El regreso de las milicias urbanas de las FARC

Eduardo Benítez Gaitán

@EduardoBenitezG 

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En parte tenía razón el ex presidente Santos, cuando en junio de 2016 afirmó que sí el país no aceptaba el chantaje de las FARC “volvemos a la guerra” y que esa guerrilla estaría preparada para “una guerra urbana que es mucho más demoledora que la guerra rural”.

A casi tres años de la amenaza de Santos, además de embutirnos su cocinado con las FARC, la “guerra” -o más bien el terrorismo- no desapareció y está se cierne sobre las ciudades.

Lo anterior porque al día de hoy las estructuras urbanas, clandestinas y parte de las milicias de las FARC no se desmovilizaron, nadie sabe dónde están, quiénes y cuántos son, pero hay algo mucho peor: Hay indicios que apuntan a su reorganización como parte de un  plan sistemático para proyectarse en las ciudades.

Antes del plebiscito, la versión original del Acuerdo con las FARC solo se refería a la obligación de la guerrilla de entregar un “listado de todos los y las integrantes de las FARC-EP”, lo anterior sin determinar, ni especificar el tema de milicias, del Movimiento Bolivariano (MB) y del Partido Comunista Clandestino de Colombia (PC3).

Luego del plebiscito, y a pesar de los intentos de los líderes del NO por garantizar una desmovilización completa de las FARC, los hechos son claros al haberse implementado una “presentación voluntaria” de las milicias, MB y PC3 para acogerse al proceso de dejación de armas y reincorporación.

De alrededor de 14 mil integrantes de las FARC (entre guerrilleros, milicias, MB y PC3) solo 7 mil personas reposan en los listados de reincorporados. ¿Qué pasó con los otros 7 mil?

La respuesta es clara: Son la materia prima, sino la reserva estratégica, para unas “nuevas FARC”. Prueba de ello es la situación vivida en Tumaco (Nariño) a finales de 2016 con alias “don Y”, miliciano “ajusticiado” por las FARC y el surgimiento de organizaciones como “La Gente del Orden”.

El no haber sometido a las milicias, MB y PC3 explicaría en gran medida la presencia de las “disidencias” de las FARC en zonas “históricas” del hoy partido político, además de ser la punta de lanza para llegar a las ciudades.

Se ha querido reducir la problemática a regiones como Tumaco (Nariño) o del suroriente del país, pasando por alto cuatro acontecimientos clave que  develan una amenaza en gestación sobre las ciudades, producto de un acuerdo negociado a las carreras:

  1. “Las 105 tesis de miembros de la dirección del Partido Comunista Clandestino Colombiano (PC3) sobre las “tesis de abril” presentadas por las FARC en abril 2017 para sustentar su trasformación en partido político legal” (Ver en: https://abpecua.wixsite.com/ecua/single-post/2017/12/02/ATENCI%C3%93N-Estas-son-las-105-cr%C3%ADticas-a-las-tesis-de-abril-de-la-FARC).

Ad portas del Congreso Fundacional del partido de las FARC, su estructura partidista clandestina, el PC3, da a conocer un extenso documento donde formula una serie de críticas a las tesis fundacionales  y organizativas del nuevo partido.

Las tesis más llamativas del documento se centran en reivindicar el fin de destruir el Estado vigente, el uso de las armas para la toma del poder y la preservación de militancia y núcleos clandestinos e ilegales:

  • Tesis 37: Es imposible conquistar el poder político por la acción cultural si no se sigue la vía orientada a la destrucción del poder burgués y la construcción del Estado obrero.

 

  • Tesis 43: Cuestiona la cultura de la paz y reconciliación al preguntar si dicha cultura habla, fomenta o rechaza el “derecho de rebelión” y si explica a las masas que hay que preparase para la “autodefensa justa frente a la opresión”.

 

  • Tesis 49 a 51: Habla de una existencia de una “guerra social” producto de la propiedad privada de la clase dominante donde la vida no tiene valor y plantea que hay que atacar directamente a la contradicción entre el capital y la vida. ¿No les suena familiar a la política de la vida contra la política de la muerte de Petro?

 

  • Tesis 80: Reivindica los métodos clandestinos de los primeros partidos comunistas en Europa y América y “salvar de la represión a muchos de sus miembros, mantener siempre una intensa acción teórica, política, social, cultural, gracias a la ágil y amplia red de miembros de “doble militancia” –legal e ilegal-“.

