Contundente Rectificación Histórica

Orlando Abello Martínez-Aparicio

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Esta semana se llevó a cabo en Barranquilla una versión más de la feria del libro Libraq, la cual atrajo nutrida concurrencia de escritores, lectores, estudiantes y en general gente de letras de altísimos quilates intelectuales. En este marco se ofreció, entre otros, un conversatorio que contó con la participación de Juan Esteban Constaín, en el que se refirió a su libro: “Alvaro Su vida y su Siglo”.

La obra de Constaín, además de su impecable factura literaria, contiene una contundente rectificación histórica sobre el discurrir político del siglo XX. Particularmente en lo referente al rol que jugaron Laureano y Álvaro Gómez durante el período de  la violencia liberal-conservadora, y su posterior participación en la redacción y suscripción del pacto de paz que terminó con la “guerra civil no declarada”, dando inicio al Frente Nacional.

Leerla y promover su lectura, se convierte en indeclinable imperativo ciudadano. 

La obra de Constaín, además de su impecable factura literaria, contiene una contundente rectificación histórica sobre el discurrir político del siglo XX. Clic para tuitear

Con más veras, por algo que nos sucede con frecuencia – antes y ahora- al conversar con jóvenes profesionales, que por razones obvias no les tocó vivir esa tragedia nacional, pero sí les enseñaron –y repiten como cierta- una falsa historia política de la centuria pasada.

Sorprende, eso sí,  como creyeron a pie juntillas la leyenda negra construida por la prensa liberal, según la cual Laureano y Álvaro Gómez fueron los únicos causantes de los muertos que bajaban por los ríos en la época de la llamada violencia liberal-conservadora. 

No les enseñaron  -como ya quedó dicho- que precisamente fueron ellos los que construyeron, con el jefe liberal Alberto Lleras Camargo, el tratado de paz que dio origen a la convivencia pacífica entre las dos principales facciones políticas enfrentados por muchos años en una guerra cruenta y fratricida.

Recuerda Constaín en su obra la frase atribuida a Churchill y a otros pensadores, según la cual: ¨la historia la escribe quienes ganan la guerra”. Pero en Colombia ninguno de los dos bandos ganó la guerra y sin embargo la historia terminó escribiéndola la gran prensa liberal en contra de la memoria de quienes construyeron con ellos el Frente Nacional, el tratado de paz que puso fin a la “guerra civil no declarada” entre liberales y conservadores.

Flaco servicio le prestaron a la patria quienes  persistieron en la leyenda negra que pretendió transformar a un aguerrido jefe político -como fue Laureano- en un monstruo sanguinario, por obra y gracia del sectarismo de los propietarios de los linotipos 

Pero peor aún: quienes fabricaron esa historia de terror, la utilizaron  in saecula saeculorum para impedir que nos gobernara un estadista de los quilates intelectuales de Álvaro Gómez Hurtado.

Y también contribuyeron –con culpa o sin culpa- a sembrar el odio que constituyó el caldo de cultivo donde se cocinó su secuestro y posteriormente su execrable magnicidio. 

Pero no hay que ir tan lejos para prevenir sobre el riesgo que genera la manipulación de la historia. Hoy estamos ad portas de repetir lo mismo contra diferente persona, pero con igual propósito: sacar de la vida pública, en esta ocasión, a Álvaro Uribe Vélez, quien gobernó ejemplarmente el país, y posteriormente se vio obligado a oponerse con valor y patriotismo al descuadernamiento institucional propiciado por quien lo sucedió en la presidencia. 

Con un agravante en el caso del ex presidente Uribe: además de la manipulación de la verdad a través de medios “mermelados” durante el anterior cuatrienio presidencial,  desde la misma institucionalidad judicial se lanzaron ataques contra la integridad moral del ex presidente Uribe por parte de algunos ex integrantes de la misma que fueron separados de sus cargos por haber deshonrado sus deberes constitucionales.

Como triste secuela de esos procedimientos torticeros que convierten victimas en victimarios y viceversa, el próximo 8 de octubre  el ex presidente Uribe acudirá a una indagatoria en la Corte Suprema. los colombianos asistiremos a una cita con la historia, y la Corte tendrá la oportunidad de reivindicar la majestad de la justicia.

Como triste secuela de esos procedimientos torticeros que convierten victimas en victimarios y viceversa, el próximo 8 de octubre el ex presidente Uribe acudirá a una indagatoria en la Corte Suprema. Clic para tuitear
Orlando Abello Martinez-Aparicio
Acerca de Orlando Abello Martinez-Aparicio 27 Articles
Doctor en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Cartagena. Especialista en Derecho de Sociedades de la Universidad Javeriana. Ex Embajador de Colombia en Canadá. Ex Registrador Nacional del Estado Civil. Ex Congresista. Miembro de la Academia de Historia de Bogotá y de la Sociedad Bolivariana. Abogado asociado en la firma De La Espriella Lawyers Enterprise. Árbitro en las Cámaras de Comercio de Bogotá y de Barranquilla.