¿Fin de la Mascarada?

Armando Barona Mesa

Armando Barona M.
Habrá una reacción honrada y en derecho de la justicia. Pienso que ocurrirá en honor a aquella diosa Temis que obraba con los ojos vendados para poner por encima el derecho. Clic para tuitear

 

Aunque sé que muchos habrán deseado ardientemente que la Fiscalía pidiera y el juez de control de garantías accediera a decretar la detención del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, cuando esta nota salga publicada ya esos sucesos habrán tenido lugar o lo estarán teniendo en contra de la proditoria intensión del mamertismo encarnado por el señor Iván Cepeda. Pero me atrevo a creer que los que tales males querían para el ex mandatario al que han aprendido a odiar con todas sus ansias, estarán desilusionados. Porque tengo la convicción plena, como abogado penalista y estudioso del derecho que siempre he sido, de que tales infortunios no podían darse sin doblegar el cuello de la justicia.

He observado de tiempo atrás que hay muchísimos elementos -sobre todo en los medios de comunicación y los comunicadores que se han prestado- empecinados en mantener vigente el malhadado postulado de Joseph Goebbels: «Una mentira sostenida mil veces se convierte en verdad.» Y han mentido con deleite y pasión contra el doctor Uribe, al que convirtieron en objeto receptor de sus luchas para ganar el poder totalitario en este país de largas tradiciones liberales de centro izquierda y centro derecha. No importa lo que vemos y padecemos de los mamertos de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Ellos quieren llegar aquí a radicarse para siempre a base del engaño y la mentira repetida por unos medios modernos. Y un Uribe deformado por ellos mismos, por supuesto, es el objeto directo de sus infamias.

Después de desmontar la maquinita de arbitrariedades que habían levantado nada menos que en la Corte Suprema de Justica bajo la inicial ponencia de José Luis Barceló y luego de César Augusto Reyes, que el país conoce con detalles, le dictaron auto de detención a pesar de que se toleró lo indignante: que el señor Cepeda anduviere con cámaras filmadoras y operarios de cárcel en cárcel buscando sobornar a uno de los bandidos surgidos del paramilitarismo, en orden a que declarara en contra del señor ex presidente. Y así encontró al pérfido sujeto Juan Guillermo Monsalve, a cuyos familiares compró –Cepeda- una finca cafetera a través de una ONG de manejo directo y dinero propio fundada por el mismo Cepeda. Y se dijo que había sido un auxilio humanitario a los familiares del humilde bandido. Y con eso recluyeron al doctor Uribe en detención domiciliaria y acabaron con su honra.
De nada sirvió a la Corte que el abusivo senador anduviere con cámaras interceptando testigos con toda su mala intención. Y que el propio Barceló, descubierto que habían “equivocado” por error el número de teléfono del doctor Uribe continuara con la interceptación ilegal de la línea a pesar del “error”. Y hubo otra serie larga de arbitrariedades en los contrainterrogatorios que le formularon al mismo camarada Cepeda. Es indignante que estas cosas hayan servido para que la justicia se convirtiera en cómplice de los que quieren conducir a este país a la desgracia de Venezuela, con un señor Petro descarado que se ha atrevido a decir que los fajos de billetes que le entregó Montes solo eran billeticos de a peso hasta completar escasos veinte millones. ¡Qué burla!

Hoy, así lo siento venir, habrá una reacción honrada y en derecho de la justicia. Pienso que ocurrirá en honor a aquella diosa Temis que obraba con los ojos vendados para poner por encima el derecho.

Armando Barona Mesa
Acerca de Armando Barona Mesa 43 Articles
Abogado de la Universidad del Cauca, historiador, periodista de opinión, ensayista y poeta. Senador de la República y embajador en Polonia, en las Naciones Unidas y en varios foros mundiales. En la actualidad, Vicepresidente de la Academia de Historia del Valle del Cauca y columnista de la revistas Épocas y Cali-Viva.