El abstencionismo electoral no debe subestimarse ni subvalorarse

Martin E. Botero

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El abstencionismo electoral no debe subestimarse ni subvalorarse Columna de Martin Eduardo Botero Clic para tuitear

Queridos lectores, el partido de la abstención electoral – del pueblo soberano de los no votantes o del voto blanco, del voto nulo – no debe subestimarse ni subvalorarse en los debates de las cercanas elecciones para elegir a las autoridades de los gobiernos y las administraciones locales. El abstencionismo de la sociedad civil es el primer movimiento político en la vida política del país y va a seguir creciendo en los próximos años. Tiene más de 21 millones de militantes y casi llega al 63 por ciento. Constituye, por lo tanto, una amenaza cada vez más seria contra su democracia porque debilita el sistema de contrapesos democráticos. Este movimiento de protesta silenciosa o de desafección política cuya fuerza propulsora roba y gana muchos votos de simpatizantes, tanto a los partidos de izquierda como los de derecha, incluso de buena parte del centro, ya conquistó dos ciudadanos de tres. Las estadísticas lo demuestran, la participación electoral se encuentra sensiblemente a la baja junto con un fuerte voto de castigo, existe una grande y general desafección entre los ciudadanos hacia la clase política y los partidos. Sólo para dar un ejemplo concreto, en el histórico «no» en el plebiscito (relacionado con el proceso de paz) de los casi 35 millones de votantes habilitados con derecho a votar fueron a las urnas tan solo unos 13 millones de electores. La tasa de abstencionismo en Colombia sigue siendo elevada en comparación con algunos países de la Unión Europea. En las elecciones de 2017 celebradas en 4 países clave de la UE (Alemania, Francia, Holanda y Austria) el porcentaje más alto de abstención fue en Alemania, con el 25.4% y en Francia con el 22.23%. En los Países Bajos la abstención se detuvo al 18% y en Austria al 20,6%. Es decir, 4 electores entre cinco votaron efectivamente. Hay una necesidad urgente de romper el círculo vicioso de la falta de concienciación pública y subsanar el déficit existente entre la democracia institucional y la democracia participativa. Ahora les corresponderá a los líderes políticos de ambas partes motivar a los votantes menos apáticos e indiferentes, la primera meta que debe fijarse es la de evaluar conscientemente la situación. Solo hay unas dos semanas para llevarlos a las urnas.    

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El fenómeno de los abstencionistas es amplio y heterogéneo, antes que un bloque político unificado, al que es difícil referirse de forma conjunta. Entre los ciudadanos que han dejado de ir votar, se podrían registrar diferentes perfiles de usuarios: a) El votante enfadado/furioso o “electorado enfadado”. b) El ciudadano decepcionado y completamente confundido por el curso de los hechos. c) El elector literal o materialmente irrecuperable/afianzado. Hay quienes nunca han ido a votar y ni siquiera saben que habrá elecciones municipales y administrativas. A otros les gustaría tomar partido y ver que su posición se impone al final, pero aún no han encontrado el partido más adapto o un candidato creíble. Los abstencionistas furibundos son el grupo más numeroso, supera el 40% en ciertas regiones del país. Los abstencionistas decepcionados no tienen una animosidad y hostilidad hacia el voto. En el contexto descrito, existen factores de vital importancia que comportan una fuerte abstención y una repercusión adversa en la confianza de los votantes en el proceso electoral, a saber, la crisis económica, la inseguridad, la impunidad y la corrupción que afecta las condiciones de vida de la población, incluida la alta deuda pública que causa un marcado deterioro de la situación económica de una gran parte de la población (impuestos, reducción de las pensiones), etc. La dificultad para entender las transformaciones políticas, como, por ejemplo, divisiones, recomposiciones y alianzas, y otros bizantinismos lejos de los verdaderos intereses y necesidades de los ciudadanos ha hecho que prevalezca la abstención “fisiológica”, es decir la desconfianza y el rechazo, pero también tienen un significado “sancionador” contra los partidos. Mucha palabrería vacía y superflua que no refleja la situación real, así como la invocación sin fundamento de la ética tampoco contribuye a resolver los problemas.

Mucha palabrería vacía y superflua que no refleja la situación real, así como la invocación sin fundamento de la ética tampoco contribuye a resolver los problemas. Clic para tuitear

La pregunta es: ¿Cómo recuperar la participación electoral de los muchos ciudadanos que se adhieren al partido de la abstención y que afecta principalmente a una generación que en la mayoría constituye la columna vertebral de la sociedad? Lo único que tenemos que hacer es darnos cuenta de que no hay varita mágica que haga ningún prodigio. Partimos de una premisa inequívoca: la confianza de los ciudadanos no nos viene dada. Hay que ganársela. También es una cuestión de credibilidad e imagen de los partidos ante la opinión pública, demostrar que lo que decimos se verá respaldado por lo que hacemos. Restablecer el vínculo entre Colombia y su pueblo significa escuchar a los ciudadanos, un proceso que no se integró a la Constitución. En primer lugar, redunda en interés de todos restaurar realmente la confianza y generar inspiración entre los votantes, en especial los jóvenes, sobre su vida y su visión del mundo, me parece, por lo tanto, muy pertinentes estimular el verdadero debate sobre la naturaleza del voto y su conocimiento de los temas implicados en la campaña. Una comunicación mucho más concreta y más accesible a todos es vital para el resultado satisfactorio de estas elecciones, es una condición del éxito para que voten, una vez que sobre todo hayan decidido ir a votar. Las promesas no pueden surtir efecto si no va acompañada de transparencia y sinceridad. “La seguridad es un factor vital de estas elecciones, que afecta tanto a la integridad del proceso como a la confianza de los votantes”, incluso “una observación imparcial refuerza la confianza de los votantes y reduce las posibilidades de intimidación y fraude”. Les ruego que creen confianza, evitar los malentendidos y las rivalidades para que podamos también incrementar la participación de los votantes en las elecciones. Cabe señalar también el peso de los candidatos en el comportamiento de los votantes y a la forma en la que los medios de comunicación ofrecen, en general, una cobertura razonablemente equilibrada de las elecciones.  

