El Jefe de Estado es El Presidente de la República y se llama Iván Duque Márquez

Luis Felipe Arango P

@luchoap 

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El pasado domingo El Presidente de la República Iván Duque Márquez objetó por inconveniente la ley estatutaria de la Justicia Especial para la Paz, mejor conocida como JEP.

No pasaron cinco minutos y empezaron a llegar los ataques de todos los frentes, algunos cargados de mala fe, otros fruto de la ignorancia y el desconocimiento de la estructura del Estado.

Miremos lo que dicen:

La gran mayoría de los partidarios del santísimo aducen que esta ley era una norma ya aprobada por El Congreso y revisada por La Corte Constitucional. A estos señores les aclaro que el estado colombiano, además de tener ramas judicial y legislativa, tiene rama ejecutiva y la jefatura del estado está cargo de esta rama. Colombia es un régimen presidencialista.

No pasaron cinco minutos y empezaron a llegar los ataques de todos los frentes, algunos cargados de mala fe, otros fruto de la ignorancia y el desconocimiento de la estructura del Estado. Clic para tuitear

Eso quiere decir que el manejo de la relaciones internacionales y del orden público están en cabeza de El Presidente de la Republica y no de las demás ramas que desempeñan funciones de pesos, contrapesos y controles políticos y jurídicos,  señalado en la constitución nacional.

Otras personas, incluyendo el equipo negociador del pasado gobierno y los negociadores de la narcoterrorista FARC,  han ido más allá y han acudido a instancias internacionales, supuestamente a “denunciar”, así entre comillas, lo actuado el pasado domingo por El Presidente Duque.

A la luz del derecho internacional ninguna autoridad y mucho menos las Naciones Unidas pueden intervenir en los procesos internos de un país. Los compromisos y la representación asumidos por el gobierno anterior de ninguna manera comprometen al gobierno actual, más si tenemos en cuenta, que los acuerdos que inspiraron la Justicia Especial para la Paz fueron derrotados en el plebiscito de octubre 2 de  2016.

Este elemento democrático, parece que se les ha olvidado a todos. Ya es hora de que los colombianos y el mundo entiendan que Colombia votó en contra de los acuerdos de La Habana, y éstos fueron impuestos a la brava por santos, sin considerar que estos mismos colombianos que ganaron el plebiscito iban a recuperar, democráticamente, La Presidencia para hacer las cosas y alcanzar La Paz  de acuerdo a los criterios democráticos e institucionales de Colombia.

Ahora viene la parte más complicada: la opinión publica no ha logrado entender qué pasa ahora con este proyecto de ley.

Trataré de hacer algunas precisiones

  1. La objeción por inconveniencia de apartes de la ley estatutaria no implica la caída de los acuerdos de La Habana. Los acuerdos siguen vigentes.
  2. Tampoco implica la derogatoria de la JEP. La JEP seguirá existiendo
  3. La objeción implica que el funcionamiento y la conformación definitiva de este tribunal, quedará postergada e incompleta hasta que haya una ley estatutaria aprobada.
  4. La JEP podrá seguir actuando, como lo ha hecho está, ahora en la medida en que las normas hoy vigentes le den competencia.
  5. El proyecto de ley estatutaria, una vez formalizadas estas objeciones, regresará al congreso para ser discutidas en Senado y Cámara.
  6. Si las objeciones son rechazadas la ley se devuelve al presidente para su sanción (no sé si el presidente se puede negar a esto y en cuyo caso quien debería sancionar es el presidente del congreso o sea el presidente del Senado) Así era antes… Prometo que revisaré…
  7. Si las objeciones son aceptadas, el proyecto de ley regresa a la Corte Constitucional que debe revisar las modificaciones introducidas por el congreso y una vez revisada, haciendo las observaciones del caso, vuelve al presidente para su sanción. En esta ocasión tendrá la facultad de plantear una nuevas objeciones sí así lo considera. Esta facultad es inherente a su cargo y nunca se pierde.
  8. Hay un tercer escenario, que es el más complejo, y que muchas personas no han entendido bien. Si una de las cámaras aprueba y el otro rechaza las objeciones, el proyecto de ley se archiva en su totalidad.
  9. Eso no quiere decir que la norma no vaya existir quiere decir que toca presentar un nuevo proyecto y darle trámite a una nueva ley estatutaria de La JEP, desde ceros.
  10. Otra precisión importante: Aun cuando la objeción es solo para seis artículos, queda en suspenso la totalidad del proyecto de ley.

El Presidente Duque objetó la ley por inconveniente en uso pleno de sus facultades legales y constitucionales. Es atrevido e irrespetuoso, por parte de opositores, de antiguos negociadores y de mamertos en general, el tratar de imponerle cómo actuar y gobernar.

Es atrevido e irrespetuoso, por parte de opositores, de antiguos negociadores y de mamertos en general, el tratar de imponerle cómo actuar y gobernar. Clic para tuitear

Tiene  el presidente Duque mi admiración y respaldo y lo invito a gobernar y actuar de acuerdo a su criterio y no al de los opositores de mala fe. El jefe de Estado de Colombia es El Presidente de la República Doctor Iván Duque Márquez y como tal cuenta con toda la autoridad para gobernar como mejor le parezca por el bien de Colombia.

Luis Felipe Arango Pardo
Acerca de Luis Felipe Arango Pardo 28 Articles
Comentador asiduo. Voy por Millos, Boca y Barça. Beatlómano, Tintinólogo, Abogado y Administrador de Salud-USC. Opino a título personal.