Barranquilla ¿ciudad-estado?

ORLANDO ABELLO MARTÍNEZ-APARICIO

@orlandoabello

Barranquilla ¿ciudad-estado? Columna de Orlando Abello Martínez-Aparicio Clic para tuitear

Como es sabido la democracia participativa tuvo su origen en Grecia, en el modelo de Ciudad-Estado, la cual se caracterizaba por el contacto directo y personal de gobernantes y gobernados.

 A diferencia de la democracia representativa que reemplazó a la primera; y fue sustituida por un sistema híbrido en el que se juntan rasgos de la una y de la otra a través de la elección de representantes a los cuerpos colegiados y a los cargos unipersonales, al tiempo que coexisten diversos mecanismos de participación ciudadana (plebiscito, consultas, cabildo abierto, etc.).

A nadie se le ocurriría esbozar la pregunta contenida en el título de esta columna -2.300 años después de la existencia de Esparta y Atenas, ciudades con pocos ciudadanos-, para referirnos al gobierno distrital de Barranquilla, una urbe con más de 1 millón 200 mil habitantes, sino fuera por intentar una explicación al fenómeno de la evidente conexión entre el actual gobernante y los gobernados, reflejada en las encuestas de favorabilidad del (90,7%) a escasos 4 meses de terminar su segundo período como alcalde distrital.

fenómeno de la evidente conexión entre el actual gobernante y los gobernados, reflejada en las encuestas de favorabilidad del (90,7%) a escasos 4 meses de terminar su segundo período como alcalde distrital. Clic para tuitear

 

Sería más fácil y simple describir al burgomaestre barranquillero como un exitoso producto del marketing político. Pero aún así, hay algo más en su estilo y en su forma de comunicarse que induce a la inédita conexión con la ciudadanía que nos lleva a rememorar las polis de la antigua Grecia.

Comienzo por advertir que mi trato personal con el Alcalde se reduce a muy pocas interacciones sociales.

Sin embargo tuve la grata ocasión de escucharlo recientemente en un conversatorio informal, en un escenario relajado, cordial e inusual para intentar, sin protocolo alguno hacer un balance de la transformación de Barranquilla en los últimos 12 años y sustentar la continuidad y consolidación de la misma a partir del próximo 1º. de Enero, cuando se posesionen el próximo gobernante.

Y a fe que lo logró. Respondió con frases sencillas y asertivas, con la precisión del ingeniero, sin pretenderse escritor, abogado o humanista –como él mismo lo advirtió- al bombardeo de preguntas espontáneas surgidas en un ambiente descomplicado propio del  Caribe.

Absolver con amabilidad un interrogatorio que osciló en preguntas tan disímiles e improvisadas, fue una demostración de su probada capacidad de comunicación.

A esta virtud le atribuyen los ciudadanos el éxito de su gestión administrativa. En resumen: escucha a la gente, construye consensos, y ejecuta las obras.

Esto explica su balance e inversiones:

Barranquilla sin Arroyos, 750 mil millones; Gran Malecón, 495 mil millones; Escenarios Deportivos 450 mil millones; Mega Colegios 343 mil millones; Instituciones de Salud 145 mil millones; y la Malla Vial 400 mil millones, amén de los 200 parques construidos, previo consenso, y a la medida de cada comunidad.

Lo anterior no obstante haber recibido hace 12 años -en su primer mandato- una ciudad quebrada y  en Ley 550; y un recaudo de impuestos concesionado a una empresa particular; lo que lo llevó a tomar la determinación prioritaria de “tumbarlo” judicialmente y recuperar la soberanía tributaria del Distrito.

Mencionó también los asuntos pendientes para la próxima administración : el Puerto de Aguas Profundas, la estructuración de la nueva APP del Río y la solución a la crisis de Electricaribe. Todas de una importancia infinita para preservar y ampliar los índices de competitividad de la ciudad.

“Es mucho lo que se ha logrado, pero mucho lo que queda por hacer”, afirma sin falsa modestia.