 

  • Tesis 81: El partido debe componerse por “la militancia más preparada, consciente y decidida; debe vivir dentro de las clases explotadas y debe luchar contra todas las injusticias, defendiendo todos los derechos pero avisando siempre que el objetivo fundamental y decisivo es acabar con la propiedad privada; y dado que el fin estratégico irrenunciable es acabar con la propiedad privada y el Estado que la protege, y crear una democracia socialista basada en la Comuna y el pueblo en armas, la militancia ha de ser consciente de que tarde o temprano tendrá que defenderse y atacar, es decir, el partido preparado para ese momento aunque durante muchos períodos actúe dentro de la legalidad burguesa, y por ello debe mantener un núcleo clandestino.
  • Tesis 90: Ratifica la centralidad de la lucha armada: Mao lo dijo con magistral pedagogía entendible por cualquier campesino auto organizado en una comuna armada que se defendía de los bandoleros, de los burgueses chinos y de los invasores japoneses: “El poder nace del fusil”.

 

  • Tesis 93: Es inevitable un choque entre el Estado y el “pueblo en armas”: “Ninguno de los dos bandos en lucha puede permitirse el lujo de dudar, de esperar y menor de perder el tiempo: el que golpea primero golpea dos veces. En algunos casos, los menos, puede llegarse a esta situación combinando la lucha de clases en la calle con la lucha de clases en el parlamento, en las elecciones, como el Chile de Allende y la Venezuela de Chávez, o la Guatemala de Árbenz, por citar casos conocidos, pero ni incluso entonces deja de ser cierta la verdad de Mao de que “el poder nace del fusil” porque sólo cuando se han destruido las fuerzas armadas burguesas y sus restantes aparatos burocráticos centrales, sustituyéndolos por el Estado obrero garantizado por el pueblo en armas, sólo entonces pueden empezar a sentirse relativamente seguras las conquistas socialistas”.
  • Tesis 102: Los niveles de la militancia en el partido: “La teoría marxista había precisado cuatro niveles de militancia: uno, el más simple y menos arriesgado en apariencia, el que el documento presenta en las Tesis 54 y 55. Otro, el nivel de luchas con más peligro de represión, de multas, de represalias legales, etc., que requiere ya de un mínimo de “secreto”. Tres, el nivel de la acción legal del partido que pese a ello no debe descuidarse en su seguridad mínima y que debe “esconderse” cuando ataca la represión. Y cuatro, el nivel del núcleo ilegal, que debe “hibernar” en los períodos de “paz” para activarse cuando se acerca el temporal”.

 

 

  1. El manifiesto de junio de 2018 de las Milicias Bolivarianas en Bogotá (Ver en: http://www.rebelion.org/docs/243523.pdf)

Luego de la segunda vuelta presidencial, se difundió un comunicado firmado por integrantes de las FARC en la ciudad de Bogotá, destacándose 3 puntos:

  • La integración de las milicias en Bogotá: Somos los milicianos y milicias, guerrilleros y guerrilleras, mandos medios, militantes de partido, movimiento bolivariano y todos aquellos que no reconocemos la legitimidad, ni la forma como se tramito el proceso de paz, los que hoy más comprometidos que nunca con el proyecto bolivariano y el legado que nos dejaron los viejos”.
  • Crítica a la dirigencia del partido FARC: “Queremos recordarles que fueron ustedes los que traicionaron la confianza y los ideales de toda la militancia fariana, fueron ustedes quienes desistieron de la lucha armada y del proyecto político de las FARC-EP, fueron ustedes quienes traicionaron al pueblo colombiano al venderse por unos cuanto pesos, fueron ustedes los que abrieron las puertas para que ingresara todo tipo de vividores y demás parásitos que lo único que han hecho es desangrar los recursos de la organización, individuos que su único interés es el lucro personal”.
  • Advertencia al gobierno de Iván Duque: “Para nadie es un secreto la situación por la que atravesamos y lo que se viene de aquí en adelante con este gobierno guerrerista, es por eso que nos vemos en la obligación de reactivar nuestro accionar en los campos y ciudades así como hacer un llamado al conjunto del pueblo Colombia a que unamos esfuerzos para hacerle frente a este estado asesino y opresor que una vez más nos ha dejado como única salida la lucha armada por una nueva Colombia”.
  1. El documento “Romper con los traidores y reconstruir el PCCC” (Ver en: http://www.rebelion.org/docs/245447.pdf)

En el mes de julio de 2018 se da a conocer un nuevo documento por parte del PC3, donde se critica el partido FARC y plantea 3 argumentos:

