En el Magdalena sabemos lo que podría suceder si Colombia le apuesta a la carencia de visión colectiva que tiene la extrema izquierda. Ese camino sería el del desastre económico, el mal gobierno y la inseguridad. Clic para tuitear

El inaceptable populismo que llegó al poder en Venezuela en 1999 disfrazado de oveja, la destruyó y desplazó a sus ciudadanos, es el mismo populismo radical que desde hace algunos años ha querido instalarse en Colombia bajo el argumento del odio y el resentimiento social.

La transformación que ofrece esta lesiva ideología de izquierda, se hace sin priorizar las necesidades de la gente, con obras inconclusas y una gestión cuestionada. Eso es lo que han hecho durante una década en Santa Marta y llevan dos en el Magdalena. ¡Todo es una mentira!

En este 2022 que comienza, el populismo mentiroso de Colombia pretende tomarse el poder político y seguir haciendo la guerra en el monte. No nos pueden seguir engañando con falsas promesas. El país está llamado a quitarle la máscara a los impostores.

Colombia no puede imitar lo que desde el 2012 ha padecido Santa Marta y desde el 2020 el Magdalena: un Carlos Caicedo, jefe de la banda Caicedo y desmovilizado impune del ELN que ha gobernado con hostilidad, animadversión social y populismo radical propio de un régimen autoritario.

Este tiene que ser un año para mantener el rumbo de la estabilidad institucional, el fortalecimiento del clima de inversión y el crecimiento económico que repercuta en beneficios sociales. Las virtudes de nuestro modelo no se pueden poner en riesgo solamente por experimentar.

En Santa Marta y el Magdalena sabemos exactamente lo que podría suceder si Colombia le apuesta a la carencia de visión colectiva que tiene la extrema izquierda que está camuflada en nuestra sociedad. Ese camino sería el del desastre económico, el mal gobierno y la inseguridad.

El 2022 es un año para mantener sujetado el timón con pulso firme, fortaleciendo la articulación del Gobierno Nacional con los gobiernos territoriales, trabajando de forma armónica, reorientando el desarrollo regional hacia condiciones favorables para el bienestar de nuestra gente.

Lograr que nuestro departamento esté comprometido, participe y sea corresponsable con el territorio es el mejor aporte que podemos hacer desde las regiones. Estamos listos para retomar el camino del progreso. En el 2022, desde el Magdalena, haremos nuestro mejor esfuerzo para que gane Colombia.

Luis Miguel Cotes Habeych
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Luis Miguel Cotes Habeych (Santa Marta, 18 de enero de 1987), más conocido como "El Mello Cotes", es un músico, administrador de empresas, y político colombiano, quien ha servido como diputado de la Asamblea Departamental del Magdalena entre 2007 y 2009; y Gobernador del departamento del Magdalena entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2015.