Comunicación estratégica (5ta Parte): El poder del mensaje

César Augusto Betancourt Restrepo

@C88Caesar 

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El mensaje tiene poder, pero no tiene poder en sí mismo, sino que emana de quien lo dice, la forma, el canal y también de las circunstancias. 

Un anuncio de crisis económica no tiene el mismo poder si lo dice un tuitero a si lo dice el Presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, y en estos tiempos en que la marca (corporativa o personal) tiene un poder de movilización de masas en la vida real y en la virtual, el mensaje puede ser la palanca para lograr nuestros objetivos, o el comienzo de una catástrofe. 

El mensaje, al igual que la marca, debe tener personalidad, ser preciso, claro, contundente y lo más sencillo posible, pues no es un misterio que las masas y las audiencias suelen ser bastante dispersas, y si no cautivamos desde el inicio apuntando a un objetivo concreto, se perderá y podría afectar a la organización. 

Pero para tener ese poder, se debe conectar con los públicos, debe haber un click poderoso que no sale de la nada sino del profundo conocimiento del sentir de la audiencia, de lo que vendemos (un producto, una idea o una ideología) y de nosotros mismos (como organización o personajes públicos). Debe ser un destello de coherencia entre lo que se es y se muestra, así como innovador, único y cautivador. 

Pues no es un misterio que las masas y las audiencias suelen ser bastante dispersas, y si no cautivamos desde el inicio apuntando a un objetivo concreto, se perderá y podría afectar a la organización. Clic para tuitear

Aunque parezca cosa fácil, no lo es, porque impone un reto, el reto de transmitir lo que queríamos transmitir, y que surta el efecto deseado ¿Cuántas veces no hemos visto en medios de comunicación a más de un personaje pidiendo excusas porque sus palabras fueron malinterpretadas? No es que las palabras fueran interpretadas incorrectamente, es que el emisor no fue claro en sus ideas, y eso se llama dar papaya. 

Remontémonos a los primeros siglos del cristianismo y en cómo una religión nueva, fue capaz de condenar a deidades anteriores a simples mitos. Si miramos bien, en la mitología grecorromana, el final de la vida humana era el Hades, el inframundo, y los seres humanos no eran más que fichas movidas a voluntad de los dioses. El cristianismo ofrecía mucho más que eso, ofrecía vida eterna aún para los más pecadores, pues Jesús murió por nuestros pecados, y si en el último momento existía la redención, nos esperaría un más allá placentero. 

¿Qué mensaje es más poderoso y cautivador? ¿Ser el juguete de los dioses que termina en el Hades o una vida eterna admirando al todopoderoso? Lo mismo ocurre con las 72 vírgenes que esperan a los yihadistas que sacrifican su vida por Alá. 

Esto no da una primera característica del mensaje, y es que tiene implícita una promesa que se sustenta en la marca que hemos construido, es decir, la marca le da credibilidad al mensaje, y esta sería una segunda característica del mensaje. 

Pero el mensaje en sí mismo no basta, pues aún se debe pensar en cómo difundirlo, en qué medios, a qué audiencias, por qué canales y finalmente, cómo vamos a evaluar el impacto de dicho mensaje. 

Aquí la clave del secreto es que aunque el mensaje sea uno, puede variar en su forma de acuerdo a las audiencias y a los canales.

Una tercera característica que quisiera resaltar del mensaje, es la profunda emotividad con el que debe ser transmitido, pues en la mente humana termina pesando más lo emocional que lo racional. Esta relación suele ser 80/20. 

Finalmente, y como he hecho con frecuencia en este espacio, les doy un tip para elaborar un mensaje, y es la creación del storytelling, tanto para la marca como para el producto o promesa. 

El storytelling es el arte de contar una historia para conectar con los públicos, ya que sitúa a la audiencia o al espectador en la historia misma, lo hace parte del cuento, y esto crea un vinculo emocional entre emisor y perceptor. 

Les dejo cuatro ejemplos distintos de storytelling para que vean y sientan el poder del mensaje que conecta, vende y fideliza. 

El storytelling es el arte de contar una historia para conectar con los públicos, ya que sitúa a la audiencia o al espectador en la historia misma, lo hace parte del cuento, y esto crea un vinculo emocional Clic para tuitear

Johnnie Walker: https://www.youtube.com/watch?v=3ap24Pl3__w

Vender tu voto no vale un huevo: https://www.youtube.com/watch?v=IB_bdEYEhRU&t=2s 

IKEA: https://www.youtube.com/watch?v=jwqhb8QGy6Y

NIKE: https://www.youtube.com/watch?v=VYKJIjffFA8 

César Augusto Betancourt Restrepo
Acerca de César Augusto Betancourt Restrepo 61 Articles
Soy Profesional en Comunicación y Relaciones Corporativas, Máster en Comunicación Política y Empresarial. Cordovista hasta los tuétanos, ciclista amateur enamorado de Medellín y admirador de Oscar Wilde, Freddy Mercury y Salvador Dalí. Escribo con alma, vida y sombrero. #DogLover #MejorEnBici