  • La sumisión del nuevo partido y parte de sus dirigentes a las ideas de la democracia liberal burguesa y a la socialdemocracia (Timochenko, Carlos Antonio Losada y Pastor Alape) contra la línea marxista leninista y del pensamiento emancipatorio del Libertador Simón Bolívar (Iván Márquez y Jesús Santrich): “El llamado partido “FARC” nació torcido, no es fuerza revolucionaria ni alternativa para el pueblo explotado y oprimido. Ese partido es ahora un engendro dominado por traidores y oportunistas de la peor canalla. Continuar en un tal “partido” lleno de revisionistas, reformistas, capituladores e infiltrado por agentes del Estado sería un acto suicida por parte de los comunistas consecuentes. Los verdaderos comunistas no tienen nada que hacer ahí, sino que dedicarse a la reconstrucción del PCCC”.
  • Fue un error dejar las armas: “El desarme de gran parte de las FARC-EP debilitan las fuerzas revolucionarias, y la continuación de las bases gringas en Colombia, facilitan una intervención imperialista en Venezuela que ahora podría también contar con el apoyo de las fuerzas militares estatales colombianas, dado que las fuerzas revolucionarias colombianas en armas han disminuido considerablemente”.

“Frente a la entrega de las armas, con un eufemismo llamado “dejación de armas” suficiente es recordar las palabras de Manuel Marulanda: “Nosotros haremos un acuerdo en cualquier momento, pero nuestras armas tienen que ser la garantía de que aquí se va a cumplir lo acordado. En el momento en que se desaparezcan las armas el acuerdo se puede derrumbar. Ese es un tema estratégico que no vamos a discutir”. El desarme es un error irreversible e indefendible, es un crimen de los traidores, que significa la indefensión ante los ataques de las fuerzas armadas y paramilitares del Estado oligárquico”.

  • Hay que desplegar un trabajo político clandestino: “La tarea de hoy consiste en consolidar la organización clandestina del PCCC y en desarrollar una agitación revolucionaria, que cohesione el mismo alrededor de una línea independiente y movilice las capas populares, construyendo así, donde nos es posible, pequeños poderes populares, formas de autogobierno en barrios o veredas, poderes desde abajo, juntas de acción comunal, o lo que podríamos llamar soberanías populares”.

“A las células ilegales, secretas, estrechas, recatadas, se agrega una propaganda revolucionaria más amplia. Como es natural, la misión de las células debe consistir en utilizar todas las organizaciones semilegales, y, a ser posible, las legales, en mantener y desarrollar un estrecho contacto con los sectores populares y en orientar el trabajo de forma que el PCCC se haga eco de las inquietudes del pueblo”.

El PC3, de acuerdo al artículo 2 de sus estatutos: “Se rige por el programa de las FARC EP, por el Plan Estratégico, por las resoluciones de su dirección, las conclusiones de las Conferencias Guerrilleras”.

Así mismo, en sus artículos 8 y 9, el PC3 es claro y describe detalladamente cómo depende, se direcciona y organiza por el Estado Mayor Central de las FARC EP y su Secretariado, con instancias de dirección intermedia de los Estados Mayores de los Frentes y de Bloques en sus áreas de influencia.

Considerando lo anterior es de suma gravedad lo anunciado desde hace dos años por el PC3 (reivindicación del uso de las armas, de la clandestinidad, de “armar al pueblo”, destruir al Estado, entre otras) organización de la que tienen pleno conocimiento los cabecillas del hoy partido FARC de acuerdo a los estatutos del PC3 y que no se sometieron a lo dispuesto en el Acuerdo en materia de reincorporación y sometimiento a la justicia transicional.

  1. Las primeras acciones de terrorismo, el JM-19 y propaganda en Bogotá.

De las declaraciones y planes pasamos a los hechos:

  • Regresan los capuchos de las FARC: El 15 de agosto de 2018, 8 días después de la posesión del presidente Duque, reaparecieron encapuchados en la Universidad Nacional, el vocero de los terroristas afirmó: “Somos FARC, ejército del pueblo”.

El encapuchado se presentó como integrante del MB, fundado por la guerrilla en el año 2000: “Acá estamos, Movimiento Bolivariano presente por la nueva Colombia. No somos disidencia, somos resistencia”.

  • El paro estudiantil de 2018: Fueron constantes las acciones de bloqueo a los sistemas de transporte masivo en plena hora pico en Bogotá, los ataques a entidades bancarias, la quema de un policía y las acciones terroristas para incendiar la sede de RCN Radio.
  • La Minga Indígena de marzo-abril de 2019: Además de los “tradicionales” bloqueos sobre la vía Panamericana, la Minga tuvo la particularidad de articular el apoyo de sectores radicales, principalmente de un autodenominado “Juventudes del M-19 –JM-19”.

