¿Alegrarse con la Muerte?

David Ghitis

@ghitis 

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¿Está bien alegrarse con la muerte de alguien? A través de la historia hemos visto como un pueblo se alegra con la muerte de su enemigo o como la gente sale a celebrar la muerte del tirano.

El sentimiento personal frente a la muerte de alguien no siempre va a ser igual. No podemos esperar que las madres de niños asesinados tengan la misma reacción ante la condena del asesino de lo que la tendría la madre del criminal.

Colombia sigue polarizada. Eso es fruto de la actitud arrogante de Santos quien nos dividió entre amigos y enemigos de la paz. Esa misma polarización se ve en aspectos como la reacción ante la muerte del integrante de las FARC, Guacho. Mientras mucha gente siente tranquilidad por la muerte de Guacho pues el era un criminal muy sanguinario y dejó un rastro de sangre por donde pasó, hay quienes critican al gobierno y dicen que Guacho fue lo que fue por falta de oportunidades. Hay que agregar que muchos de nuestros deportistas vienen de familias muy humildes y que ellos mismos se labraron su futuro a punta de esfuerzo y perseverancia mientras que tipos como Rafael Uribe Noguera viene de estrato alto y terminó convertido en un cruel asesino y violador. No es regla general entonces decir que alguien de origen humilde está condenado a ser un criminal ni es correcto decir que alguien “de billete” esta destinado a ser un ciudadano ejemplar.

No es regla general entonces decir que alguien de origen humilde está condenado a ser un criminal ni es correcto decir que alguien “de billete” esta destinado a ser un ciudadano ejemplar. Clic para tuitear

Walter Patricio Arizala Vernaza alias Guacho fue reclutado por las FARC a los 15 años tal como sistemáticamente lo hicieron las FARC por muchos años cometiendo un delito de lesa humanidad: Reclutamiento forzado de menores. Hay que dejar claro que las oportunidades que le faltaron a Guacho fueron las de volarse de las FARC ya que ellos fusilaban a los menores que desertaban. Guacho se convirtió en un gran explosivista y su adoctrinamiento sirvió para hacer de el un sanguinario asesino.

Guacho saltó a la luz pública cuando decidió retirarse de las conversaciones de paz aduciendo que los únicos beneficiados de las FARC eran los cabecillas, pero que “la guerrillerada” no recibiría beneficios y que era utilizada solo como poder de negociación por los viejos jefes para obtener para si mismos mayores beneficios. Luego con el secuestro y asesinato de los tres periodistas ecuatorianos se volvió un objetivo de alto interés tanto para Colombia como para Ecuador. Guacho atacaba sin distingos a campesinos y a integrantes de la fuerza pública. Incluso el asesinato e incineración de tres integrantes del CTI fue atribuido a su columna, la cual se calculaba en más de 100 hombres.

La muerte de Guacho trae alivio a la zona de influencia donde el se movilizaba. Los habitantes seguramente no podrán dejar de alegrarse mientras que en las grandes ciudades se dan golpes de pecho los mismos que nos decían guerreristas y que mandáramos nuestros hijos a la guerra.

Los habitantes seguramente no podrán dejar de alegrarse mientras que en las grandes ciudades se dan golpes de pecho los mismos que nos decían guerreristas y que mandáramos nuestros hijos a la guerra. Clic para tuitear

La muerte, como una moneda, tiene dos caras.

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Originario de Cali en 1964. Estudié en el Colegio Hebreo de Cali. Presté servicio militar y gracias a eso conocí cosas de la Colombia que a los jóvenes “de buena familia” rara vez les toca conocer. En 1998, por la situación en la que estaba el país y como muchos colombianos, salimos a buscar mejores oportunidades en otras latitudes. Un tiempo en Israel, otro en USA y otro más en República Dominicana me dieron una visión con varios matices de cómo las distintas circunstancias esculpen las personalidades. Regresé a Colombia convencido de que no hay mejor país y con el ánimo de aportar mi grano de arena para que sea cada vez mejor.