Algo grave va a pasar en este pueblo

ORLANDO ABELLO MARTÍNEZ-APARICIO

@orlandoabello 

“Algo grave va a pasar en este pueblo” Columna de Orlando Abello Martínez-Aparicio Clic para tuitear

Tal como sucede en el relato fantástico de nuestro premio nobel Gabriel García Márquez: “Algo grave va a pasar en este pueblo”, lo que actualmente percibimos en el país y allende de nuestras fronteras, se le asemeja proverbialmente.

 En efecto -al igual que en el cuento macondiano- nos encontramos repitiendo una cadena interminable de predicciones catastróficas sobre lo que habrá de suceder en el cacareado paro del 21 de noviembre… y en verdad, puede suceder a fuerza de repetirlo. La palabra tiene poder, dicen los prudentes; y los profetas de la anarquía conocen muy bien los efectos de la teoría freudiana sobre la “Psicología de masas”, según la cual los individuos se contagian del comportamiento de los demás y se limitan a repetirlo sin cuestionarse nada. 

En efecto -al igual que en el cuento macondiano- nos encontramos repitiendo una cadena interminable de predicciones catastróficas sobre lo que habrá de suceder en el cacareado paro Clic para tuitear

Así como la anciana -en la divertida crónica de García Márquez- se levantó un día y manifestó a sus hijos: “hoy algo grave va a pasar en este pueblo” y los hijos comenzaron a repetirlo (en principio en son de burla), hasta que, de tanto repetirlo, terminaron desatando una descomunal estampida y el incendio de todas las viviendas del poblado. 

Tal cual podría suceder a raíz del cacareado “Paro 21N” si no le ponemos sindéresis a la discusión pública sobre las verdaderas causas que lo motivan; y si el gobierno garantista del derecho de protesta no adopta a su vez todas las medidas a su alcance en la prevención y represión del vandalismo. 

Claro está, que a pesar de los intentos del señor Presidente Duque por comunicar a última hora y en debida forma, los éxitos de su política gubernamental en materia de desarrollo económico, confianza inversionista e impacto social, no ha sido suficiente el tiempo para prevenir las amenazas que se ciernen sobre la vulneración del orden público. 

El déficit de comunicación por parte del gobierno ha sido aprovechado por  los medios antes “enmermelados”, seguido por algunos partidos enceguecidos por el síndrome de abstinencia burocrática, y reforzados por la feroz oposición de quienes no se resignan a la derrota electoral sufrida en 2018, quienes pretenden demencialmente instalar -al costo que sea- un régimen a imagen y semejanza de la dictadura de Maduro y Diosdado en Venezuela.

Por supuesto, es mucho más fácil desinformar, que informar. Pero existen expertos en comunicación que diseñan estrategias sostenibles mucho más eficientes, loables y económicas, que el pago de jugosas pautas publicitarias y favores “non sanctum” a los propietarios de los medios de comunicación; lo cual guarda relación con indeseables prácticas corruptivas que no hacen honor a la libertad de prensa ni mucho menos al derecho de los ciudadanos a ser bien informados.

Para la muestra un botón. Recientemente, “motu proprio”, utilicé mi recién abierta cuenta de tweeter para compartir la siguiente información: “El PIB en América Latina crece el 0,2%, mientras en Colombia 3,3%. Hay que marchar, pero a  favor del gobierno del Presidente @IvánDuque”. Me sorprendió comprobar la Actividad del Tweet transcurridas 24 horas: 62.959 vistas, 3.903 interacciones, 2.167 me gusta, 1.073 Retweets y 450 cliks en mi perfil. Lo anterior, en una cuenta de muy modesta cobertura con tan solo 461 seguidores. ¿Qué no podría lograrse, en materia de comunicación, a través de una sofisticada y sistemática estrategia de comunicación y el uso adecuado a las herramientas que nos ofrece esta formidable era digital?

Lo inconcebible es lo que está sucediendo. Vamos a movilizar (¿o a paralizar?) todo el aparato productivo de un país en momentos en que los indicadores evidencian una significativa reactivación de la economía y de la recuperación de la confianza inversionista (no obstante el pesado lastre heredado del funesto antecesor).

Más pudo la campaña de desinformación de los enemigos del progreso que la realidad de las cifras. Entre otras: por primera vez en la historia presupuestal del país, el rubro para educación supera al resto de las partidas presupuestales asignadas a otros sectores. Pero aun así -¡válgame Dios!-, los estudiantes serán el combustible que moverá el convocado Paro. 

Cualquiera que sea el desenlace de este monumental enredo, ojalá el 22 de noviembre comience una nueva etapa positiva y constructiva para el país. Está bien que el Presidente Duque sea reconocido como un adalid de las libertades públicas y garantista del derecho de protesta, pero le haría bien que también se le recuerde como el mandatario que restableció el orden y la justicia para todos…¡incluyendo a los no marchantes!.

En verdad, señor Presidente, no deseamos que se haga realidad en nuestra patria las premoniciones de la anciana protagonista del macondiano relato del realismo mágico. Quienes votamos NO en el plebiscito y SI en su elección, seguiremos acompañándolo antes y después del N21. 

¡Mucha suerte señor Presidente, que el Dios de Colombia lo ilumine, y guarde nuestra patria!

Quienes votamos NO en el plebiscito y SI en su elección, seguiremos acompañándolo antes y después del N21. Clic para tuitear
Orlando Abello Martinez-Aparicio
Acerca de Orlando Abello Martinez-Aparicio 26 Articles
Doctor en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Cartagena. Especialista en Derecho de Sociedades de la Universidad Javeriana. Ex Embajador de Colombia en Canadá. Ex Registrador Nacional del Estado Civil. Ex Congresista. Miembro de la Academia de Historia de Bogotá y de la Sociedad Bolivariana. Abogado asociado en la firma De La Espriella Lawyers Enterprise. Árbitro en las Cámaras de Comercio de Bogotá y de Barranquilla.