El día que todo el mundo quiso evitar

Paola Guerrero

@PaolaGuerreroI_

El día que todo el mundo quiso evitar Columna de Mauricio Caicedo Clic para tuitear

El pasado viernes 7 de diciembre se cumplieron 77 años del ataque japonés a la base naval norteamericana de Pearl Harbor este fue un momento determinante en el siglo XX, pues esto ocasionó que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial e iniciara su carrera de convertirse en una super potencia mundial. ¿Qué fue lo que sucedió?

El 7 de diciembre de 1941, una poderosa flota japonesa se desplazó inadvertida por el pacífico central en dirección a las bases norteamericanas en las Islas Hawái; su objetivo caer sobre los desprevenidos estadounidenses y hundir su flota para dejarlos inermes frente a las fuerzas japonesas imperiales; anulada la marina de los Estados Unidos todo el Asia Oriental y el Pacífico quedaría a los pies del Japón.

Esto ocurrió en el contexto de un proceso expansivo del Imperio japonés que se daba a costa del territorio continental asiático, un buen ejemplo, es la ocupación de Manchuria y Corea. Japón también se expandió a innumerables islas del Pacífico lo que generó grandes tensiones con los Estados Unidos.

Uno de los factores principales que motivaron a Japón a atacar a Pearl Harbor fue el embargo que los Estados Unidos le habían impuesto a Japón, originalmente en 1940 el embargo se había limitado a productos de primera necesidad incluyendo una amplia gama de materias primas; en ese momento excluyeron del embargo original al petróleo, pues temían que Japón interpretara esto como una declaración de guerra económica.  Sin embargo, en julio de 1941 finalmente el presidente Roosevelt incluyó dentro de la lista del embargo al petróleo.

Como consecuencia de este hecho, Japón se vio obligado a buscar petróleo donde lo pudiera encontrar, las Indias Orientales Holandesas fueron uno de esos sitios, es importante tener en cuenta que la importación de petróleo era vital para la supervivencia del Japón.  Motivo por el cual, Japón se vio en la obligación de neutralizar a los Estados Unidos y de ahí emanó la decisión de bombardear Pearl Harbor, pues entendían claramente que Estados Unidos los estaba estrangulando económicamente, castigándoles su expansión imperial y la única manera que tenían de ganar una guerra con los Estados Unidos era atacarlos sorpresivamente en esa base naval y destruir la flota estadounidense del Pacífico.

El ataque a Pearl Harbor tenía razones geopolíticas evidentes, trasladándolo a tácticas militares de infantería el ataque a Pearl Harbor fue una operación de flanco, pues pretendía que los americanos no estuvieran en capacidad de intervenir en la operación principal de Japón que se enfocaba en el extremo Oriente, principalmente en Indochina, las colonias británicas y holandesas.

Japón creía erróneamente que Estados Unidos defendería las posiciones coloniales británicas en el Pacífico a toda costa, cuando en realidad no había evidencia clara que ese fuera a ser el caso, es a raíz de este motivo que se diseñó la operación del ataque a Pearl Harbor para que sus fuerzas pudieran actuar en el extremo Oriente sin la intervención de la marina norteamericana.

En las horas previas había una tensión diplomática importante que se reflejaba en cables que iban y venían. Los americanos sabían que era cuestión de tiempo para que Japón terminara declarándole la guerra a los Estados Unidos.

Los días previos a este acontecimiento fueron antecedidos por una cadena de hechos confusos y que dieron lugar a todo tipo de especulaciones, uno de los mejores análisis de estos sucesos lo realizó el historiador español Fernando Paz.

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El 3 de diciembre Estados Unidos interceptó un cable proveniente de Tokio dirigido a su embajada en Washington, en donde le ordenaba a esta destruir toda la información confidencial y los códigos encriptados que tuviera. Simultáneamente Estados Unidos venía adelantando negociaciones con diplomáticos japoneses para evitar una guerra y Tokio hizo todos los esfuerzos para que estas negociaciones fueran exitosas, pero como medida de contingencia, el gobierno japonés dio la orden de deshacerse de todos los documentos confidenciales.

