Clementia Caesaris

César Augusto Betancourt Restrepo

Columnista

@C88Caesar 

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Después de los varios años que costó la conquista y la pacificación de las Galias, a Julio César lo esperaría la traición. 

Los emisarios y espías de César en Roma le habían advertido que el Senado y su adversario (y antiguo socio) Pompeyo, habían decidido quitarle el Proconsulado de las Galias, junto con sus legiones, y se le ordenaba que llegara a la República para ser juzgado por haber conquistado el territorio recién anexo sin el permiso explícito del Senado. 

Las cartas estaban echadas, querían castigar a Julio César para despojarlo de su gloria y exiliarlo para que su ambición no llegara a Roma, pero el Imperator Cayo Julio César no iba a ver cómo se desmoronaba todo su legado sin dar batalla. Decidió entonces cruzar el Rubicón, lo que lo llevaría a que lo declararan enemigo de Roma (ya que la ley romana de la época prohibía que un Proconsul cruzara el Rubicón con sus legiones) y así dar inicio a una guerra civil. 

No obstante la abierta declaratoria de guerra, Julio César implementó un modelo llamado la Clementia Caesaris, que consistía en entender que era una guerra entre romanos y que después de la guerra, Roma tendría que levantarse y reconstruirse sin heridas del pasado. Por eso, cuando Julio César sometía a sus rivales, no les imponía la pena de muerte ni el exilio, ni mucho menos la pérdida de todos sus bienes. Procuró conservar la dignidad de los derrotados para evitar un derramamiento inútil de sangre. 

Julio César implementó un modelo llamado la Clementia Caesaris, que consistía en entender que era una guerra entre romanos y que después de la guerra, Roma tendría que reconstruirse sin heridas del pasado. Clic para tuitear

Esta estrategia le significó a César la toma pacífica de Roma (ya que Pompeyo y los senadores aliados de éste habían huido a Farsalia (Grecia), donde se encontraban sus legiones), y la pacificación de Hispania (España y Portugal), que fácilmente se postró a los pies de Julio César. 

Pero César sabía que tenía que acabar con la guerra civil, y por eso tendría que ir hasta Farsalia y plantarle batalla a Pompeyo. 

Fue una guerra cruda, en la que se derramó sangre romana, y en la que finalmente salió victorioso Julio César, mientras Pompeyo huyó a Alejandría (Egipto), para pedirle al rey Ptolomeo XIII que lo ayudara a derrotar a su enemigo. 

Pompeyo no contó con que el rey Ptolomeo XIII (apenas un niño asesorado por el eunuco Potino), lo asesinaría, para congraciarse con César… jugada que no le resultó nada bien al regente egipcio, puesto que César prefirió apoyar a Cleopatra y finalmente murió ahogado en el Nilo. 

Pompeyo tenía que morir para sofocar la guerra, pero la Clementia Caesaris seguiría siendo la política de César, aún cuando los seguidores de Pompeyo (Metelo Escipión, Cneo Pompeyo, Sexto, Catón, Afranio Petreyo y Labieno), se dirigieron al reino de Numidia (norte de África) y se aliaron con el rey Juba I para juntar sus legiones y derrotar a César. 

No obstante, César volvió a salir victorioso, y nuevamente los sobrevivientes, entre ellos los hijos de Pompeyo, Cneo Pompeyo y Sexto, huyeron para rearmarse, esta vez en Hispania. 

Julio César, con ansias de acabar por fin la guerra civil y de someter a sus enemigos les dice a sus tropas “¡Que sean tratados como bandidos, despojados de sus armas y ajusticiados! Ya ha pasado la hora de la Clementia Caesaris ¡Matadlos y que persigan a los supervivientes! ¡Que sea una masacre!”. 

Fue la batalla más sangrienta que enfrentó Julio César, y de la que salió nuevamente victorioso, y en la que ningún enemigo, por romano que fuera, quedó en pie. 

Sin duda eran otros tiempos, con otros métodos, con otra cosmovisión del mundo, no obstante la pregunta queda latente ¿Cuántas veces los Estados perdonarán a sus enemigos, aunque estos se levanten una y otra vez en armas contra el Estado mismo? ¿Acaso es necesario recordar que Julio César fue asesinado por los mismos que él perdonó? 

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Leer: Et tu, Brute?: https://www.elparchedelcapuchino.com/et-tu-brute/

César Augusto Betancourt Restrepo
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Soy Profesional en Comunicación y Relaciones Corporativas, Máster en Comunicación Política y Empresarial. Cordovista hasta los tuétanos, ciclista amateur enamorado de Medellín y admirador de Oscar Wilde, Freddy Mercury y Salvador Dalí. Escribo con alma, vida y sombrero. #DogLover #MejorEnBici