Fernando Londoño
opinión

Nada es serio

Nunca como ahora fue mejor dicho aquello de que casi todo lo que pasa en Colombia es grave, pero que nada es serio. Estalla la crisis del coronavirus que tiene a la humanidad en jaque. Y estalla la crisis económica que explota por la guerra del petróleo. El Presidente Duque coge su avión y se va para Nueva York. Ni coronavirus ni déficit cambiario. No señor. Viajó para mantener 736 mamertos de la ONU en Colombia, con plata que no tenemos y para que no hagan nada que nos importe. No somos serios. […]

Fernando Londoño
opinión

Exportaciones y empleos, por millones

No se atina a entender por cuáles malignas razones el país no le dio importancia alguna al acto tan bonito del Teatro Colón en el que se anunció, nada menos, que la creación de un millón cien mil empleos y de exportaciones por valor de diez mil millones de dólares. No es la salvación de la economía colombiana, pero casi. […]

Fernando Londoño
opinión

Dime cuándo

Estamos todos de acuerdo, con el señor Presidente a la cabeza, en que el narcotráfico es un cáncer que mata la Nación. Y también en que esa no es una tragedia esporádica, circunstancial, aleatoria. Es nuestro amargo pan de cada día. Por eso nos revienta en el alma una pregunta lacerante: ¿cuándo lo vamos a combatir? […]

Fernando Londoño
opinión

Un fin de semana cualquiera

Este que acaba de pasar fue un fin de semana cualquiera. Y en este fin de semana cualquiera aparecieron asesinadas en las goteras de Cali, en Jamundí, cinco personas, con carro incinerado de por medio; en el Bajo Cauca Antioqueño murieron por lo menos otras cinco, incluida una niña de dieciseis años; en el Catatumbo fueron heridos cuatro policías […]

Fernando Londoño
opinión

El Presidente que no oye

Se dice que a Luis XVI lo despertó el griterío que el pueblo de París, que acababa de llegar hasta Versalles, levantaba al cielo para pedir tantas cosas como las que pedía después de siglos de silencio. Sobresaltado, preguntó a su ayuda de cámara qué cosa era aquel bochinche. Sin titubear, su sirviente le contestó: no es un bochinche, Majestad. Es una Revolución. […]