¿Como vamos a enseñar ahora el derecho en Colombia?

Luis Felipe Arango P

¿Como vamos a enseñar ahora el derecho en Colombia?

@luchoap

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Soy abogado. Estudié derecho porque sentí que podía contribuir a mejorar las condiciones de la justicia para mi país y mis compatriotas. Para mi el derecho es, entre muchas otras cosas, el sistema que la sociedad ha diseñado para garantizar a los ciudadanos que sus libertades y derechos serías protegidos de los abusos de otros particulares y del estado.

De esta noción se derivan fundamentos esenciales de nuestra sociedad. Disfrute el estudio del derecho público donde el derecho se convierte en una herramienta para garantizar los derechos de los particulares y dar estabilidad al sistema democrático con un sistema de pesos y contrapesos.

Entiendo que ningún sistema es perfecto y todo esto es susceptible de mejorarse. Fui testigo de 2 frustradas reformas constitucionales que la corte suprema de justicia tumbó (1977 y 1979) y participé activamente en la reforma de la Asamblea Constituyente de 1991 que nos dio la constitución que rigió los destinos de Colombia hasta Octubre 2 de 2016. En esta asamblea constituyente participaron todos los matices de la sociedad incluyendo guerrilleros desmovilizados, e inclusive se extendió una invitación a Las FARC, quienes con su característica arrogancia dejaron plantado al país.

En 1991 se avanzó hacia un sistema que facilitaba la participación directa de la sociedad en las decisiones, con instituciones como las consultas populares, la acción de tutela y muchas otras. El país parecía cambiar de rumbo. Nos habíamos puesto a tono con la realidad global.

En 1991 se avanzó hacia un sistema que facilitaba la participación directa de la sociedad en las decisiones, con instituciones como las consultas populares, la acción de tutela y muchas otras. Clic para tuitear

Como abogado me enorgullecí de este paso, y recuperé la confianza en mi país y sus renovadas instituciones.

Esto duró poco: el cáncer del narcotráfico se imbuyó en el sistema político y la constitución empezó a ser manoseada por todos los gobiernos para acomodarla a sus necesidades y a dudosos intereses, sin embargo la estructura básica de la democracia la justicia y la separación de poderes se mantuvo.

En 2010 llegó el funesto Santos al poder. Mediante argucias políticas con las que se mimetizó en la política, se hizo al poder para abrirle paso a un sector derrotado por su propia corrupción, pero con una agenda clara: Lograr un acuerdo de paz para reinsertar a Las FARC a como diera lugar.

No entro a juzgar acá sus motivos. Es posible que su equipo de “sabios” hubiera determinado que la guerra contra las FARC era inganable y que la única salida era lograr un acuerdo negociado como fuera. También jugaron los intereses de la corrupta clase política que a cambio de dádivas y prebendas entregó la independencia del congreso para avalar este acuerdo. Dádivas que se extendieron a la rama judicial, la cual ha avalado todos los excesos del Santos aun después de dejar el poder.

La voluntad popular es la máxima autoridad en una democracia. El adagio dice: “La voz del pueblo es la voz de Dios”. Santos la despreció. La democracia participativa lograda en el 1991, fue eliminada de un plumazo por la coludida Corte Constitucional la cual de paso abrió el camino a un espurio “Fastrack” para aprobar todos los caprichos del gobierno (Modificando La Constitución) so pretexto de ser indispensables para La Paz. Fastrack que para entrar en vigor requería aprobación popular la cual la corte delegó en el Congreso dando marcha atrás en la democracia participativa y regresándonos a la democracia representativa.

Este tema aun no esta cerrado, ya que la corte se reservó el derecho de revisar el mecanismo que el congreso definiera, que debería incluir participación popular directa, lo cual no sucedió. Sin embargo mientras haya magistrados como Antonio José Lizarazo, es poco probable que la corte constitucional revise lo actuado en este espurio proceso de paz.