El 6 de diciembre de 1941, en su oficina del departamento criptográfico de la marina en Washington, la señora Edgers había traducido un mensaje diplomático secreto enviado desde Tokio a Honolulu donde le ordenaba al cónsul japonés en Hawái notificar cualquier movimiento de buques de guerra norteamericanos que tuviera lugar en la base naval de Pearl Harbor, si se hubieran analizado los dos telegramas en su conjunto se hubiera podido deducir que Japón iba a entrar en guerra y a donde iba a atacar. El capitán Alvin Kramer quien era su jefe le ordenó a ella dejar el análisis de ese telegrama para el lunes.

En la mañana del día siguiente, domingo 7 de diciembre de 1941 los japoneses atacaron Pearl Harbor; 366 aviones de distinto tipo procedentes de los portaaviones japoneses atacaron a la flota naval norteamericana.

Cuatro acorazados norteamericanos habían sido hundidos y otros 15 buques habían sido dañados total o parcialmente, más de 188 aviones y unos 2500 hombres entre militares y civiles; los japoneses apenas sufrieron la pérdida de 29 de sus unidades, más 5 submarinos pequeños.  En todo el Pacífico, sólo quedaron dos acorazados estadounidenses habilitados para hacer frente a Japón. Eso sí, los norteamericanos no lamentarían la pérdida de un solo portaviones, y eso fue decisivo para que pudieran continuar la guerra en vez de pedir negociaciones de paz.

Los principales portaaviones eran el Lexington y el Enterprise, afortunadamente para ellos se encontraban patrullando cerca de las aguas de Midway y Wake respectivamente. De hecho, el Enterprise llegaba a la isla de Oahu después de dejar aviones en Wake y alcanzó a participar en la batalla de una manera marginal pues contaba con muy pocos aviones.

La flota aeronaval japonesa sin duda contaba con un poderío importante, pero desde el punto de vista tecnológico, estaba más atrasada que la de los Estados Unidos y Japón tenía una capacidad industrial de producción de material pesado y de guerra muy inferior a la norteamericana.

Yamamoto y Nagumo, almirante y vicealmirante respectivamente de la flota de la Armada Imperial Japonesa, habían vivido en Estados Unidos. Por esta razón conocían de su capacidad industrial y tenían plena conciencia de que en una guerra prolongada Japón inevitablemente perdería, por esto mismo ninguno de los dos quería que Japón entrara en guerra con los Estados Unidos.

Yamamoto fue quien concibió el plan de Pearl Harbor y esto lo hizo porque básicamente a Japón no le quedaba ninguna otra salida si quería que el Imperio sobreviviera, en segundo lugar, el objetivo que se habían planteado era elevar el costo de la guerra para obligar a Estados Unidos a negociar. Pues el mensaje que se pretendió transmitir era que, aunque reconocían que Estados Unidos se impondría en una guerra prolongada, la derrota de Japón se conseguiría a un altísimo costo.

El fenómeno de los kamikazes, tres años después obedecía a esta misma estrategia de elevar el costo de la derrota japonesa. Pues esta era segura.

Los japoneses no se limitaron a atacar solo a las islas Hawái, si no que aprovecharon muy rápidamente ese evento para expandirse, ya que las islas del Pacifico tenían unas defensas militares bastante precarias y esto explica como Japón se pudo tomar tantas en tan poco tiempo.  Se tomaron zonas como Guam, Wake y controlaron los corredores navales cercanos a Midway, esto le infligió graves pérdidas a los americanos. También habían bombardeado Singapur y Hong Kong y sus fuerzas navales se dirigieron a Malasia. Bombardearon Filipinas y tomaron las guarniciones norteamericanas en China (Shanghái y Tianjin). En las horas inmediatamente posteriores ocuparon Tailandia y las Islas Gilbert.

Ese día los Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra Mundial y el mapa del poder cambiaría de forma decisiva.

La caída del lejano Oriente en manos japonesas se dio de una manera vertiginosa que sorprendió a los analistas militares más perspicaces, la ocupación de Singapur fue un golpe psicológico devastador para Gran Bretaña pues este representaba una de sus posiciones militares más importantes; Singapur contaba con lo que era en su momento uno de los fuertes mejor construidos del mundo, estaba diseñado para defender el territorio de un ataque marítimo; los japoneses en una brillante maniobra entraron por tierra desde Malasia y lo avasallaron. Esta derrota coincidió con otras en el norte de África y uno de los momentos más álgidos de la guerra en Europa. El conflicto en el Pacífico tuvo un impacto directo con lo que después de la guerra serían los movimientos de liberación en Asia, pues esto demostró que los asiáticos si podían derrotar a los países occidentales.

