De Santrich a Arias

IVÁN CANCINO G.

@CancinoAbog

De Santrich a Arias Columna de Iván Cancino. Clic para tuitear

Queríamos volver a escribir de cosas agradables sobre Colombia (Tour de Francia y Wimbledon, por ejemplo), pero hay que reconocer que a veces los bandidos imponen la agenda.

El bandido al que me refiero se apoda “Jesús Santrich”, pertenece a las Farc, hizo parte del “proceso de paz” que esa banda terrorista adelantó con el gobierno de Santos y el martes se burló de los más de 48 millones de personas que vivimos en el país.

Santrich estaba citado el martes por la Corte Suprema para que respondiera por lo que es: un narcotraficante que fue sorprendido cuando negociaba 10 toneladas de cocaína con carteles mexicanos.

En la columna anterior habíamos advertido lo que todo el mundo daba por descontado: que el mencionado narcoterrorista no se presentaría a la diligencia.

Hasta aquí todo normal, todo previsible: que bandido es bandido, que el que es no deja de ser y que vaca ladrona no olvida el portillo.

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Lo que me ha llamado la atención es lo que pasó después del martes: que senadores como Iván Cepeda salieron a dárselas de dignos y a “regañar” a Santrich. ¿Acaso Cepeda no defendió a este criminal a capa y espada?

El Consejo de Estado, en tanto, salió a decir que Santrich, eventualmente, podría perder su investidura por ausentismo.

¡Ay, por Dios! Acepto el regaño si estoy equivocado: ¿no fue el Consejo de Estado el que salió a decir que Santrich, pese a que para finales de mayo no se había posesionado como congresista, debía mantener su investidura (sin votos, claro está)?

En fin, una mano de acomodados en esta historia. Las que sí me tienen desconcertado son las declaraciones del presidente de la Corte Suprema, Álvaro Fernando García.

Este buen hombre salió a decir que las decisiones de ese organismo “se toman de la mejor manera tratando de hacer un bien al país, tratando de salvar en cierto sentido lo que hemos venido trabajando tanto, que es la paz”.

En concepto del magistrado, “creía la Sala de Instrucción (de la Corte) que no había ninguna razón para que este señor no se presentara en el día de ayer (martes) a rendir su indagatoria”.

Y agregó: “Es una equivocación (por la) que en este momento el país puede sentirse mal”. O enverracado, diría yo.

A ver, doctor García: primero, de Santrich cualquier cosa se podía y se puede esperar. ¿Alguien puede esperar algo bueno de un individuo que pertenece a una organización que asesinó, secuestró, traficó con drogas, reclutó menores de edad y abusó sexualmente de niñitas de 10 y 11 años?

Y cuando estaba terminando de escribir este texto, los medios me sorprendieron con la noticia de que el exministro Andrés Felipe Arias había sido extraditado de Estados Unidos a Colombia.

Vaya país el nuestro. Mientras a un hombre que no se robó un peso en el caso Agro Ingreso Seguro, que fue tratado por las autoridades peor que un homicida, que se le castigó por el hecho de ser cercano a Uribe, le esperan más de 17 años de cárcel, a una escoria como Santrich se le trató con guante de seda para que se pudiera volar.

Ánimo, doctor Arias. Este país ha estado lleno de injusticias desde siempre. Usted es un hombre valiente. Llénese de valor por Eloísa y Juan Pedro y, desde luego, por su esposa y sus padres.

Ánimo, doctor Arias. Este país ha estado lleno de injusticias desde siempre. Usted es un hombre valiente. Llénese de valor por Eloísa y Juan Pedro y, desde luego, por su esposa y sus padres. Clic para tuitear

En cambio, usted, Santrich, siga haciendo lo que le ha gustado siempre: delinquir. Para eso cuenta con el apoyo del peor tirano que ha conocido América en siglos. Nicolás Maduro.