La Economía Cristiana

David Name Orozco

La Economía Cristiana

@DavidName7

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Hay personas que han escuchado al ex presidente Álvaro Uribe decir que Colombia debe tener una “economía cristiana” y se han escandalizado porque creen que tener una “economía cristiana” va en contra de las libertades religiosas y del avance de nuestra nación. Al contrario, va en perspectiva de una Colombia que todos anhelamos con armonía entre los trabajadores, empleadores, con un marco ético y legal que ponga las reglas claras y diáfanas para tener un rumbo económico lleno de ejes centrales como la prosperidad, la responsabilidad, la compasión/solidaridad, y la justicia.

Quien no anhelaría ver esta nación regirse por estos ejes mencionados. Así como hay personas que han atacado al ex presidente Uribe por emprender una iniciativa sobre la calidad salarial, también han criticado mucho a Adam Smith, el gran filósofo Escoces que es llamado “el padre del capitalismo”, y a su obra escrita en 1776 llamada “Las riquezas de las naciones”.

Para todo opositor al capitalismo Adam Smith se convierte en el enemigo de la sociedad y es el autor de la raíz de todos los males. Esta apreciación es desacertada y superficial por los anticapitalistas que no conocen la historia completa. Diecisiete años antes que Smith escribiera su obra maestra, escribió un libro llamado “La teoría de los sentimientos morales” (1759), que enmarca las reglas morales del capitalismo como la empatía, la responsabilidad, la solidaridad, y la justicia.

Smith advierte sobre fuentes externas de corrupción que pueden distorsionar nuestra moral y llevarnos a la desastre. El también expone el dilema de ser aceptado en la sociedad por cualidades como la sabiduría y/o la inteligencia versus tener riquezas o ser de una clase social superior. Smith describe como la mayoría de personas tergiversan la riqueza y el estatus social como una virtud que, a la final, los puede inducir ciegamente hacia la codicia y/o avaricia. Que interesante que en la biblia dice en 1 Timoteo 6:10 que “la raíz de todos los males es el amor al dinero y la codicia trae perdición y mucho dolor”.

Muchas sociedades y naciones han abrazado al capitalismo sin los fundamentos necesarios para que puedan prosperar de manera equilibrada, es decir, no recibieron los códigos morales necesarios expuestos en el primer libro de Smith para poder tener las riquezas que el plantea para ser una nación genuinamente capitalista.

La economía cristiana nos embarca en un viaje de regreso a los fundamentos capitalistas de Smith, donde existe esa armonía ética y moral entre los sectores productivos, las clases socioeconómicas, las instituciones, y la sociedad en general. Se puede decir que una economía cristiana se aleja del modelo actual de capitalismo incompleto que actualmente se está ejerciendo en el mundo y en Colombia.

Se puede decir que una economía cristiana se aleja del modelo actual de capitalismo incompleto que actualmente se está ejerciendo en el mundo y en Colombia. Clic para tuitear

El modelo actual incita a un gran enemigo que es advertido por Adam Smith, la avaricia o codicia. Este no es solo el enemigo del capitalismo, sino de todos los sistemas como el socialismo, el fascismo, el comunismo; el principio de “servir y no ser servido” se desvanece cuando llega esta plaga a una nación o una sociedad.

Lamentablemente hemos tenido un modelo incompleto de capitalismo en Colombia que ha adoptado el discurso celebre de una película de los años ochenta llamada “Wall Street”, donde el personaje Gordon Gekko lanza un “credo” sobre la codicia, enarbolándola como el valor o principio fundamental del capitalismo. Pregunto, que hubiera dicho Adam Smith si hubiera escuchado esto, sobre todo cuando Gekko dice que la codicia no solo salvará a las empresas, sino también a otra corporación que no funciona, la nación.”

Es claro que hemos tenido el modelo incompleto de capitalismo por todos lados. Es hora de empezar a tener un capitalismo genuino que tenga la brújula moral con la que fue concebida para poder alcanzar la prosperidad integral que se merece Colombia. Un capitalismo completo es un “capitalismo social”, que fortalece el libre mercado y el emprendiendo, con un marco regulatorio justo, sin fraude, sin corrupción, sin robo, con un gran sentido de responsabilidad social y moral hacia las comunidades vulnerables y las clases menos favorecidas. Una economía cristiana educa, prepara, entrena, y enseña a las personas a “pescar” y no a “regalarles el pescado”. Más un estado paternalista o asistencialista cercena el ímpetu de emprendimiento y de superación personal.

Es hora de empezar a tener un capitalismo genuino que tenga la brújula moral con la que fue concebida para poder alcanzar la prosperidad integral que se merece Colombia. Clic para tuitear

El ex presidente Uribe ha expresado que la base de la economía cristiana es que exista una fraternidad sin confrontaciones entre trabajadores y empleadores. Esto hace alegoría a ese principio de solidaridad y/o compasión; Esto nos hace colocar en los zapatos de la otra persona y ser sensibles a las circunstancias actuales de los empleadores y trabajadores. Que no daríamos para que esto se pudiera tener en Colombia. El reto no solo es del gobierno sino de cada persona y empresa que habita y trabaja en esta nación.

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