En Nombre de Todos los Fachas

Juan Camilo Vargas

@JuanCVargas98

En Nombre de Todos los Fachas Columna de Juan Camilo Vargas Clic para tuitear

El pasado ocho de Marzo se llevó a cabo la celebración del Día Internacional de la Mujer, ocasión propicia para expresar en un día que debería ser como cualquier otro, la admiración que sentimos por el sexo femenino. Lo que en mi infancia era una congratulación a las mujeres, una expresión de afecto y agradecimiento por la fundamental labor que realizan en la sociedad, hoy
se ha convertido en el burdo espectáculo de la degeneración vulgar y feminista. Semejantes expresiones de protesta sin sentido, sin fondo, sin propósito, sin raíces; protestas de pasiones y superficialidad, sólo son un reflejo del legado de Antonio Gramsci en la decadencia de occidente.

Pero no entraré en los detalles de ese marxismo cultural que hoy se pasea de la mano con las ideas liberales a través de occidente, sino de las consecuencias que eso ha traído para quienes nos oponemos a la opulencia de unos y a la sinrazón de los otros. Hoy no puede un hombre declararse abiertamente en oposición a toda la degeneración que confluye por el mundo pues
inmediatamente se le tilda de «Facha», «Nazi», «Intolerante» o «Mojigato». Por eso hoy me dirijo, no sólo a aquellos lectores que comparten mis posturas, sino a aquellos que disiden, en nombre de todos los «fachas».

Hoy no puede un hombre declararse abiertamente en oposición a toda la degeneración que confluye por el mundo pues inmediatamente se le tilda de «Facha», «Nazi», «Intolerante» o «Mojigato». Clic para tuitear

Mi primera aproximación al fascismo se dio muy temprano en mi infancia, cuando escuché de un hombre que marchó por Roma, se hizo con el poder, instituyó un Estado corporativista, moldeóun sistema filosófico y logró conglomerar a todo el pueblo italiano bajo una sola bandera. El
nombre de Benito Mussolini siempre estaría en mi mente desde allí por todo lo que enfrentó e hizo para poder proclamarse un fascista y que los demás lo reconocieran como tal. En aquellos días había que molerse a golpes con la camisa negra para ser un honorable portador de un fascio,hoy basta con defender el orden y oponerse al aborto, el orgullo de las minorías y las cada vez más desenfrenadas locuras del feminismo terrorista.

Nosotros, los «fachas», como nos han querido llamar, no defendemos un régimen ni una dictadura, como sí lo hacen los promotores del lobby gay, las agendas de los pañuelos verdes y marchas moradas. La dictadura de la ideología de género, la hegemonía de la victimización feminista, la relativización de las verdades y el ataque a la masculinidad por el simple hecho de existir son pruebas de quienes son los verdaderos fachas.

En España recibieron al dirigente del PP diciendo «Casado, yo te hubiera abortado», algo que puede traducirse en «Casado, soy una asesina, si pudiera te hubiera asesinado cuando estabas en el vientre, lástima no poder hacerlo ahora». ¿Acaso los fachas andamos por ahí diciendo que mataremos, o en su defecto, abortaremos a diestra y siniestra a aquellos con los que no comulgamos ideológicamente? No, nosotros no nos comportamos como seres primitivos que se dejan llevar por las pasiones como bestias salvajes que no utilizan la razón. Quizá ese sea nuestro fascismo, la creencia en el orden, un ideal sublime, la búsqueda de lo bueno y el perene deseo de una Patria saludable. Si nos llaman fachas quizá sea por eso, porque la degeneración no comulga con nosotros.

Y si no están familiarizados con la estupidez del movimiento feminista en los Andes, los invito a buscar la división que hicieron en una escalera para que subieran los hombres por un lado y las mujeres por el otro, ¿qué más facha, o mejor, Nacional Socialista que la segregación y la discriminación determinista y materialista de estas verdaderas seguidoras de Rosa de Luxemburgo?

¿qué más facha, o mejor, Nacional Socialista que la segregación y la discriminación determinista y materialista de estas verdaderas seguidoras de Rosa de Luxemburgo? Clic para tuitear

Así que aquí estamos «los fachas», como nos dicen ustedes, defendiendo un orden desde el derecho natural, desde lo que es bueno y lo que es correcto bajo el amparo de la tradición. A nadie le restamos humanidad porque por el sólo hecho de ser personas les son inherentes, pero no compartimos que vuelvan sus pasiones y anhelos en doctrina fundamental para las escuelas y la juventud.

Avatar
Acerca de Juan Camilo Vargas 32 Articles
Joven santandereano de nacimiento, Huilense por adopción. Estudiante de Política e Historia en Hillsdale College, ubicado en Michigan, Estados Unidos. Ganador de las becas “Hillsdale Merit Scholarship”, “Weber International Private Enterprise Scholarship” y “Gogel Scholarship, Werner J & Mar”. Caballero Andante, poeta inquieto, enemigo de la corrección política y defensor de la tradición moral y las buenas costumbres. Haciendo Patria