Inteligencia, Contrainteligencia y Seguridad Nacional

Cesar Betancourt Restrepo
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Cesar Betancourt

Imaginen por ejemplo que la Policía está detrás de una organización delictiva que trafica drogas, armas, tiene control territorial de una parte de la ciudad y además tiene una conexión con otras bandas criminales. 

Para desmantelar dicha estructura criminal y su red de influencia se necesita un amplio y detallado trabajo de inteligencia que conlleva: 

  • Seguimientos que detallen rutinas, amigos, socios, vehículos, lugares, armas, personal.
  • Comunicaciones de alta tecnología para hackear teléfonos, computadores, grabar llamadas y rastrear cuentas bancarias. 
  • Equipo de vigilancia como drones, cámaras, grabadoras y otros dispositivos espías. 
  • Un equipo humano confiable con entrenamiento en infiltración, sustracción de información y gran capacidad de relacionarse con el mundo criminal sin dejarse contaminar. 
  • Una amplia red de informantes y colaboradores. 
  • Análisis de modus operandi, reconocimiento geográfico y composición social del terreno.
  • Finalmente, un equipo de contrainteligencia para detener filtraciones.  

El objetivo de todo este trabajo de inteligencia policial es recaudar evidencia judicial, ejecutar golpes clave para desmantelar toda la operación delictiva y entender el comportamiento de estas organizaciones criminales para analizar cómo piensan y actúan, y posteriormente golpear otras estructuras delictivas. 

Todas estas acciones requieren recursos, inversión en tecnología de punta, entrenamiento y un personal idóneo para evitar actos de corrupción ¿Están los gobiernos locales, regionales y nacional dispuestos a realizar grandes inversiones para evitar que el crimen organizado y la delincuencia acaben por tomarse la paz de la ciudadanía? Y más importante aún ¿Existe la capacidad de montar una megainfraestructura de inteligencia al menos en los puntos estratégicos? 

Una de las razones de la proliferación de numerosas bandas criminales de gran poder en Colombia y ciudades como Medellín, es la incapacidad de los entes investigativos para recaudar evidencia suficiente para judicializar a los criminales, por lo que muchos de ellos terminan pagando cuentas irrisorias por delitos menores, mientras la piedra angular de la estructura criminal sigue intacta. 

Ahora pensemos en las Fuerzas Militares (Ejército, FAC y la Armada), que lidian con un enemigo potencialmente más peligroso que los Grupos Delincuenciales Organizados, los GAO -Grupos Armados Organizados-, como el ELN, Farc, Clan del Golfo, EPL (Pelusos) y Rastrojos, y que tienen dentro de sus intereses atacar el Estado, sus recursos, el tráfico de droga e influir en la política nacional por medio de actos terroristas. 

Ante estos enemigos, las FF.MM. deben contar con un amplio músculo económico que solvente las operaciones de inteligencia y contrainteligencia, lo que lleva al punto de la voluntad política de atacar férreamente estas estructuras terroristas. Sin el respaldo político y social, el financiamiento escasea al igual que la seguridad jurídica de los miembros de la Fuerza Pública. La conclusión de esto es el enfrentamiento a ciegas contra el enemigo. 

Llevemos esto a una escala incluso mayor: la creación de redes de inteligencia internacional, en pocas palabras, espionaje en otros países ¿Por qué? Porque hay Estados y Gobiernos que no solo sacan rédito de la criminalidad y el terrorismo en Colombia, sino que lo auspician y financian, como Venezuela, Cuba y Nicaragua entre otros. 

Esto no es nada novedoso aunque suene al mundo antes de la caída del Muro de Berlín. Nicolás Maduro ha enviado constantemente espías a Colombia, y nuestro país en un acto de ingenuidad infantil y falta de visión estratégica, los captura y se los devuelve al dictador Maduro. Eso en Rusia, EE.UU., Alemania u otro país, les implicaría eternos interrogatorios para obtener información del Gobierno hostil y cárcel de por vida. 

Esta red de inteligencia internacional debe ser invisible y su objetivo es la de defender los intereses de seguridad de Colombia en territorio extranjero. Esto se llama Inteligencia de Estado. 

Desde el Gobierno de Juan Manuel Santos se le empezó a dar duros golpes desde adentro a la inteligencia de Estado y la inteligencia Militar, dejando al país a ciegas en medio de una jauría de lobos, mientras día a día una camarilla política con tufillo socialista, se encarga de golpear la credibilidad de las instituciones encargadas de la seguridad del Estado.

En la guerra contra el crimen organizado, las organizaciones terroristas y los gobiernos hostiles, es vital una visión enfocada a la inteligencia con el fin de defender, prever contraatacar y judicializar a los enemigos de la patria.

César Augusto Betancourt Restrepo
Acerca de César Augusto Betancourt Restrepo 74 Articles
Soy Profesional en Comunicación y Relaciones Corporativas, Máster en Comunicación Política y Empresarial. Cordovista hasta los tuétanos, ciclista amateur enamorado de Medellín y admirador de Oscar Wilde, Freddy Mercury y Salvador Dalí. Escribo con alma, vida y sombrero. #DogLover #MejorEnBici