al menos un año para empezar a hacer declaraciones más asertivas, que esto es algo relativamente nuevo, que ya hemos caído meses atrás en el uso indiscriminado de otros medicamentos y que “no hay que ir por la vida automedicándose y creando “cócteles” con anticoagulantes/esteroides/antiinflamatorios/vitaminas/antibióticos, a diestra y siniestra”, sin tener una prescripción del personal médico u odontológico, los únicos autorizados para realizar dicha tarea a nivel nacional (salvo algunos programas específicos de promoción y prevención – P&P – que maneja el profesional en enfermería y algunas estrategias suministradas por promotores de salud, en los lugares distanciados del área urbana).

Me voy despidiendo, así me queden unos cuantos temas en el tintero, calentándose como “el arrocito en bajo”, para una próxima columna.  

¡De antemano, mil gracias por su tiempo!

Santiago Ospina Fonnegra
Acerca de Santiago Ospina Fonnegra 15 Articles
Soy Santiago Ospina Fonnegra; nací el 8 de julio de 1.982 en Medellín, Antioquia; orgullosamente de nacionalidad colombiana y montañero pues es imposible negar las montañas del hermoso Valle de Aburrá. … Soy escolar – 1992 – de la escuela Alfredo Cock Arango; bachiller – 1998 – técnico industrial en fundición y metalurgia del Instituto Técnico Industrial Pascual Bravo; Médico & cirujano – 2007 – de la Universidad de Antioquia; especialista en salud ocupacional – 2015 – de la universidad Ces.