Entre los hechos se destaca la explosión en una vivienda en Dagua (Valle del Cauca)  el pasado 21 de marzo. Por la oposición de los indígenas las autoridades no pudieron realizar el correspondiente procedimiento para levantar los cuerpos y determinar las causas, se presume que se preparaban acciones terroristas y murieron 8 personas, entre ellos un estudiante de la Universidad del Valle.

Adicional a lo anterior se destacan las acciones del JM-19 y otros grupos radicales en el marco del paro, como el disparo  de una bazuca casera el pasado 3 de abril en la Universidad del Valle contra un helicóptero de la Policía Nacional, el uso de cilindros bomba contra una tanqueta del ESMAD y una explosión al interior del campus que dejo a 6 personas heridas y un muerto.

En el marco de dichas acciones terroristas circularon panfletos a nombre de las FARC.

  • El Paro Nacional del 25 de abril de 2019: En las primeras horas de la mañana, supuestos colectivos del paro en el sur de Bogotá, intentaron bloquear el sistema de transporte masivo en hora pico en Bosa y Usme y el despliegue de propaganda de las FARC en sitios como la estación General Santander de Transmilenio (al frente de la Escuela de Policía víctima de un atentado del ELN en enero de 2019). La jornada culminó con disturbios en la Plaza de Bolívar y actos vandálicos contra la Catedral Primada.

Ese mismo día, la Fiscalía capturó en Villavicencio (Meta) a Diego Camilo Beltrán Márquez, alias “Alejandro”, y Lenin Vargas Perdomo, quienes están articulados a la estrategia de las “disidencias de las FARC para infiltrar los movimientos sociales y universitarios, y así promover ataques a la fuerza pública y la infraestructura mediante el uso de explosivos y sustancias químicas.

Según la Fiscalía, hay pruebas que los vinculan con la conformación de grupos radicales en universidades de Bogotá, Meta, Cauca y Valle del Cauca.

Dentro del trabajo de la Fiscalía se realizaron varios controles técnicos, uno de ellos, la conversación de alias “Alejandro”, en la que reconoció que estuvo presente en el ataque contra las instalaciones de la cadena radial RCN en Bogotá, en noviembre de 2018. “Alejandro” perteneció al frente 27 de las FARC y  estuvo en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) en Vistahermosa (Meta), y era precandidato a la alcaldía de Vistahermosa (Meta) bajo el lema petrista “Vistahermosa Humana”.

Considerando los anteriores acontecimientos, no nos encontramos frente a hechos aislados de contravenciones o amonestaciones por alterar la seguridad ciudadana, estamos frente a un plan sistemático de acciones de terrorismo urbano, que retoma y busca potenciar los acumulados criminales de las FARC en materia de milicias, MB y PC3, que pretenden “revivir” al M19 en 10 universidades públicas y donde, por ahora, el ELN lleva la delantera con la estructuración de un Frente de Guerra Urbano Nacional (FGUN) que ya se ha hecho sentir con atentados terroristas como el de la Escuela Policía en enero de este año.

El aumento y sofisticación de estos grupos radicales en las más recientes protestas, ya van en el uso de bazucas caseras contra la policía, los antecedentes del MRP con acciones terroristas como la bomba contra el Centro Andino y las acciones terroristas del FGUN del ELN, debe generar acciones concretas de las autoridades judiciales y de los organismos de inteligencia del Estado para desarticular y judicializar a estas estructuras y a sus cabecillas.

No podemos seguir tolerando el abuso contra nuestras universidades públicas por parte de estos grupos terroristas, el uso de estudiantes como carne de cañón como paso en las recientes protestas en la Univalle y no podemos esperar a otro bombazo contra un centro comercial o una escuela de cadetes para que las autoridades actúen.

Eduardo Alberto Benítez Gaitán
Acerca de Eduardo Alberto Benítez Gaitán 10 Articles
29 años, politólogo de la Universidad Nacional de Colombia (2012) y magister en Seguridad y Defensa Nacionales de la Escuela Superior de Guerra (2018) con diplomados en Seguridad Multidimensional de la Escuela Superior de Guerra y en Liderazgo Político Y Social de la Universidad Sergio Arboleda. Se ha desempeñado como Secretario de Gobierno y Desarrollo Social del municipio de Nuevo Colón (Boyacá).