De la República de Platón a los Acuerdos de “Paz” de Santos, utopías desdeñables.

J. Sebastián Gutiérrez Herrán

@SebastianGutih1 

De la República de Platón a los Acuerdos de “Paz” de Santos, utopías desdeñables. Columna de J. Sebastián Gutiérrez Herrán Clic para tuitear

Mientras elaboraba esta columna lo primero que pensé de antemano fue “no va ser muy compartida, no será muy leída” en ese momento sentí una ambigua satisfacción puesto que preveía ya que quien pusiera los ojos en estas letras es porque de una manera clara y objetiva lograra dimensionar la tesis central de esta artículo.

Son las utopías sociales una vieja manera de darle rienda suelta a la imaginación, elocuencia de quien las crea e inocencia de quien las creé; Tampoco está demás aclarar qué es un interesante ejercicio en edades pueriles tomar como metodología conceptual la elaboración de este tipo de construcciones sociológicas, y mundos imaginarios como bien lo decía dar rienda suelta a la imaginación. Desde tiempos previos a la era cristiana muchos pensadores no sólo en esa etapa pueril y laxa donde creemos saberlo todo sino qué en su más alta madures intelectual han regado tinta sobre esas “sociedades ideales” donde no surge el más mínimo instinto de maldad en los seres humanos que componen dichas sociedades y donde todo parece aparentemente perfecto.

Todo muy bonito hasta acá y respetable de por sí, lo que nos lleva a momentos donde la realidad se cruza con esos hermosos sofismas e imaginarios utópicos qué se manifiestan en las cabezas de algunos. Tomas Moro fue importante en su perspectiva frente a una de las miles de Interpretaciones que ha tenido la famosa obra del filósofo griego Platón, gran maestro de Aristóteles y creador de la obra clásica “La República”; Esta obra de ya por antonomasia es un clásico ejemplo de Sociedad ideal y en palabras de Tomas Moro una utopía social; Algo no muy alejado fue la idea política que acompaño a Juan Manuel Santos por muchos años en la construcción ( o más bien destrucción) de un Estado con parámetros ficticios donde tenía que establecer una serie de irregularidades, como hacerse el de la vista gorda con elementos tanto de narcotráfico como de matanzas o delitos, pasar por alto lo qué a los ojos de todo el mundo era evidente; Bueno es esa una gran característica general de los mitómanos, el pensar que se observa cosas donde no las hay sólo por mantenerse en un estatus de intelectualidad o en este caso político donde se cree estar en una posición que realmente no se está, las cifras y su “popularidad” lo muestran de por sí.

La paz Utópica de Juan Manuel Santos Calderón.

Perfectas ven esta series de políticas, sus hijos, y algunos imprevistos ciudadanos que necesitan algo de cannabis en los pulmones para maquinar en sus mentes tan absurda utopía; La paz sin justicia retributiva, y con justicia social de la que tanto alardean no es más que un sofisma de distracción, para hacer valido ante la opinión publica una sociedad utópica donde no se ha logrado ni la mitad de lo que inicialmente se formuló, y esto porque de antemano está mal formulado o sencillamente carece de la objetividad de otros elementos no tenidos en cuenta.

Es entonces una paloma blanca grande y hermosa la idea que nos vendió santos de la paz, cuando en realidad lo que vemos es un pútrido adefesio abortado que ni cara de paloma tiene, más bien de mamífero amorfo.

Es entonces una paloma blanca grande y hermosa la idea que nos vendió santos de la paz, cuando en realidad lo que vemos es un pútrido adefesio abortado que ni cara de paloma tiene, más bien de mamífero amorfo. Clic para tuitear

Santos un mitómano por excelencia. Un cuento pequeño cuento infantil.  

Soñaba entonces desde niño, a la sombra de su hermanito Mayor “Enriquito”, calar y hacer majestuoso su genuino linaje Liberal para apoderarse de los reinos de anapoima, al mejor estilo de Game of thrones criollo y  ante una sociedad impávida y con falta de imaginación, esa imaginación que ha este “humilde” personaje le sobra, casi que sobrino del cura “guerrillero” camilo torres y muy de la mano de la lógica jesuita este simpático personaje inicia su carrera de mitómano profesional desde los fríos rincones de la aristocracia santafereña, con sus mentiras de siempre sembrando un poco de calor en las inocentes mentes de quienes se atraviesan frente él.

Periodista, arribista, “deportista” y mago son unas de sus tantas cualidades que hacen de él un príncipe del altiplano con todo su amplio talante. El botox y la humildad característica llegaron un tanto después a su vida, cuando pudo estar por encima de su hermanito mayor y arrebatarle lo que él ya desde los ochenta quería junto a Manuel Marulanda (tiro fijo) la toma del poder!. Pues bien este príncipe humilde tuvo durante unos años el control del Reino anhelado por su hermano mayor y quien desde las sombras maquino mucho de lo que es su gran obra maestra, La paz!

Pues bien este príncipe humilde tuvo durante unos años el control del Reino anhelado por su hermano mayor y quien desde las sombras maquino mucho de lo que es su gran obra maestra, La paz! Clic para tuitear
J Sebastian Gutierrez Herran
Acerca de J Sebastian Gutierrez Herran 57 Articles
Padre de Viko, nieto de Flaminio Herrán. Caldense por fortuna de Dios; Padre Manizaleño y Madre del oriente de Caldas. Coaching en Trabajador Social empresarial y organizacional. Tres años de experiencia laboral en el sector privado y un año en proyectos del sector público. Aficionado amateur de la filosofía-política, la Historia, la sociología el Derecho. Me gusta el cine clásico de John Wayne, Ford y Clint Eastwood. Amante de la música de Vikernes, Piazzolla y Antonio Aguilar.