Del realismo mágico a la narco-novela; La realidad que nos tocó.

J. Sebastián Gutiérrez Herrán

@SebastianGutih1 

Del realismo mágico a la narco-novela; La realidad que nos tocó Columna de J. Sebastián Gutiérrez Herrán Clic para tuitear

Nuestro país no sólo ostenta calificativos deseables, como “el país más feliz del mundo”, o “el país más biodiverso en flora y fauna”, sino que también se enmarca títulos nefastos como el país qué más produce material audiovisual en torno al narcotráfico; Aliciente primario qué se sustrae de una realidad funesta que danza cada día en el cotidiano vivir del Colombiano.

En esa media no está de más que esa nefasta realidad aflore con productos que rayan dentro de la realidad y la ficción, y se mezclen de una manera simbiótica como producto recíproco y que por ello aparezcan entonces personajes como Jesús Santrich, Iván Márquez, Popeye, chupeta , guacho,  Pablo escobar o unos tales Rodríguez Orejuela. Ello es también un efecto proporcional a la pluma de algunos escritores de poco talante imaginativo tomen como idea primaria eso qué se les da tan fácil al ojo, ese elemento tan común como lo es esa triste realidad y así mismo escriban o hagan producciones de otro tipo (películas, novelas, series) que contengan esta monotemática visión de la realidad colombiana, por no mencionar una nutrida lista tomare sólo un ejemplo de dichos “paladines de la imaginación” que no hacen más que trabajar con ese sustrato del mundo del crimen; Pues sí, me refiero al sujeto parecido al indio de la caja de los cigarrillos piel roja.

como el país qué más produce material audiovisual en torno al narcotráfico; Aliciente primario qué se sustrae de una realidad funesta que danza cada día en el cotidiano vivir del Colombiano. Clic para tuitear

Del realismo Mágico a la narco novela, Paralelos diametralmente opuestos.

Casi todo los elementos de las ciencias sociales, humanidades, artes y otros espectros de la cultura cuando caen en una síntesis que toma como hermenéutica (interpretación) un ducto filosófico de izquierdas tienden a ser reduccionistas, casi que maniqueistas en el simple juego de “bueno o malo “, así mismo se vio reducido un movimiento literario y artístico como el realismo mágico, que juran y recontra juran en poner como único mesías al paladín de Fidel Castro, sí al premio nobel de literatura Gabriel García Márquez; Fatal son esos gatuperios históricos y culturales de algunos académicos pretenciosos, ya que García Márquez ni es el único exponente de este movimiento ni es su inicio y su fin. Estoy entonces en la obligación moral y académica de exponer acá algunas conjeturas en torno a dicho tema: El polímata y ganador del premio príncipe de Asturias otorgado por la realeza española como lo fue el Venezolano Arturo Uslar Prieti a mediados del siglo XX y ya desde la década de los 30 de dicho siglo empezaba a perfilar las bases ontológicas del movimiento que se denominaría Realismo Mágico, con excelsos escritos como Las lanzas coloradas (1931) El camino del Dorado (1947) entre otras novelas y cuentos que son la génesis de lo que algunos académicos hoy por hoy desconocen y buscan posicionar su figura política casi como fetiche indiscutible de dicho movimiento como lo es Gabo.

Paso mucho tiempo después de que este movimiento (realismo mágico) tuviera pies y manos y entrara en la escena literaria Gabriel García Márquez, el denominado boom latinoamericano fue la plataforma para él y otros escritores como el hoy por hoy Marquesado Mario Vargas Llosa. Después de derramar un poco de tinta sobre estas aclaraciones me permito sustentar entonces la tesis de qué el realismo mágico de Gabriel García marques y sus posteriores discípulos han deformado no sólo una visión amplia de lo que es el realismo mágico sino que también la han reducido a un ducto simplificado donde sólo se observan elementos cercanos al mundo del narcotráfico: “traqutetos” “putas” “perico” “sicarios” “pasta” entre otros términos propios de ese deformado género literario, aclaro, no aludo propiamente a qué en las obras de Gabo estén expuestos explícitamente estos términos, aunque en su propia novela, en la de su vida este señor si haya tenido contacto directo con estas cosas, vaya contradicción, pero ese no es el punto, el caso acá es qué en escritores que él influencio, esos términos aparecen casi que como muletillas para desarrollar las obras del deformado realismo mágico que autodenominan a sus productos.

La Narco novela, el producto final.

Posterior a decantar las ideas expuestas anteriormente, sustento de manera objetiva mi tesis de que este país dejó ya de vivir en un realismo mágico, ambiguo y complejo de definir, para empezar (desde hace ya más de 20 años) a vivir una narco novela, una tragedia anunciada desde el seno mismo del realismo mágico. Dichos elementos de la actualidad nacional dan fe de lo planteado, por ejemplo: Los grandes monumentos a la impunidad como lo son la Justicia especial para la paz; Los magistrados de bolsillo del sátrapa y tartufo que dejo hecho añicos el Estado y su pie de fuerza, y como no mencionar las “hazañas” de ese personaje funesto de Jesús Santrich, quien ha burlado a la justicia convencional de nuestro país y pretende burla las cortes internacionales como la norteamericana.

A este paso terminaremos por nombrar presidente a un personaje tan caricaturesco (más qué moreno de caro o  Luis Eduardo Díaz “lucho”) como Petro o Gustavo bolívar, y no es por tomar una línea directamente vilipendiosa contra esta serie de personajes, sino más bien a modo de sátira se les va dando el camino para que ese tipo de sujetos pululen en las instituciones del Estado. Ésta burda realidad paso de ser un trazo literario medianamente aceptable a una caricatura funesta qué cualquier persona con mediano conocimiento y con afanes pretenciosos de describir la realidad de la manera más basta recrea en novelas de carácter simple, laxas y sin una profundidad significativa. Triste pero verídico, así danza nuestra realidad cultural, política y social.

Ésta burda realidad paso de ser un trazo literario medianamente aceptable a una caricatura funesta Clic para tuitear
J Sebastian Gutierrez Herran
Acerca de J Sebastian Gutierrez Herran 47 Articles
Padre de Viko, nieto de Flaminio Herrán. Caldense por fortuna de Dios; Padre Manizaleño y Madre del oriente de Caldas. Coaching en Trabajador Social empresarial y organizacional. Tres años de experiencia laboral en el sector privado y un año en proyectos del sector público. Aficionado amateur de la filosofía-política, la Historia, la sociología el Derecho. Me gusta el cine clásico de John Wayne, Ford y Clint Eastwood. Amante de la música de Vikernes, Piazzolla y Antonio Aguilar.