En ese momento la gran potencia del Pacífico no era Estados Unidos; si no el Imperio Británico seguido por los holandeses que eran jugadores importantes en el Pacífico.

la gran potencia del Pacífico no era Estados Unidos; si no el Imperio Británico seguido por los holandeses que eran jugadores importantes en el Pacífico. Clic para tuitear

Gran Bretaña tanto en el Pacífico como en Europa de manera obligada, le dio paso a Estados Unidos como la primera potencia militar del mundo y Churchill era plenamente consciente de esto,  Japón por su parte firmó su sentencia de muerte; pero yo debo insistir en que desde el punto de vista japonés, Estados Unidos no le dejó otra salida, sobre todo después del embargo petrolero impuesto por el presidente Roosevelt el 26 de julio de 1941, sumado a esto, Japón tenía una sobrepoblación importante en un territorio insular y requería de la importación de cantidades significativas de petróleo para poder mantener su Imperio.

Japón tenía dos opciones, pelear una corta guerra con Estados Unidos para intentar negociar con ellos su zona de influencia en el Pacífico o por el contrario limitarse al control únicamente de sus islas territoriales y dejar que su Imperio pereciera.

En Pearl Harbor cambió la balanza de poder en la Segunda Guerra Mundial y a más largo plazo la cambiaría hasta el día de hoy; pues los Estados Unidos siguen siendo la primera potencia del mundo.

El ataque a Pearl Harbor constituyó un punto de inflexión histórico, el Japón consciente de sus limitaciones industriales y de recursos naturales quería evitar una guerra con los Estados Unidos a toda costa, pero el embargo económico de Estados Unidos impuesto a Japón que pretendía limitar sus ambiciones imperiales; le dejaron solamente dos opciones, aceptar el embargo petrolero y presenciar la muerte de su Imperio o por el contrario pelear una guerra incierta para tratar de alguna manera de salvar su dignidad y tal vez su Imperio.

Irónicamente Estados Unidos quería mantenerse al margen de la guerra en Europa y mucho menos quería empezar una en el Pacífico, desafortunadamente el presidente Roosevelt mal asesorado instauró una política de estrangulación económica al Imperio Japonés que le forzó la mano a este y desembocó en los hechos trágicos de ese infame domingo 7 de diciembre de 1941.

El presidente Roosevelt mal asesorado instauró una política de estrangulación económica al Imperio Japonés que le forzó la mano a este y desembocó en los hechos trágicos de ese infame domingo. Clic para tuitear

En Colombia, el pueblo excepto una minoría militante de izquierda radical quiere vivir en paz, las personas anhelan tener una oportunidad de trabajar dignamente y de esta manera sostener a sus familias y en la medida en que sea posible, labrarle a sus hijos la oportunidad de un mejor futuro; un Estado poseído por una burocracia corrupta que devora los recursos públicos de una manera voraz ha implantado una política de estrangulación económica al pueblo mediante una carga tributaria excesiva y un cerco normativo que asfixia toda iniciativa de emprendimiento; la gente clama para que le alivien la carga impositiva, normativa y que se corrija el déficit fiscal mediante una drástica reducción del gasto público inoficioso y de la corrupción, pero al contrario de lo que se esperaba, el gobierno se propone empeorar una carga tributaria que de por si ya es inmanejable y contra la corrupción y el despilfarro estatal no toma más que medidas simbólicas, como en aquel domingo 7 de diciembre la mayoría de la Nación quiere evitar la confrontación pero las políticas del actual presidente no le están dejando  más opción a la gente que marcharse del país en busca de mejores horizontes o ver a sus familias devoradas por un régimen tiránico.

Esto sin duda no desembocará en un ataque aéreo, pero tarde que temprano forzará un estallido social que harán ver a las manifestaciones actuales como un juego de niños.

Paola Guerrero
Acerca de Paola Guerrero 5 Articles
Es activista política, especialista es Marketing Digital y Político. Militante del partido CENTRO DEMOCRÁTICO desde que fue fundado.