Lo más indignante e inaceptable es que nuestros gobernantes además de enriquecerse con todo este entramado de corrupción, quieren controlarnos en nuestra vida diaria, manipulando nuestra psiquis. Clic para tuitear

De antemano aclaro que no soy antivacuna, mi familia y yo tenemos las tres vacunas de Pfizer y, si sale una cuarta vacuna nos las pondremos.

Después de esta corta pero necesaria aclaratoria voy al grano: el virus salió de China, lo fabricaron los chinos, se benefició económicamente el régimen esclavista Chino, ningún gobierno del mundo le ha exigido a este malvado régimen indemnización alguna, empezado por la inútil OMS, presidida por el mejor empleado del régimen chino, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, hoy reelecto en su cargo; estoy mas que convencido que estos supuestos líderes mundiales se benefician económicamente en lo personal sin impórtales un bledo el pueblo que les dió la potestad a través del voto para que representaran sus intereses socioeconómicos y lo más importante el buen resguardo de sus vidas, o sea, que no los asesinen impunemente como los chinos lo están haciendo.

El único que tuvo el coraje de enfrentarse públicamente y sin tapujos a este nefasto régimen esclavista genocida fue el expresidente Trump, pero los medios de comunicación mundiales en su gran mayoría, incluidas todas las redes sociales, lo silenciaron utilizando su poder casi absoluto y mediático sobre gran parte de la población mundial.

A estos egoístas inhumanos seres vivientes solo les interesa el dinero y el poder sobre el bienestar humano y la seguridad social de los planetarios.

Ahora bien yo me pregunto:

¿En el genocida régimen chino tendrán acciones en las principales empresas farmacéuticas que desarrollan la vacuna del COVID_19?, carajo… ¡clarísimo que si!, los invito a que investiguen por sus propios medios esta información.

Continuando con las incógnitas … ¿quién es el mayor fabricante mundial de las mascarillas que ya hacen parte de nuestros necesarios atuendos diarios?, ¡los chinos!, ¿quién fabrica a gran escala las jeringas, algodón quirúrgico, alcohol etílico y las curitas para la vacuna?, los chinos, aunado a que los precios de todos los productos “made in china” son extremadamente económicos debido a la manufactura esclavista que impone el régimen genocida Chino a sus coterráneos.

Los países desarrollados se benefician de la esclavitud impuesta al pueblo chino por su régimen inhumano, sin impórtales que afectan directamente la socioeconomía de sus trabajadores y emprendedores, generando desempleo y por ende pobreza, convirtiendo a sus trabajadores en limosneros de dadivas gubernamentales; es imposible competir en un mercado monopolizado por esclavistas donde el precio de la manufactura del producto final es irrisoria, siendo en su gran mayoría un producto final de mala calidad.

Lo más indignante e inaceptable es que nuestros gobernantes además de enriquecerse con todo este entramado de corrupción, quieren controlarnos en nuestra vida diaria, manipulando nuestra psiquis, inyectando pánico utilizando como herramienta el letal virus chino, según ellos ya no basta con las vacunas, ahora ¡quieren controlar todo!, donde y cómo reunirnos “hasta en nuestros hogares”, cuando y donde salir a trabajar y a recreacionar, o sea, hay que pedirle permiso a nuestros empleados públicos, si, ellos son nuestros empleados, porqué nosotros a través del voto los pusimos ahí, para que nos controlen la vida entera, ¡ya basta señores, se extralimitaron en las funciones que nosotros les otorgamos!, no somos borregos ni seres vivos irracionales, señores gobernantes ustedes abusaron de nuestra benignidad.

Ya en Europa se están manifestando masivamente, no en contra de las medidas necesarias para erradicar el virus Chino, sino en contra del control absoluto que quieren imponer nuestros gobernantes sobre nuestras vidas, si, ¡NUESTRAS!; gracias a estas masivas manifestaciones espontáneas de ciudadanos cansados de estos irracionales controles, los gobernantes europeos están eliminando la excesiva preponderancia que a través de ella pretendían convertirnos en sus zombis.

Definitivamente el virus Chino nos cambió la vida a todos, no solo nos quitó la deliberancia de decir que hacer con nuestro día a día, sino que también asesinó a muchos familiares y amigos con la cobarde complacencia de nuestros actuales políticos, incapaces de resguardar nuestras vidas y no menos importante nuestra forma/modo/manera de vivir dignamente.

Sólo espero que en un futuro no tan lejano podamos elegir un conglomerado de líderes que no solo nos representen y, trabajen en pro de los intereses de los ciudadanos de a pie, sino que también les exijan al régimen esclavista genocida Chino una remuneración económica, acorde a los daños causados en cada país.

No me quiero despedir sin antes mencionar un antiguo refrán de mi natal Palermo, con el cual mis padres nos reprendían verbalmente cada vez que mis hermanos y yo nos extralimitábamos en un hecho indebido para ellos, el mismo reza:

“Es necesario el viento en la iglesia, pero no tan fuerte como para apagar las velas”.

Un cordial abrazo para todos.

Salvatore Lucchese
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Abogado Cum Laude. Católico, Apostólico, Romano, profundamente Mariano. Diestro! Columnista

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