El camino a la anarquía y el anarquista

Aldumar Forero Orjuela

Los perdedores no han escatimado en gastos y han utilizado todo lo que pueden para hacerle la vida imposible al gobierno del presidente Iván Duque, su estrategia, la dictada por los grupos de Sao Paulo y Puebla Clic para tuitear

El país ha venido atravesando por tortuosos caminos en lo político, económico y social, todo ello a causa de una polarización cada día creciente entre diferentes facciones de la política nacional. Pero la polarización no es que sea mala, es además necesaria para enriquecer la democracia, lo malo está en que algunos políticos demagogos se aprovechan de las crisis y de las impaciencias sociales para sacar réditos electorales. No solo es malo sino perverso y criminal.

A partir de la década del 2010 el país le ha tocado estar bajo los lineamientos no solo del gobierno y del Estado en general sino de un grupo delincuencial que le lavaron sus crímenes en La Habana todo con la excusa de la paz. Paz que por cierto no se ve hoy en día en el territorio nacional.

Nos vendieron hasta ramos de flores y nos decían que hacer un pacto con las FARC traería la paz, la tranquilidad y la armonía. Todo fue falso, hoy el país, no tiene paz sino amenaza terrorista, no tiene tranquilidad sino miedo y no tiene armonía sino discordancia. Los que mataron por más de 50 años, unos lo siguen haciendo bajo las enaguas de Maduro y otros están viviendo de la impunidad que le dio Santos y sus correligionarios.

Cuando dijimos NO a ese pacto con las FARC no estábamos diciendo no a la paz, sino no a la impunidad, pero sin embargo ese gobierno se amangualó con los terroristas para catalogarnos como amigos de la guerra, nos decían militaristas, guerreristas por pedir justicia. Así comenzaron a ahondar en la polarización, pero no a través de la confrontación de las ideas sino a través de la estigmatización publica y además utilizando mentiras.

Con ello le hicieron un grave daño al país, quienes votaron SI al plebiscito los engañaron y a los que votaron NO les robaron las elecciones. La estrategia de la paz fue solo para beneficiar a los grupos narcoterroristas y para perseguir y estigmatizar a las victimas y a los colombianos. Eso es lo que significó el pacto de Santos-FARC.

Todo esto fue caldo de cultivo para exacerbar los ánimos de los ciudadanos, pero algo peor sucedió, surgieron políticos con una hoja de vida controvertible a todas luces y se apoderaron de la rabia social para hacer política. En 2018 ganó la presidencia de Colombia una propuesta contraria al pensamiento de Santos y las FARC, es decir, la propuesta correcta y los que perdieron iniciaron una campaña para desestabilizar no solo el nuevo gobierno sino todo el país.

Los perdedores no han escatimado en gastos y han utilizado todo lo que pueden para hacerle la vida imposible al gobierno del presidente Iván Duque, su estrategia, la dictada por los grupos de Sao Paulo, Puebla respaldados por las dictaduras de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Rusia. Una estratagema para hacerse con el poder ya que a través de elecciones no pueden.

Ha habido distintos momentos en Colombia en donde hemos visto cómo esa estrategia a calado en la sociedad colombiana, una estrategia de odio, venganza, desagradecimiento, llena de mentiras y falacias. Esa es la bandera por ejemplo que utiliza específicamente Gustavo Petro, candidato presidencial, siempre perdedor.  A este sujeto no le gustó que Duque le haya ganado en franca lid, y que los colombianos lo aborrecen.

Por eso ha utilizado el poder de la convocatoria de masas, estrategia del comunismo criminal a lo largo de la historia que ha dejado millones de muertos, por eso detesto a los comunistas y socialistas, porque no valoran la vida, siempre quieren ver muertos para satisfacer sus deseos políticos personales. No les importa si millones mueren, lo que les importa es que les den la razón.

En el marco del paro convocado por algunas organizaciones que se hacen llamar sociales pero que no lo son – porque poco o nada les importa ese tema – el 28 de abril, surgieron como voceros de esa payasada los políticos perdedores, es decir, salió como líder de eso Gustavo Petro, a decir una serie de barbaridades que creo que ni su familia en sano juicio se las puede creer.

Este individuo sin cultura ni razonamiento le ordenó a un montón de gente que salieran a las calles para según él “reivindicar sus derechos”, por cierto, viejo argumento comunista y socialista que no ha servido sino para crear miseria y muerte. Lo que más me indigna es que los hubiera mandado al despeñadero, a que todos se contagiaran del virus, mientras él muy cómodo en su mansión viendo desde un celular o varios celulares como se enfrentaban con las Fuerzas del Orden.

Habló tanto antes del paro, incitó a la violencia, apoyó la violencia y después se quedó callado, como el cobarde que es.

Aldumar Forero Orjuela
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Aldumar Forero Orjuela, nací el 12 de noviembre de 1998 en Bogotá D.C., estudiante de Economía de la Universidad de la Salle. Egresado del colegio Externado Porfirio Barba Jacob de Bogotá, de este colegio soy Bachiller Técnico. Durante mis últimos años de bachiller trabaje en prácticas como "asesor" contable en la misma institución académica; técnico en Asistencia Administrativa. Miembro activo del grupo más grande de jóvenes en Colombia en materia política, Universitarios del Centro Democrático (UNICD). Mi pasión la política de mi país, mi interés la coyuntura mundial.