Degradación de una Protesta Sin Causa

Rafael Rodríguez Jaraba

Rafael Rodríguez - Jaraba
Es claro que la mayoría de marchantes serán jóvenes despistados y desinformados, que ven en el comunismo la solución a sus frustraciones y problemas, y que creen que la protesta violenta les allanará el camino que les espera. Clic para tuitear
Rafael Rodríguez – Jaraba

Como demócrata, leseferiano y libertario, siempre he defendido y defenderé el derecho a disentir, controvertir, protestar y marchar, dentro de los límites que impone la racionalidad, el respeto y la ley.

Pero no entiendo, como personas decentes, educadas y sensatas, pueden sumarse a una protesta promovida por la banda narco terrorista de las Farc, el ELN, Fecode, Ernesto Samper Pizano, Roy Barreras, Iván Cepeda, Gustavo Petro y Gustavo Bolívar, y por los vergonzantes corifeos, funcionarios y corruptos contratistas del remedo de gobierno de Juan Manuel Santos.

Estos disociadores y fletadores de turba invocan falsos y falaces pretextos para justificar la movilización, pero en realidad lo que buscan, es crear confusión, anarquía y caos, para tratar de desestabilizar un Gobierno elegido de manera pulcra y transparente por amplias mayorías democráticas.

Estos perversos disociadores y quienes se sumen, de manera ingenua o deliberada a esa horda vandálica, serán los únicos responsables de los daños y los perjuicios que se puedan causar, en lo que fácilmente puede degradar en un auténtico acto de sedición.

Los únicos beneficiados con la marcha serán los criminales de las Farc, el ELN, el narcotráfico, la criminalidad y los amigos de la anacrónica, regresiva y retardataria doctrina comunista.

Es claro que la mayoría de marchantes serán jóvenes despistados y desinformados, que ven en el comunismo la solución a sus frustraciones y problemas, y que creen que la protesta violenta les allanará el camino que les espera, el que deberán transitar en medio de una sociedad cada día más exigente, selectiva y competitiva.

Al respecto Federico de Amberes dijo:

“Muchos jóvenes quieren triunfar, y sueñan con logros, éxitos, reconocimiento y generosos ingresos; pero para alcanzar esas metas, tan solo hacen lo mínimo necesario, no lo máximo posible. Le juegan a la suerte, a la providencia, a la trampa, a la influencia, al favor indebido, al atajo, al esguince, a la prebenda y a la componenda. Les aterra, el esfuerzo, la exigencia, la excelencia y la competencia. Si tan solo cultivaran la disciplina, no tendrían que apostarle a la suerte, ni ser esclavos de disociadores populistas ni de ilusionistas comunistas.”

Luego agregó:

“Mientras que en los países latinoamericanos sigan naciendo niños sin posibilidades ciertas de salud, nutrición y educación, no cesará la pobreza, y el populismo comunista la aprovechará para sembrar ilusiones, violencia, anarquía y caos. La mayor debilidad humana es la falta de educación, y el mayor desvarío la procreación irresponsable”.

En cambio, de estar provocando anarquía y caos, los colombianos deberíamos aglutinarnos para reconstruir a San Andrés, Providencia y Santa Catalina, o marchando en protesta civilizada y pacífica contra el narcotráfico, la criminalidad, la corrupción del Gobierno Santos y Odebrecht, los abusivos costos y tasas de interés que cobra el sistema financiero, los desmanes de los Fondos y Pensiones y Cesantías, la pernicia del Congreso, y contra las absurdas decisiones de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte Constitucional.

Ojalá que algún día, los colombianos también marcháramos en reconocimiento y respaldo a las instituciones democráticas y a nuestras Fuerzas Armadas que sacrifican y ofrendan la vida por la defensa de la democracia, la libertad y el orden.

No solo no marcharé, sino que rechazo, repudio y condeno las supuestas, falsas y falaces razones que se invocan para hacerlo, que solo buscan alentar el odio, el resentimiento, la envidia y el rencor entre los colombianos.

RAFAEL RODRÍGUEZ-JARABA
Acerca de RAFAEL RODRÍGUEZ-JARABA 34 Articles
Abogado consultor, asesor y litigante. Especializado en Derecho Comercial de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Maestría en Derecho Empresarial de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali y del Centro de Estudios Garrigues de Madrid, España. Diplomado en Arbitraje, Litigio Arbitral y Conciliación. Certificado como Mediador de Conflictos de Gobierno Corporativo por Global Corporate Governance Forum, IFC y World Bank. Conjuez. Árbitro. Conciliador. Profesor de la Pontificia Universidad Javeriana, Universidad del Valle, Universidad Icesi y Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia. Autor de artículos investigativos y científicos publicados en revistas indexadas. Analista y Consultor jurídico, corporativo y financiero. Ex columnista de El Pueblo, Occidente, El País y Semana.