Entre otras –en nuestra opinión de una prioridad inmarcesible- la recuperación de la seguridad ciudadana; lunar que no escapa a lo que sucede en otras ciudades del país.

En esto debería exigirse mejores resultados a la cartera que tiene como responsabilidad principal articular acciones contundentes con la policía nacional y poder devolver la tranquilidad a los alegres habitantes de “La Arenosa”.

Entre otras –en nuestra opinión de una prioridad inmarcesible- la recuperación de la seguridad ciudadana; lunar que no escapa a lo que sucede en otras ciudades del país. Clic para tuitear

Entre las múltiples preguntas que le fueron formuladas no podía escapar la infaltable: su eventual candidatura presidencial; aspiración que negó con argumentos razonables, pero no exentos de una reconsideración a futuro.

Finalmente, lo que a mi me sorprendió –por audaz y novedosa-  es la aseveración contundente de una de que el excesivo centralismo no es la causa ¡ni remota! del fracaso de los gobiernos locales.

Consecuente con lo anterior, mostró su distanciamiento conceptual con quienes se arropan en la bandera regionalista como única posibilidad de reivindicación de los problemas que agobian a la periferia.

Sigo pensando, con el profesor Adolfo Meisel Roca que “La región Caribe colombiana vive hoy  la triste contradicción entre su enorme peso electoral, con el cual elige representantes al Congreso y define elecciones presidenciales, y su debilidad para convertir esa influencia en poder político para participar en la conducción del gobierno central (…)”.

De igual forma defendemos la causa regional tenazmente enarbolada por el gobernador Eduardo Verano De La Rosa, desde su época de Constituyente, y cuya última conquista quedó plasmada en la Ley 1962 del 28 de Junio de 2019, o “Ley de Regiones”, que autoriza la creación de la Región Administrativa y de Planificación (RAP).

Pero ahora pensamos, además, que la tesis del Alcalde Alejandro Char, aporta un nuevo elemento de juicio a la discusión: el gobierno local puede y debe ser lo suficientemente recursivo para implementar soluciones creativas que no dependan exclusivamente del apoyo del gobierno central. Para ello señala como ejemplo ciudades extranjeras exitosas como es New York.

De acuerdo con esta tesis, ahora también creemos que la transformación del país -tal como sucedió con Barranquilla-, depende más de la elección de buenos alcaldes (al menos en las 32 capitales departamentales y en el distrito capital de Bogotá), que de mendigar recursos y descargar las culpas del fracaso al poder central.

El ejecutivo atiende y respeta las exigencias de las regiones cuando reconoce la autoridad y la solvencia de los mandatarios seccionales.

El alcalde de Barranquilla afirma que él no va a Bogotá ni manda emisarios a la capital,  y que contrario sensu, son los altos funcionarios del gobierno nacional, y sus pares alcaldes de otras capitales, los que vienen a mostrar y/o a aprender de la experiencia barranquillera.

El próximo 27 de Octubre tendremos la oportunidad de hacerlo. No podemos elegir gobernantes que después de elegidos se erijan en reyezuelos distantes de los gobernados. Debemos elegir a quienes tengan la facilidad de sintonizarse con el pueblo, escuchar sus necesidades y priorizar las soluciones. ¡Esa es la fórmula milagrosa!

El próximo 27 de Octubre tendremos la oportunidad de hacerlo. No podemos elegir gobernantes que después de elegidos se erijan en reyezuelos distantes de los gobernados. Clic para tuitear
Orlando Abello Martinez-Aparicio
Acerca de Orlando Abello Martinez-Aparicio 15 Articles
Doctor en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Cartagena. Especialista en Derecho de Sociedades de la Universidad Javeriana. Ex Embajador de Colombia en Canadá. Ex Registrador Nacional del Estado Civil. Ex Congresista. Miembro de la Academia de Historia de Bogotá y de la Sociedad Bolivariana. Abogado asociado en la firma De La Espriella Lawyers Enterprise. Árbitro en las Cámaras de Comercio de Bogotá y de Barranquilla.