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Amor, desacuerdo y lealtad.
El amor es el sentimiento más puro que puede expresar el ser humano, bien sea hacia Dios, los hijos, los padres, las parejas sentimentales, los familiares, amigos y hasta con desconocidos. Lo ideal es que sea recíproco pero no necesariamente se manifiesta por muchas razones a veces lógicas y a veces no.

El amor irracional normalmente es aquel que sentimos por Dios, por nuestros hijos, nuestros padres y parejas sentimentales; este no necesita del consentimiento de nuestro raciocinio; en cambio el amor hacia un amigo nace por tres razones fundamentales “es mi opinión personalísima”; por hechos, desacuerdos y lealtades.

Los hechos son aquellos actos tangibles que se manifiestan en los momentos más difíciles de nuestra vida sentimental, económica o de salud, ayudándonos a sobrellevar y/o a salir de una situación apremiante y a veces hasta indecorosa.

El desacuerdo racional es una apéndice del amor y de la amistad sincera, nos permite discernir y, en la gran mayoría de los casos hace recapacitar a las personas que amamos cuando creemos firmemente que están equivocadas. El que en verdad te ama siempre debe decirte lo que a ti no te gusta escuchar, o sea, no darte la razón cuando hay indicios suficientemente lógicos y coherentes que señalen que estás equivocado, de lo contrario esa persona no te ama, no te quiere, no es tu amigo, solo busca un beneficio económico, material o carnal; solo piensa lucrarse de una u otra manera sin impórtales las consecuencias nefastas que puedan ocasionarte.

La lealtad no debe confundirse con el fanatismo; el fanatismo es un sentimiento irracional que siempre nos lleva al camino del odio y la (auto) destrucción en cualesquier escenario, bien sea religioso, deportivo, político y cultural, entre otros.

La lealtad para mi también es sinónimo de patriotismo, por ejemplo hacia la Nación o Estado, no necesariamente a su gobierno si es tiránico y genocida, jamás debemos confundir la enorme diferencia entre Estado (Nación) y Gobierno.

La lealtad hacia una persona que amas, bien sea familiar o amigo debe de estar insolublemente acompañada del consentimiento de tu raciocinio, ya que sin él se convertirá indudablemente en fanatismo, cuando ese ser querido para ti, bien sea familiar, pareja sentimental, amigo, político, que tu crees que te ama, te quiere, te estima, te respeta, busca manipular tus sentimientos y más importante aún, bloquear tu intelecto utilizando su arenga enardecida para convertirte en un fanático, su fanático, o sea, en su zombi viviente incapaz de diferenciar entre lo bueno y lo malo, para luego utilizarte como un objeto y cuando ya no le sea útil te desecha sin remordimiento.

Tergiversar en tu psiquis el verdadero significado de la palabra lealtad, es adueñarse de todas tus emociones, manipulándolas a su conveniencia; esa conducta indecorosa es el arma milenaria más eficiente que han utilizando los políticos, sea de izquierda o de derecha, para lucrarse en lo político, económico y social, sin impórtales las consecuencias a veces irreversibles, como lo es la pérdida de vidas humanas.

 

¡Detente, piensa, analiza y después acciona. No permitas que otros sean los que decidan tu presente y tu futuro por ti!

Salvatore Lucchese S.

Salvatore Lucchese
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Abogado Cum Laude. Católico, Apostólico, Romano, profundamente Mariano. Diestro! Columnista

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