Cepeda, el senador detrás de un complot histórico

Aldumar Forero Orjuela

Aldumar Forero Orhuela
Ser senador de Colombia le permitió a Cepeda en detrimento de la sociedad crear un andamiaje malévolo contra la mayoría de los colombianos. Clic para tuitear
Aldumar Forero Orhuela

Iván Cepeda Castro es el senador que ha planeado desde hace un tiempo junto con orillas ideológicas estrategias que entre otras cosas buscan minar el escenario político y dejar una mancha en la historia de Colombia. El senador Cepeda no ha hecho otra cosa desde que está en el servicio público que acusar con un dedo inquisidor a quienes piensan diferente a él, luego esto representa un peligro para la institucionalidad colombiana.

Las actuaciones del senador Iván Cepeda han tenido un patrón homogéneo desde hace mucho tiempo, la muerte de su padre creó en él un odio recalcitrante contra el país, es bueno recordarles a los colombianos que Cepeda no es senador en representación de quienes votaron por él porque aquellos ciudadanos no tienen una mentalidad criminal como si la tiene este individuo. Ser senador de Colombia le permitió a Cepeda en detrimento de la sociedad crear una andanada contra la mayoría de los colombianos.

El actuar de Iván Cepeda, aunque deleznable bajo todo punto de vista es importante en este momento ya que este sujeto ha sido el planificador de uno de los complots más grandes de la historia colombiana y ha herido de muerte los cimientes de la República. Durante más de 8 años estuvo sentado en una curul en el Congreso colombiano entorpeciendo cualquier labor de desarrollo y progreso del gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez, cada palabra que salía de su boca cuando intervenía en el recinto de la democracia era un dardo envenenado dirigido al gobierno y por ende a todo el país.

En 2014 realizó un “debate” propio de una persona que a simple vista se le ve el odio inagotable por otra persona, un odio escandalizador que representa las fibras de los más alicientes estrategas de la infamia y la calumnia. Debate que entre otras cosas fue autorizado y después ratificado por el entonces presidente Juan Manuel Santos que es otro de los alfiles del complot infame. Nunca, en los más de 200 años de historia republicana Colombia vio un debate inconstitucional que más que “aclarar” hechos históricos fue una especie de tribunal de juzgamiento contra la honra y el buen nombre del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Cepeda se explayó diciendo infamias y calumnias, en medio de una retórica comparada con aquellos discursos de los líderes soviéticos responsables de múltiples crímenes. En ese momento el aparato institucional colombiano en manos de Juan Manuel Santos no pronunció ni una sola palabra ni se siguió ninguna acción judicial por esos delitos cometidos por el senador Cepeda, una emboscada criminal que la escondieron injustamente violando lo más sagrado de una democracia que son sus instituciones.

En ese complot orquestado por Cepeda contra Álvaro Uribe se alinearon todas las ramas del poder público, el ejecutivo en su momento liderado por Juan Manuel Santos, el legislativo sin ningún control dirigido por Cepeda y la rama judicial por parte de una horda de individuos que pusieron por encima sus deseos políticos e ideológicos que la majestad de la justicia. La estrategia ponzoñosa de Cepeda no buscaba asesinar físicamente a Uribe más bien asesinarlo moralmente, trapeando en frente de la opinión publica su nombre, qué injusticia y así muchos personajes de la política colombiana lo aceptaron con su silencio.

La Corte Suprema de Justicia que la considerábamos la guardiana de la Constitución y de los valores y derechos de la sociedad en contubernio con Iván Cepeda se alineó con la estratagema de Cepeda para perseguir a Álvaro Uribe e imponer en el ambiente de la opinión publica un manto de duda de su honorabilidad y rectitud política. Los colombianos engañados por muchos años están sufriendo la injusticia más grande de la historia porque la violación de los derechos humanos del expresidente Uribe es una violación al Estado Social de Derecho que en resumen somos todos.

El plan de Cepeda dirigido por él y secundado por grupos políticos de la burocracia bogotana no es gratis, ni sus pasos improvisados, meter a la cárcel a Uribe, mancillar su nombre y descalificar al grupo social que lo apoya es el primer paso para tomarse el poder, no pudieron a través de las elecciones obtenerlo porque no tienen una propuesta de bienestar para los colombianos entonces les tocó tomar el camino del delito y la marulla, lamentable para ellos y beneficioso para los colombianos saber que no llegarán al poder al quedar todos en evidencia por sus múltiples fechorías.

En todo este complot que orquestaron las mentes criminales que se escudan en el Congreso y la política la justicia les llegará y el que hoy está injustamente retenido saldrá libre y quien está libre por trampas estará preso, de eso pueden estar seguros.

¡Que Dios bendiga a Colombia!

Aldumar Forero Orjuela
Acerca de Aldumar Forero Orjuela 32 Articles
Aldumar Forero Orjuela, nací el 12 de noviembre de 1998 en Bogotá D.C., estudiante de Economía de la Universidad de la Salle. Egresado del colegio Externado Porfirio Barba Jacob de Bogotá, de este colegio soy Bachiller Técnico. Durante mis últimos años de bachiller trabaje en prácticas como "asesor" contable en la misma institución académica; técnico en Asistencia Administrativa. Miembro activo del grupo más grande de jóvenes en Colombia en materia política, Universitarios del Centro Democrático (UNICD). Mi pasión la política de mi país, mi interés la coyuntura mundial.