Carlos Caicedo y su poder con los parapolíticos

Lina María Peña

Carlos Caicedo y su poder con los parapolíticos. Columna de Lina María Peña Clic para tuitear

Lina Peña
Una verdad que quieren desaparecer, una historia que quieren hacer olvidar y un político hecho a pulso al lado de personas condenadas y criminales paracos.
Entrando en materia, hay que contar la historia de éste personaje al que muchos lo consideran siniestro y otros lo tienen como el adalid de la moral y la anticorrupción. Caicedo inició siendo un lider revolucionario en el colegio Liceo Celedón, un joven muy activo pero que pronto se enroló en las filas de una facción del ELN llamada la corriente renovadora socialista. Cuando Caicedo estaba en ese grupo guerrillero habría participado en el secuestro de un pariente cercano a Trino Luna Correa, lo que le valió que éste lo declarara como su maximo enemigo.
Una vez salió Caicedo de la criminalidad, inició varias actividades públicas y entre ellas fue la que realizó al lado del exgobernador Jorge Caballero, cuándo éste lo nombró miembro de su equipo de gabinete. La confianza entre éstos dos personajes fue la que permitió que lo encargaran de la entonces Universidad Tecnológica del Magdalena – la tecnológica- y allí empezó su ascenso político en el Magdalena.
Terminado el periodo de Jorge Caballero, llegó el gobernador Juan Carlos Vives Menotti, quién respaldó e impulsó a Caicedo al punto que le firmó su acta de posesión como rector de la Universidad del Magdalena. Curiosamente, fue Juan Carlos Vives Menotti el jefe de campaña de Alvaro Uribe Vélez en el Magdalena y el entonces candidato presidencial se paseaba con la anuencia de Caicedo por todos los rincones de la Universidad.
Pero si con Juan Carlos Vives, el rector Carlos Caicedo vivió a sus anchas con el Gobernador José Domingo Dávila Armenta tuvo un verdadero idilio debido a los múltiples reconocimientos que se le hicieren por su apoyo irrestricto al proceso de “refundación” de la Universidad del Magdalena.
Con la llegada de Trino Luna Correa, el poderoso rector se vio en ascuas y en esos momentos le fue sancionado por un caso de corrupción al interior de la Universidad que lo hizo retirar del cargo pero que en nada le afectó su intención de seguir en el manejo de la cosa pública.
Pasado los años, la justicia lo absolvió de la sanción que le habían impuesto y ello lo fortaleció a querer llegar a la Alcaldía de Santa Marta. Con la ayuda de Jota Vives -le consiguió el aval liberal-, Lucho Vives, Eduardo Dávila, el Grupo Daabon, el grupo Kadavid- Tecbaco-, logró organizar una estructura política y económica para hacerse elegir como Alcalde de la ciudad, pero que con el pasar de los años se distanció de todos éstos personajes a los que ahora considera como politiqueros, mafiosos y saqueadores de las arcas del departamento del Magdalena.
¡Esto no termina aquí!
Echémosle algo de memoria a los nombres y hagamos relación directa de Caicedo con personas condenadas por parapolitico o politiqueros.
Jorge Caballero, el exgobernador condenado por tener alianzas paramilitares en el Magdalena fue quién llevó a Caicedo a la Unimagdalena, pero ojo, el señor Cabellero tuvo siempre sus cuotas políticas en esa institución de educación, por ejemplo el señor Edilson Palacio – contralor fantasma- fue secretario general de la universidad del Magdalena como cuota del condenado Jorge Caballero. Pero para no dejar pasar la política reciente, nuevamente la dupla Caballero-Caicedo se hizo sentir en la elección a gobernador donde en las zonas de influencias de Caballero los votos fueron para Fuerza Ciudadana.
Eduardo y Chelo Dávila, los hermanos dueños del Unión Magdalena están condenados, uno de ellos por parapolitica. Pues bien, las empresas Dávila y Dávila apoyaron la campaña de Caicedo a la Alcaldía, incluso su candidato al concejo de ese grupo en aquel entonces era Rafael Noya y la orden era que votara por Caicedo.
Lucho Vives, de manera pública se conoció el apoyo que le dio el exsenador a la campaña de Caicedo, fueron múltiples las reuniones que sostuvieron en momentos de su campaña a la Alcaldía pero para ese momento lo de saber que Vives tenía una condena por parapolitica poco o nada le importó.
El grupo Daabon y Manuel Julián Dávila, estuvieron de la mano de Caicedo en su campaña a la Alcaldía de Santa Marta, lo veían como una persona con visión de ciudad sin embargo lo que recibió ese grupo empresarial fue un rechazo al punto que los cuestiona y lo intrata como acumuladores de tierra y maltratadores de las playas.
¡El punto aparte!
Lo más aberrante de la falacia de Caicedo y su carrera “meteórica”, es que recibió el apoyo del paramilitarismo de manera directa y además financió con contratos al bloque norte de las autodefensas de Colombia como así lo ha manifestado el señor José Gelvez Albarracin conocido como alias el canoso.
En fiestas, reuniones, eventos, “el canoso” era recibido por Caicedo e incluso por la actual Alcaldesa Virna Johnson, pero que en palabras del mismo exparamilitar ahora se hacen los que no lo conocen.
La historia de los actos de Caicedo para ascender al poder no es tan santa como el pinta. Ahora casualmente le gusta que lo llamen exguerrillero, eso si antes de ser liberal eso le incomodaba, pero ahora tiene que tener ese inri para enviar un mensaje de alternativo o progresista, más aún cuando dice que sectores políticos o paramilitares quieren acabar con su vida, sin embargo fueron esos mismos políticos y sectores del paramilitarismo los que le han ayudado a ascender pero que hoy son totalmente “desconocidos” para él. Es un síndrome de mentira? No lo sabemos, pero que no borren de nuestra memoria la historia, la misma que quieren borrar para que los asesinatos de la universidad queden en el olvido y la impunidad.
Pd 1: Es extraño que paramilitares quieran asesinar a Caicedo cuando éstos han confesado que los han apoyado incluso en sus recientes elecciones

Pd 2: Los contratistas de los puestos de Salud, la Megabiblioteca, la Policlínica Ciudad Equidad, el CDI de Bonda, los consiguió usted señor Caicedo, no fueron los políticos de antes y si la construcción de éstas obras pasan de un año a 6 años es por su incapacidad o presunta corrupción y por ello debe responder ante la justicia.