Santos y su gobierno también trataron de  cambiar las reglas electorales, por esta vía abreviada. Resultó tan absurdo que aun amigos del gobierno como el registrador y el presidente del congreso advirtieron sobre la inconveniencia de usar este sistema para pasar una reforma que cambiaba las reglas del juego electoral a un año de las elecciones. Nuevamente la democracia manoseada.

Esta breve reseña que solo cubre una mínima parte de los abusos de Santos, quien desarticulo el estado de derecho, me lleva  a cuestionar el futuro de mi profesión.

¿Como se va a enseñar el derecho en Colombia en el futuro? ¿Como va a responder la academia a este reto? ¿Vamos a decirle a nuestros futuros abogados que si un gobernante piensa que moralmente tiene razón puede cambiar el sistema sin tener en consideración las normas vigentes ni la voluntad popular? ¿Les vamos a decir que el sistema de derecho cambió por uno que se acomode mas al bien supremo de La Paz? Los efectos de esta desinstitucionalización se hace evidente houy cuando los promotores de la consulta anti-corrupción, reclaman un triunfo inexistente y tratan de obligar al gobierno a aplicar una iniciativa derrotada en las urnas. Definitivamente el maturanismo pasó del futbol a la política en Colombia: “Perder es Ganar Un Poco”. Lamentable que se imponga este precepto en temas tan delicados.

Un sistema no puede cambiarse sin apego a las normas. Si la mayoría de las personas no quieren el cambio, no se puede dar, pero eso no pareció importarle al autoritario presidente Santos, ni a los lideres de la irracional oposición al gobierno de Iván Duque.

Si la mayoría de las personas no quieren el cambio, no se puede dar, pero eso no pareció importarle al autoritario presidente Santos, ni a los lideres de la irracional oposición al gobierno de Iván Duque. Clic para tuitear

Sin juzgar su legitimidad, en duda por aportes ilegales en sus campañas, Santos se equivocó al despreciar el sistema vigente y cambiarlo mediante procedimientos ilícitos, que ponen en riesgo el futuro de sus acuerdos. Sin duda el actual gobierno no va a hacer trizas los acuerdos, pero introducirá reformas y será firme con las reincidencias, hecho que tiene a Iván Márquez y otros lideres reagrupándose en Venezuela, y están a punto a dar el traste con el acuerdo ilegitimo de La Habana. La extradición de Jesús Santrich es prácticamente un hecho y este ya amenazo con incendiar el país de ser extraditado.

Esta situación me produce mucha angustia y dolor. El país esta polarizado. Hasta las relaciones personales mas duraderas se han deteriorado por causa de esta intransigencia. Buscar La Paz es un propósito encomiable, pero no se puede usar este noble fin para encubrir intereses menos altruistas como la de los políticos y jueces venales que se han prestado para esto.

Vienen retos grandes para el país. Necesitamos renovación y liderazgo fresco. Hay que jubilar a la fracasada y corrupta clase política nacional y buscar caras nuevas que lleven esta zozobrante nave a puerto seguro. En ese aspecto el presidente Duque ha conformado un equipo lleno de liderazgo fresco, que esperamos redireccione a Colombia en la senda del crecimiento y el respeto a La Ley.

Hay que jubilar a la fracasada y corrupta clase política nacional y buscar caras nuevas que lleven esta zozobrante nave a puerto seguro. Clic para tuitear

El gobierno deberá buscar reformas a la constitución para enrumbar a Colombia y evitar que se repitan sucesos bochornosos como la exoneración de los pederastas  de las FARC quienes no pagaran un día de cárcel por sus atroces delitos sexuales, gracias al magistrado Lizarazo, que dicta sentencias con su deseo político. alejándose de la justicia.

Ojalá los académicos del derecho en Colombia puedan contribuir a reconstruir el estado de derecho que Santos destruyó, formando una nueva generación de abogados, con las herramientas necesarias para rescatar el imperio de la ley y la constitución.

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