¿Cuál Estado de Derecho?

JULIAN BUITRAGO

@jbagbam74

¿Cuál Estado de Derecho? Columna de Julian Buitrago Clic para tuitear

El principal activo de cualquier democracia es que las decisiones tomadas por el Constituyente Primario sean acatadas. Hacerle conejo a lo que se vota en las urnas manda dos pésimas señales: El poder no reside en el ciudadano y por lo tanto no vale la pena ejercer el derecho al sufragio. La abstención ha sido la herramienta predilecta de los corruptos para perpetuarse en el poder porque la gente que no cree en los políticos no vota, dejando que las maquinarias sean las que deciden.

El acuerdo de paz al ser negado en las urnas perdió cualquier legitimad. Todo lo que sucedió a partir del 2 de octubre del 2.016 puede tener una fachada de legalidad, pero no cuenta con la bendición del Pueblo Soberano. Decir que el Acuerdo fue modificado teniendo en cuenta las objeciones de los promotores del No es una gran mentira. Los temas de fondo que llevaron a la mayoría a rechazarlo fueron las curules a dedo para los terroristas, la impunidad a delitos de lesa humanidad y la posible elección en cargos a autores de esos crímenes. Después de jurarnos hasta el cansancio que esas eran mentiras de la oposición tuvimos que ver a Timochenko haciendo campaña presidencial, y soportar a Alias Tornillo y a Pablo Catatumbo como congresistas, sin haber sacado votos para ocupar curules y sin haber respondido por sus múltiples actos de barbarie.

Después de jurarnos hasta el cansancio que esas eran mentiras de la oposición tuvimos que ver a Timochenko haciendo campaña presidencial, y soportar a Alias Tornillo y a Pablo Catatumbo como congresistas Clic para tuitear

Al Nobel le estorbaba el Magistrado Jorge Pretelt porque iba a ser Presidente de la Corte Constitucional en un año crítico para su narcoacuerdo y lo sacó mediante un montaje mafioso, al mejor estilo del régimen de Maduro. Poco a poco acomodó sus fichas para convertirla en una Corte de bolsillo, que no tuviera ningún reparo en el conejazo a la decisión popular y aceptara todos los horrores jurídicos como el Fast Track y que incluso legislara si el Senado se atrevía a cambiarle una coma al documento. El poder legislativo no sería un obstáculo. Los billones en mermelada garantizarían el paso tranquilo por las Cámaras y la voz del Centro Democrático no alcanzaría para interferir con el objetivo. Además contaban con Eutanasios, Danys y Julitos para estigmatizar a la oposición ante la opinión pública.

El pueblo se volvió a manifestar, dándole la mayor votación en las legislativas al Centro Democrático mientras el Partido de las Farc obtuvo escasos 50.000 votos, que nos les alcanzaban ni para una curul de las 10 que les dieron a dedo. Después eligió Presidente al promotor del NO con la mayor votación de la historia. Ahora que en uso de sus facultades constitucionales objeta la ley que reglamenta la JEP, esos que no tuvieron problema en destrozar la democracia y la Constitución dicen que se está atentando contra el Estado de Derecho y que se hace trizas la paz, que vuelve la polarización, que se destruye el consenso. Que se está amenazando la separación de poderes, cuando lo único cierto es que esos poderes se unieron a punta de mermelada para tomar decisiones contrarias a la voluntad popular.

Se supone que en Colombia existe el equilibrio de poderes, pero desde la Constitución del 91 tenemos un poder judicial politizado, ideologizado y corrupto, que cada vez se apropia de más atribuciones, convirtiéndose en amo y señor de todas las decisiones de fondo. Tenemos una JEP que cuida a los bandidos de las Farc, una Corte Constitucional que cuida la coca de las Farc y a su corte de bolsillo, un Consejo de Estado que protege las curules de las Farc y una Corte Suprema que archiva la farcpolítica mientras persigue y condena a quienes se atrevieron a enfrentarse a las Farc.

De nada sirve ganar elecciones si la rama judicial, compuesta por magistrados que se eligen entre ellos y rotan de corte en corte, impide que se cumpla la voluntad popular. No existe el Estado de Derecho mientras un poder tenga más peso que los otros dos y siga fallando en izquierdo. Urge una reforma a la justicia que le devuelva su majestad, una sola Corte con jueces intachables, que actúen en derecho y no hagan política con sus decisiones.

Urge una reforma a la justicia que le devuelva su majestad, una sola Corte con jueces intachables, que actúen en derecho y no hagan política con sus decisiones. Clic para tuitear
Julián Buitrago
Acerca de Julián Buitrago 6 Articles
Administrador de Negocios, economista.