¿En verdad se acabó el narcoterrorismo en Colombia? ¿Estamos en paz?

J. Sebastián Gutiérrez Herrán

@SebastianGutih1 

¿En verdad se acabó el narcoterrorismo en Colombia? ¿Estamos en paz? Columna de J. Sebastián Gutiérrez Herrán Clic para tuitear

Múltiples son las ideas en torno a la paz, muchos por ejemplo creen qué la categoría conceptual de paz es qué el estado disminuya su pie de fuerza para salvar la vida de militares y policías, teniendo como lógica de ideas qué la paz es de antemano que el estado no despliegue su pie de fuerza; otros por el contrario opinan que la paz tiene una naturaleza institucional y que sólo a través de la coacción y la ley se puede construir un camino real de la paz, como reza la frase en latín :“Res Non Verba”. Lo cierto es que en el actual país que tenemos la violencia, los atentados terroristas, las extorciones, violaciones y reclutamiento forzado no han disminuido como la sociedad del espectáculo mediático lo quiere hacer ver, eh aquí otro elemento transversal en todo este asunto y es el papel de despliegue mediático, cuando se quiere hablar de paz la fórmula de prensa escrita, digital o audiovisual en general es tener encabezados de blanco, de paz, de lo bueno y lo bonito, y subestiman algunas realidades para que esa noción mediática ante la opinión pública no tome otros matices, matices que algunas veces rayan más dentro de la real tendencia, no mediática, sino práctica de la cual viven los ciudadanos de a pie.

En el actual país que tenemos la violencia, los atentados terroristas, las extorciones, violaciones y reclutamiento forzado no han disminuido como la sociedad del espectáculo mediático lo quiere hacer ver Clic para tuitear

El mar de la cocaína.

Aunque las diferentes perspectivas sobre la violencia, la paz y otros temas de la opinión pública pueden variar significativamente todos tienen como opinión común desde mucho tiempo atrás que el gran factor que causa todo tipo de problemas (desde la corrupción, hasta la violencia) tiene origen tangible en el narcotráfico, sea cual sea su naturaleza criminal. Nadamos actualmente en un mar verde de hoja de coca que por medio de los carteles es transformada en el producto estrella del crimen, la cocaína; En ese sentido es para todos ya de conocimiento que Colombia durante 2002 a 2010 tuvo una reducción bastante significativa de este nefasto producto, todo encabezado por las políticas del hoy Senador Álvaro Uribe Vélez quien tomo como derrotero de su gobierno las banderas contra este flagelo tan terrible del cual a sufrido nuestro país.

Hoy por hoy el mar extensivo de cultivos de coca oscila entre 201.000 a 202.000, cifras que de antemano son escandalosas tanto para nuestra sociedad colombiana como para la opinión internacional, lo cual nos posiciona en el no tan deseable ranking del primer país de Latinoamérica en producir este espantoso producto. Todos coincidimos en perspectiva entonces que desde que este flagelo no cese, el cual es el motor de todos los males de este país, el Estado y la ciudadanía no podrán hablar claramente de hechos sobre la paz o sobre el fin del conflicto en Colombia.

¿En verdad se acabó el narcoterrorismo en Colombia?

Como bien lo planteaba en el prefacio de esta columna, el asunto de hablar sobre el fin del terrorismo y tráfico de drogas en nuestro país es un asunto más de opinión de naturaleza mediática que de hechos tangibles, se nos bombardea todos los días a través de los medios de comunicación con la idea de que porque los mayores narcotraficantes de este país (FARC) por encima inclusive del mismo cartel de Medellín de Pablo Escobar, o el cartel de los hermanos orejuela, el cartel de Cali; se desmovilizaron y están sentados hoy por hoy en el bicameral, por ese hecho ya se ufanan con eufemismos de que el país está en paz, cuando más del 50% de esa estructura narcoterrorista aún sigue delinquiendo, sembrando minas, coca, y extorsionando y reclutando menores de edad, desde que esta cadena de terror no pare no podremos entrar en un verdadero Estadio o momento de paz en nuestro país.

Desde que el General del gobierno Santos, el General Mejía reformo la estructura del ejercito con su plan “damasco” y el “ejército-multimodal” la estructura genuina del ejército ha tomado otras formas, los eufemistas pacifistas dicen que quieren la paz y que el ejército no haga nada para salvar sus vidas, es el formulismo metodológico de dichos personajes, sin saber de antemano que la naturaleza misma de la ontología militar es la lucha, la defensa de la patria, utilizan solo su doxa politiquera para decir que quieren que no mueran más militares, mientras abalan las conductas vilipendiosas de los victimarios, en que país del mundo cabe esta idea tan descabellada por parte de la sociedad civil a su pie de fuerza oficial?, eso es una forma simplificada de decir, los queremos vivos pero no luchen contra quienes nos están haciendo daño, es un absurdo total.

Aquí no se acabó el nacoterrorismo, acá lo que sucedió fue el despliegue de todo un andamiaje maquiavélico para lavar en el gobierno santos los dineros de la estructura narcotraficante más grande de todos los tiempos (la Farc) y así por todos los medios posibles, calar su agenda en lo institucional, mediático y en la sociedad civil en general, esa es la gran verdad qué causa sarpullidos en los oídos de los impávidos ciudadanos que quieren hacerse pensar y hacer pensar a los demás que acá estamos viviendo un mejor país, cargado de luz y de paz.

¿Estamos en paz?

El enfoque informativo de los medios hoy por hoy es el de mostrar pocos atentados, no darle profundidad a hechos que se ven todos los días como desplazamientos, extorciones, violaciones de derechos humanos entre otros terribles males que aquejan nuestra nación. Nos rellenan todo el día con la institucionalidad de la paz, la JEP esto la JEP lo otro; Pero a la hora del té son sólo paños de agua tibia para una realidad que es latente en nuestro país. Carreteras tomadas por la criminalidad, el tráfico, producción y  consumo de cocaína no disminuyo, el tráfico de armas, las violaciones a menores de edad, el reclutamiento y todo ese conjunto de atrocidades no han disminuido significativamente, todo es un asunto de cómo nos están informando, así pensemos que estamos viviendo las mieles de la paz, en los campos y ciudades de nuestro país estos flagelos no disminuyen, por el contrario aumentan proporcionalmente.

Los atentados terroristas son caldo de todos los días, el desplazamiento forzado por parte de los grupos criminales que manejan el negocio del narcotráfico como el ELN, Los grupos residuales de las FARC y otras formas de criminalidad pululan cada vez más el territorio nacional. Con ello sólo quiero poner el dedo en la llaga y hacer que cada uno de los ciudadanos colombianos se piensen reflexivamente estas ideas y se planteen cada uno de verdad, estamos en paz?

El desplazamiento forzado por parte de los grupos criminales que manejan el negocio del narcotráfico como el ELN, Los grupos residuales de las FARC y otras formas de criminalidad pululan cada vez más . Clic para tuitear

J Sebastian Gutierrez Herran
Acerca de J Sebastian Gutierrez Herran 26 Articles
Padre de Viko, nieto de Flaminio Herrán. Caldense por fortuna de Dios; Padre Manizaleño y Madre del oriente de Caldas. Coaching en Trabajador Social empresarial y organizacional. Tres años de experiencia laboral en el sector privado y un año en proyectos del sector público. Aficionado amateur de la filosofía-política, la Historia, la sociología el Derecho. Me gusta el cine clásico de John Wayne, Ford y Clint Eastwood. Amante de la música de Vikernes, Piazzolla y Antonio Aguilar.