¿Cómo recuperar la participación electoral de los muchos ciudadanos que se adhieren al partido de la abstención ? Clic para tuitear

En muchas oportunidades, encuentros o saludos, no falta quien me pregunta: por quien voy a votar. Pienso que debe respetarse en todo y por todo el derecho de los ciudadanos a votar a quien prefieren o por quien deseen votar; los votantes decidirán donde yacen sus lealtades y respaldaran las iniciativas de fidelidad y confianza partidista. Usted es quien decide si y por quién votar por cual corriente votar y por qué motivo. Si Ud. sabe la posición de los candidatos sobre estos temas (por ejemplo, medio ambiente, paz, trabajo, seguridad, etc.  – y la suya propia – entonces decidir por quién votar no debería ser muy difícil. La decisión sobre quién ha de votar se tomará en función de quién tenga principalmente competencia demostrada en el ámbito administrativo, jurídico y financiero de que se trate como en la capacidad de gestión necesaria.

La decisión sobre quién ha de votar se tomará en función de quién tenga principalmente competencia demostrada en el ámbito administrativo, jurídico y financiero de que se trate como en la capacidad de gestión . Clic para tuitear

Yo, por ejemplo, con mi voto quiero apoyar en particular la lucha contra la miseria y la ignorancia, combatir la construcción de cierta falsa identidad de ciudadanía por parte de bandas de jóvenes violentos o maras que azotan a las ciudades. Instar al apoyo de unos niveles más altos de calidad del aire (o la limpieza del aire) y una atmósfera más limpia en los centros urbanos con una gran densidad de población en la que expuestas a un mayor riesgo son los niños, los ancianos y los residentes, con unos controles más rigurosos en este ámbito y la información a la que tenemos derecho para poder proteger nuestra salud y el medio ambiente. Por líderes locales que deben asegurar la prestación y la expansión de los servicios públicos a los ciudadanos. En el suministro suficiente de agua o el alcantarillado, el saneamiento, las escuelas, los cuidados de salud y el derecho a prestaciones de seguridad social. Que nos den respuestas para los habitantes que luchan con la vida en flamantes bloques de viviendas carentes de alma y niños que pasan toda su vida escolar en barracones, comunidades sin campos deportivos ni guarderías y muy pocos comercios, así como aldeas rurales que se encuentran fuera de la red y se están convirtiendo a marchas forzadas en ciudades dormitorio sin ningún sentido de comunidad. Con unos niveles todavía elevados de analfabetismo y desempleo de larga duración. También quiero apoyar la situación de las personas mayores y con discapacidades, puesto que quienes deberían cuidar de ellas ya no pueden hacerlo, y que se discutan formas en que las personas mayores pueden mejorar su situación. Así, pues, quiero apoyar en particular a millones de pobres, únicamente la gratuidad de ciertos medicamentos podría permitirles el acceso a unos cuidados mínimos, que no necesita demostración. Vamos a votar a favor del compromiso, pero merecería la pena considerar la conveniencia de ofrecer mayor apoyo a los desempleados y de ampliar asimismo las oportunidades de formación en el empleo y de aprendizaje a distancia, y a la creación de una sociedad basada en el conocimiento, la innovación y el espíritu de empresa. Por todo eso yo voy a votar y recomendaría a otros votar eso mismo, no simplemente para cumplir con la obligación de votar. Quisiera expresar mi respeto hacia los candidatos del centro democrático en las tres principales ciudades del país, a los cuales doy todo mi apoyo. Que los ciudadanos se interesen por su proyecto es una señal de su éxito. De hecho, es la clase de éxito que permite creer en el concepto de ciudadanía. Dicho esto, ahora es necesario recuperar el tiempo perdido y aprobar una serie de medidas que tienen por objeto suprimir los últimos obstáculos jurídicos, administrativos y financieros. Amen

Martín Eduardo Botero
Acerca de Martín Eduardo Botero 46 Articles
Abogado Europeo inscrito en el Conseil des Barreaux Europèens Brussels. Titular de Botero & Asociados, Bufete Legal Europeo e Internacional con sede en Italia y España. Letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Presidente y fundador de European Center for Transitional justice y vicepresidente en la Unión Europea de la Organización Mundial de Abogados. Graduado en Jurisprudencia por la Universidad de Siena (Italia) con Beca de Honor y Licenciado en Derecho por la Universidad Católica de Ávila (España). PhD en Derecho Constitucional Europeo por la Universidad de Bolonia con Beca de estudio del Ministerio de Exteriores italiano y la Unión Europea. Colabora con universidades, institutos de investigación especializados y organismos de la sociedad civil en los programas de cooperación jurídica y judicial internacional. Consultor Jurídico independiente especializado en anticorrupción. Su último libro lleva por título “Manual para la Lucha contra la Corrupción: Estrategia Global: Ejemplos y Buenas prácticas”.