Empresarios colombianos rajaron a las ‘ías’

Robert Posada Rosero

Robert Posada Rosero
La creciente sensación de impunidad en todos los aspectos del ejercicio público en Colombia está minando la confianza de los ciudadanos, lo que indicaría que no se trata de una simple percepción. Clic para tuitear

 

La creciente sensación de impunidad en todos los aspectos del ejercicio público en Colombia está minando la confianza de los ciudadanos, lo que indicaría que no se trata de una simple percepción o la construcción de narrativas para atacar las instituciones sino de una dura y dolorosa realidad que desnuda lo que somos como nación.

Así quedo nuevamente en evidencia al conocerse el resultado de la XXIV Encuesta Empresarial realizada por el diario económico La República, medición en la cual 605 empresarios rajaron a las instituciones de control, una “deuda” que deja muy mal parados a estos organismos y que obliga a realizar una reflexión profunda sobre su rol en el ejercicio del control a la función pública.

Si bien, entre los entes de control la que recibió una peor nota fue la Fiscalía General de la Nación, con 2,7 las demás no salen mejor posicionadas, lo que indica que la labor que ejercen se queda corta frente a las expectativas de una sociedad hastiada con la corrupción galopante que se lleva miles de millones de los impuestos que pagamos los ciudadanos.

Mientras la Procuraduría General de la Nación y la Defensoría del Pueblo escasamente llegaron a un 2,9, la Contraloría General de la República llegó raspando al 3,0; lo que indica que los espectáculos mediáticos trasmitidos en directo, pero sin resultados reales no convencen ni dejan satisfechos a los colombianos, quienes ven a los titulares de estas instituciones como unos politiqueros más que se arropan con la misma cobija.

https://www.larepublica.co/especiales/encuesta-empresarial-2021-i/la-contraloria-fue-la-unica-ia-que-paso-el-umbral-de-aprobacion-de-los-empresarios-3125740

Ese es el sentir de la gente de a pie, sentimiento que expresan a diario en las diferentes redes sociales, pero que se evidencia en los medios y se hace más significativo cuando es compartido por los empresarios, quienes deben asumir cargas impositivas que asfixian a sus empresas y la economía del país mientras esos mismos recursos se pierden en contrataciones amañadas de toda índole.

Esa falta de una ‘Justicia Real’ que envíe un mensaje claro a los colombianos en el sentido de que “quien la hace la paga”, está generando un sentimiento de hastío y desesperanza en el país, caldo de cultivo para la aparición y ascenso de propuestas populistas que se vencen como los nuevos regeneradores de la nación.

Sus mensajes y discursos los muestran como los salvadores de la patria, esos mártires impolutos e incomprendidos llamados a fundar una nueva sociedad, aquella que desprecia a los corruptos mientras sueña con un modelo socialista rico en subsidios y servicios gratuitos que cobijen a todos.

Aún están frescas en la memoria de los colombianos las ruedas de prensa conjuntas en donde los titulares de la “ías” iban enumerando las investigaciones abiertas por los presuntos malos manejos de los recursos utilizados en la atención y contención de la pandemia por Covid-19, anuncios de los que nada se conoce porque se quedaron en eso, numeritos montados para dar la impresión de estar trabajando contra la corrupción.

Ahora anuncian que se enfocarán en el Plan Nacional de Vacunación, para lo cual ya instalaron, a mediados de enero, una mesa de trabajo permanente para hacer seguimiento al proceso en las distintas ciudades, en la que participan el contralor Córdoba, la procuradora Cabello y el defensor Camargo.

Mojarán prensa, darán ruedas de prensa conjuntas, y al final, los resultados serán los mismos, anuncios vacíos que no terminan en nada mientras entre los colombianos continúa creciendo la histeria colectiva por llevar al poder al mesías que ha prometido barrer con toda la suciedad, menos la propia, la de su entorno y nuevos aliados como Roy Barreras y Armando Benedetti, sociedad a la que llamaron cínicamente ‘Pacto Histórico’.

Muchas veces nos preguntamos, ¿Cómo pueden calar mensajes y discursos falaces, vacíos y faltos de rigor académico o científico? como los de Gustavo Petro, Gustavo Bolívar o la propia Margarita Rosa de Francisco, la respuesta está en el hartazgo de la sociedad con una clase dirigente que se niega a escuchar sus justificados reclamos por la impunidad descarada que se traduce en ausencia de una ‘Justicia Real’ que meta en cintura a TODOS los corruptos.

Robert Posada Rosero
Acerca de Robert Posada Rosero 36 Articles
Comunicador Social Periodista, especialista en Derecho Constitucional.